La mano de Donald Trump ha exhibido vistosos moretones en los últimos meses.
Salud Moratones en las manos, problemas de sueño y un test cognitivo: las preocupantes señales sobre la salud de TrumpEl actual presidente de EEUU es el de más edad en haber jurado el cargo.
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Marcos Domínguez Publicada 6 enero 2026 04:47hLas claves nuevo Generado con IA
Donald Trump asegura tener una salud perfecta y afirma haber superado con éxito un test cognitivo estándar, el MOCA.
En los últimos meses, se le ha visto con moretones en las manos, problemas de sueño y posibles dificultades de audición, lo que ha aumentado las especulaciones sobre su estado de salud.
Trump padece insuficiencia venosa crónica y toma aspirina en dosis elevadas, así como medicamentos para el colesterol y una crema antiinflamatoria.
A pesar de sus problemas de salud y su avanzada edad, Trump supera la esperanza de vida media para los hombres en Estados Unidos.
El pasado viernes, horas antes de que Donald Trump diera el visto bueno a la Operación Resolución Absoluta, el presidente de Estados Unidos afirmaba que tenía una "salud perfecta".
Pero las dudas sobre su estado real no hacen más que crecer tras varios episodios recientes donde se le ha visto dormitando, confuso, o con moratones en las manos.
"Los médicos de la Casa Blanca acaban de reportar que tengo una 'SALUD PERFECTA' y que 'CLAVÉ' (es decir, ¡tuve un 100% de respuestas correctas!), por tercera vez consecutiva, mi examen cognitivo".
De esta forma hiperbólica —algo habitual en él— se expresaba en la red social Truth, afirmando que ningún presidente o vicepresidente anterior "había estado dispuesto a hacerse", y que el test debería ser obligatorio para quienes se presentaran al cargo.
Aunque no ha hecho referencia explícita al tipo de test realizado, el pasado abril la Casa Blanca publicó un resumen de las pruebas de salud a las que se había sometido, entre las que figuraba un test cognitivo.
Se trata del MOCA (Montreal Cognitive Assessment o Evaluación Cognitiva de Montreal), una prueba estándar para la evaluación del deterioro cognitivo leve.
Consta de 30 ítems que miden diversas capacidades mentales. Entre ellas, la función visual espacial y ejecutiva, la memoria, la atención o la fluidez del lenguaje.
Trump tacha de "difamación" un artículo de "los lunáticos de la izquierda radical del New York Times" sobre su falta de energíaSe considera que hay ausencia de deterioro si la persona obtiene 26 puntos o más. Si puntúa entre 18 y 25, se considera deterioro leve; moderada, si la persona obtiene entre 10 y 17 puntos, y grave, si obtiene entre 0 y 9.
No obstante, la puntuación de un test nunca implica por sí sola un diagnóstico. El MOCA, como otras pruebas, son herramientas que ayudan a obtenerlo, pero es necesaria la evaluación de un neurólogo para obtener una valoración clínica adecuada.
Trump ya se sometió a la prueba en su primer mandato. Hay que recordar que en enero de 2025 se convirtió en la persona de más edad en tomar posesión del cargo: cinco meses mayor que Joe Biden cuando hizo lo mismo en 2021.
En 2018, tenía 71 años pero ya habían surgido las primeras sospechas sobre sus capacidades mentales. Sin embargo, siempre ha "clavado" el test, en sus propias palabras.
Lo cognitivo no es el único aspecto de su salud que ha sido objeto de controversia. En los últimos meses, las sospechas se han cernido sobre el mandatario por varios detalles.
El primero: se le ha visto con cierta frecuencia con moretones en sus manos. El 25 de agosto del año pasado, recibía en la Casa Blanca a Lee Jae-myung, presidente de Corea del Sur.
Los siete golpes letales que Trump ha asestado a la ciencia: "Es un regreso a un oscurantismo medieval"Al estrecharle la mano, los fotógrafos captaron un hematoma que cubría casi todo el dorso de su derecha. Y no era la primera vez que se veía así.
El propio Trump ha reconocido que usa maquillaje para ocultar la tumefacción de la piel, que atribuye a sus firmes y abundantes apretones de manos.
