Yayoi Kusama ante su obra 'Las almas que están a millones de años luz'. Mike Segar Reuters
Arte internacional Muere la artista japonesa Yayoi Kusama a los 97 años, figura clave de la psicodelia y obsesionada con los lunaresLa artista murió el 14 de agosto en un hospital de Tokio, según informan en su página web.
Más información:Yayoi Kusama: "Mi yo más joven estaría encantada de saber que con el tiempo adquirí un auténtico entusiasmo por la vida"
E. Lavilla Agencias Publicada 27 agosto 2026 07:20h Actualizada 27 agosto 2026 08:24hLa artista japonesa Yayoi Kusama, conocida por sus coloridos diseños de lunares y patrones repetitivos, ha fallecido a los 97 años, según una publicación que ha aparecido colgada en su página web.
La artista murió el 14 de agosto en un hospital de Tokio, detallan en su página personal, pero no ofrecen más información sobre las causas del fallecimiento.
Kusama "siguió pintando hasta sus últimos días, sin dejar nunca el pincel, y continuó explorando el amor eterno y el alma inmortal", asegura el texto.
Yayoi Kusama, la artista que vence las tendencias suicidas creando puntos infinitosLa japonesa, figura clave de la psicodelia, fue una de las artistas más relevantes del último siglo, expuso en museos de todo el mundo y recibió multitud de galardones, como la Orden de las Artes y las Letras de Japón o la Orden de Cultura japonesa.
Kusama ha sido la protagonista de la portada del último número del Bookazine de Magas. El periodista Rubén Fernández-Costa ha sido el último redactor español en entrevistarla.
Fue esta pasada primavera cuando Studio Kusama le hizo llegar al periodista las declaraciones de la artista más cotizada e influyente del mundo.
"Habiendo cultivado una postura propia ante la vida y consciente de que el tiempo que me queda es cada vez más corto, sigo buscando constantemente algo nuevo, buscando con urgencia alcanzar nuevas cotas en el ámbito del arte", declaraba a Magas.
Yayoi Kusama, icono universal: “Mi yo más joven estaría encantado de saber que con el tiempo adquirí un auténtico entusiasmo por la vida”Y en ese mismo correo electrónico Yayoi contaba: "Pasé los primeros años de mi carrera intentando consolidar mi posición. Creo que mi yo más joven estaría encantada de saber que, con el tiempo, adquirí un auténtico entusiasmo por la vida tras descubrir su verdadera belleza".
"En mis más de setenta años como artista, siempre me ha maravillado la vida", insistía la artista.
"Más que cualquier otra cosa, este profundo sentido de la fuerza vital en la expresión artística es lo que me ha servido de apoyo y me ha dado la fuerza para superar sentimientos de depresión, desesperanza y tristeza", reconocía Kusama a Magas.
En 2006 se convirtió en la primera mujer en obtener el Praemium Imperiale de la Asociación de Arte de Japón, uno de los premios internacionales de arte más prestigiosos del mundo.
Nacida en la ciudad de Matsumoto el 22 de marzo de 1929, Kusama comenzó a pintar en torno a los 10 años, usando como motivo la repetición obsesiva de lunares y patrones como redes y arcos, que plasmó en acuarelas, pastel y óleos.
En 1990 se internó voluntariamente en una institución mental, desde donde siguió produciendo obras en diversos formatos.
Yayoi Kusama: cuando el arte te salva de la locura y del suicidio"A lo largo de una vida extraordinaria dedicada por entero a la creación artística, Kusama desarrolló una carrera aclamada internacionalmente como artista de vanguardia pionera, cuya práctica creativa abarcó las artes visuales, la representación, la ficción y la poesía", detalla su página web, en extractos recogidos por Efe.
Reina de los 'polka dot'
El mundo del arte contemporáneo está de luto por la muerte de Kusama, una de las artistas más relevantes del último siglo, que convirtió a los lunares que la perseguían en sus alucinaciones en su marca personal y uno de los máximos exponentes de la psicodelia.
Comenzó a pintar a los 10 años, usando como motivo la repetición obsesiva de lunares, sus 'polka dot'.
Creció en el seno de una familia acomodada de comerciantes, Kusama padeció alucinaciones y un trastorno obsesivo compulsivo con tendencias suicidas desde la niñez, una etapa en la que confesó en múltiples ocasiones haber sufrido abusos físicos y psicológicos por parte de su madre, que destruía sus obras y la obligaba, por ejemplo, a hacer de espía contra su padre infiel.
Yayoi Kusama: 'Infinity Mirror Room - Phalli's Field', 1965 E.E.
La japonesa usó este cóctel para alimentar su arte, al que se aferró como un modo de supervivencia y terapia, y convirtió a los lunares y tonos vibrantes en exponente de la psicodelia global.
Desde temprano su estilo estuvo caracterizado por una tendencia orientada al arte pop, la 'performance', lo contemporáneo, abstracto y feminista con un estilo marcadamente vanguardista.
Formada en 'Nihonga', un estilo de pintura tradicional japonesa definido a finales del siglo XIX, en la Escuela Municipal de Artes y Artesanías de Kioto (oeste), Kusama emigró a Estados Unidos a finales de los años 50, huyendo del encorsetado formalismo del país asiático y para hacerse un nombre entre las vanguardias artísticas.
Allí comenzó a explorar sus características instalaciones inmersivas, expuso pinturas de gran formato, esculturas con espejos y luz eléctrica, y experimentó con la pintura corporal, la moda y hasta la cinematografía y los medios de comunicación.
En la 'Gran Manzana' empezó a crear obras de arte en espacios públicos, como en Central Park, donde desarrolló actividades a modo de protesta contra la guerra de Vietnam.
El activismo antibelicista de la japonesa era conocido en la época. La guerra marcó la psique de Kusama, que tenía 16 años cuando las bombas atómicas fueron arrojadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial.
Consagración y problemas mentales
Pese a su éxito en EEUU, donde influyó en contemporáneos como Andy Warhol o Claes Oldenburg, Kusama regresó a Japón en 1973 tras empeorar sus problemas mentales. Mientras continuaba produciendo y exhibiendo obras de arte, publicó varias novelas y antologías.
En 1990 se internó voluntariamente en una institución mental, desde donde siguió produciendo obras en diversos formatos.
Kusama, conocida por obras como 'Narcissus Garden' (1966) y 'Gleaming Lights of the Soul' (2008), o colecciones como 'Dots Obsession' (2008), 'Ascension of Polka Dots' (2013), 'Repetitive Vision' (2017), 'A Bouquet of Love I Saw in the Universe' (2012), 'Phallic Girl' (1967) o 'Tulips of Shangri-la' (2004), expuso en multitud de museos de todo el mundo.
Entre las instituciones que han acogido sus exposiciones figuran la Bienal de Venecia, el MoMA de Nueva York, el Museo Nacional de Arte Moderno de Tokio, el Museo de Arte Contemporáneo de Sídney (Australia), el Tate Modern de Londres, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid o el Centro Pompidou de París.
Calabaza de Yayoi Kusama en Naoshima, conocida como 'la isla del arte' E.E.
Su serie pictórica más extensa, 'My Eternal Soul', que comprende entre 2009 y 2021, contó con aproximadamente 900 obras.
Su enorme calabaza moteada ubicada cerca de la costa en el Benesse Art Site de la isla de Naoshima sigue siendo uno de los principales puntos de referencia del arte contemporáneo del archipiélago nipón.
Al margen del arte y la literatura, Kusama fue la responsable de diseñar en 2012 el exterior del edificio corporativo de Louis Vuitton en Nueva York como obra colaborativa.