Esto es todo lo que hay que saber sobre el caso Musk contra Altman.
¿En qué consiste el caso?
En esencia, Musk acusa a OpenAI de desviarse de su misión fundacional sin fines de lucro: garantizar que inteligencia artificial general (AGI), un sistema de IA altamente capaz que puede realizar una amplia gama de trabajos, beneficie a la humanidad. Los demandados en el caso son OpenAI, Altman, el presidente y cofundador de OpenAI, Greg Brockman, y el mayor inversionista de OpenAI, Microsoft.
A pesar de generar miles de millones de dólares en ingresos, OpenAI sigue siendo supervisada hoy por una organización sin fines de lucro. Musk fue uno de los cofundadores originales de OpenAI y donó alrededor de 38 millones de dólares a la misma durante esos primeros días, pero se separó en 2018 después de entrar en desacuerdos con Altman y Brockman. Ahora, la demanda de Musk se ha reducido a tres reclamaciones principales contra OpenAI.
La primera cuestión se refiere a si OpenAI incumplió su deber fiduciario con la beneficencia. Musk alega que, en los inicios de OpenAI, creía estar invirtiendo en una organización sin fines de lucro comprometida con el código abierto, es decir, que pondría su tecnología de IA a disposición del público para su descarga gratuita. Sin embargo, Musk argumenta que Altman y Brockman no utilizaron su inversión según sus intenciones. OpenAI ahora cuenta con una división con fines de lucro que genera miles de millones de dólares en ingresos anuales, y la empresa mantiene un hermetismo absoluto sobre el código de sus mejores modelos de IA. OpenAI alega que Musk sabía ya en 2017 que la empresa necesitaría una división comercial, e incluso ayudó a sus cofundadores a establecer la estructura corporativa.
La segunda demanda principal es fraude, y específicamente que Altman y Brockman engañaron a Musk sobre sus intenciones de convertir OpenAI en una empresa con fines de lucro. La tercera demanda es el enriquecimiento injusto, que argumenta que Altman, Brockman, Microsoft y otros inversionistas de OpenAI se han enriquecido a costa de Musk.
Los demandados afirman que las reclamaciones de Musk carecen de fundamento y que lo único que pretende es paralizar OpenAI mientras intenta construir xAI.
blog de la compañía que dice: "Motivado por los celos, el arrepentimiento por haberse alejado de OpenAI y el deseo de perjudicar a una empresa competidora, Elon ha pasado años acosando a OpenAI mediante demandas infundadas y ataques públicos". Los abogados de Musk no respondieron a las múltiples solicitudes de comentarios.la seguridad de la IA que han presentado escritos amicus en apoyo de Musk en este caso dicen que creen que es importante que el fabricante de ChatGPT rinda cuentas de sus principios fundacionales de seguridad y beneficio para la humanidad, especialmente a medida que crecen sus presiones comerciales.Jacob Hilton forma parte de un grupo de antiguos empleados de OpenAI que firmaron uno de esos escritos, en el que objetaban específicamente la forma en que OpenAI se convirtió en una entidad con fines de lucro. "Sin duda es importante que OpenAI esté a la altura de su misión. Creo que todavía estamos viendo muchas cosas que OpenAI está haciendo que, en mi opinión, no son realmente coherentes con su misión. Un ejemplo reciente del que se habla es el apoyo a este proyecto de ley del estado de Illinois que les eximiría de responsabilidad", afirma Hilton.
Otros grupos y expertos planean seguir el juicio por su potencial conflicto con las decisiones de los fiscales generales de Delaware y California, cada uno de los cuales tiene autoridad reguladora sobre la organización sin fines de lucro OpenAI. Ambos ya han acordado permitir la conversión comercial siempre que la empresa cumpla ciertos compromisos.
Los fiscales generales "están en una posición mucho mejor que Musk para defender el interés público y la misión de las organizaciones benéficas", afirma Nathan Calvin, CEO de Encode, una organización sin fines de lucro que ha apoyado varios proyectos de ley sobre seguridad de la IA y se ha opuesto a la reestructuración de OpenAI. Añade que el objetivo de Encode es que OpenAI cumpla sus acuerdos con los fiscales generales, "sobre todo teniendo en cuenta las presiones a las que OpenAI podría estar sometida para incumplir dichos compromisos en el contexto de la carrera por salir a bolsa".
Jill Horwitz, profesora de Derecho experta en organizaciones benéficas e innovación en la Universidad Northwestern, dice que le desconcierta por qué el tribunal permite a un actor privado impugnar una estructura que una autoridad estatal acaba de bendecir. "No es un buen precedente para el derecho de las organizaciones sin fines de lucro que un fundador perjudicado pueda anular las acciones del fiscal general", afirma.
¿Saldrá más a la luz?
Esta demanda ya ha sacado a la luz cientos de correos electrónicos entre Altman y el exjefe científico de OpenAI, Ilya Sutskever, entradas del diario de Brockman y textos entre Musk y Mark Zuckerberg, pero es probable que el juicio revele mucho más sobre el núcleo de personas que hay detrás de OpenAI.
Por supuesto, Musk, Altman y Brockman subirán al estrado en este juicio. Sin embargo, también se espera que testifiquen otros testigos del pasado y del presente de OpenAI. Entre ellos se encuentran Sutskever, la antigua directora de tecnología de OpenAI Mira Murati, el CEO de Microsoft Satya Nadella y el director de tecnología Kevin Scott, y el presidente del consejo de OpenAI Bret Taylor. También se espera que testifiquen Shivon Zillis, antiguo miembro del consejo de OpenAI y madre de varios de los hijos de Musk, y Jared Birchall, CEO de Neuralink, la empresa de Musk dedicada a la interfaz de chips cerebrales.
WIRED.Adaptado por Alondra Flores.