Sin embargo, el pasado julio se supo que padece insuficiencia venosa crónica, una acumulación de sangre en las venas que provoca hinchazón y dolores, y cuyo signo más evidente son las varices.
El diario The Wall Street Journal ha revelado que el presidente de EEUU ha usado medias de compresión para aliviar la hinchazón de las piernas, pero acabó abandonando.
Sí toma aspirina, el famoso analgésico que es ampliamente utilizado en prevención cardiovascular por sus efectos anticoagulantes.
Serían estos efectos los que le provocarían estos hematomas. Sin embargo, la dosis utilizada, 325 miligramos, es muy superior a la recomendada por los médicos cómo método preventivo, 81 miligramos.
"No quiero sangre espesa"
The Wall Street Journal ha hablado con Trump sobre las sospechas que hay sobre su salud. Al ser preguntado por la dosis tan alta de aspirina, el mandatario contestó que lleva mucho tiempo tomándola porque "no quiero sangre espesa bombeando a través de mi corazón".
Aunque la aspirina es un medicamento bien conocido y seguro de usar, no está exento de reacciones adversas, sobre todo a dosis altas, como posibles hemorragias gastrointestinales.
Trump también toma rosuvastatina y ezetimiba, fármacos utilizados para controlar los niveles de colesterol.
El que es médico personal de Trump desde el pasado marzo, Sean Barbabella, ha confirmado que le sometieron a una tomografía computarizada o TAC para "descartar cualquier problema cardiovascular".
Además, facilitó al periódico los resultados de un análisis asistido por inteligencia artificial de un electrocardiograma realizado en la Clínica Mayo, indicando que su edad cardiaca es de 65 años.
Pero este problema no es el único por el que el diario le preguntó al presidente.
En los dos últimos meses, se le ha visto con los ojos cerrados y aspecto de estar dormitando en algunos eventos.
Los secretos de la dieta de Donald Trump: por qué su peso es un riesgo de salud pública también para EspañaTrump y su equipo lo niegan pero reconocen que el presidente tiene dificultades para conciliar el sueño y no le gusta demasiado dormir.
Entre las cuestiones sobre su salud también están los problemas de audición que parece haber mostrado en tiempos recientes.
El WSJ recuerda que, en una cena con magnates tecnológicos el pasado septiembre, se vio cómo su esposa Melania le explicaba las cosas al oído cuando no entendía alguna pregunta que le formulaban.
Las posibles dificultades de audición también han sido negadas por Trump en dicha entrevista.
Además aspirina, rosuvastatina y ezetimiba, los médicos del hombre más poderoso del planeta le han indicado mometasona, un fármaco que, usado como crema, sirve como antiinflamatorio y antiprurito.
El informe que el nuevo médico de Donald Trump, Sean Barbabella, envió a la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el pasado abril, las constantes del presidente eran las normales para un hombre de su edad.
Solo se recomendaba una futura colonoscopia para hacer seguimiento de un pólipo benigno que se le detectó en julio de 2024.
Trump sufre una "insuficiencia venosa crónica" en las piernas pero la Casa Blanca le resta gravedad: "Goza de buena salud"El historial médico de Trump incluye una hipercolesterolemia "bien controlada", alergias estacionales, Covid-19 (de la que fue tratado con hidroxicloroquina, un fármaco que más tarde se comprobaría que no tenía efecto alguno para la infección) y queratosis actínica, una lesión cutánea causada por años de exposición al sol.
También se daba cuenta de una apendicectomía a los 11 años y una intervención de cataratas, algo normal para alguien de su edad.
El presidente siempre dice que tiene buenos genes y a ellos le atribuye su buena salud.
Teniendo en cuenta que el único ejercicio físico que realiza es jugar al golf y que su dieta está basada en alimentos procesados altos en sal y grasas saturadas (hamburguesas y patatas fritas), razón no le falta.
Sobre todo porque, a sus 79 años, está por encima de la esperanza de vida para los hombres en su país.
En 2023, la esperanza de vida en Estados Unidos era de 78,4 años. Como en la mayoría de países occidentales, la diferencia entre sexos es notable: para las mujeres, es de 81,1 años; para los hombres de 75,8.