“Así, republica varios mensajes que explicitan esta lógica, entre ellos publicaciones que califican de ‘mendigos’ a medios a los que se les retiró la pauta oficial, o que sostienen que los periodistas, ‘ensobrados’ (literalmente, ‘metidos en sobres’ como los billetes de un soborno), operan burdamente contra su gobierno porque les quitó la pauta”, precisa la entidad defensora de la libertad de prensa, que añade que no existen elementos que permitan sustentar estas declaraciones.
De acuerdo con el informe, Milei ha afirmado que el 95% de quienes ejercen el periodismo en Argentina son mentirosos, corruptos o delincuentes. Asimismo, señala que, dentro de su discurso, cuestionar las decisiones de su administración equivale a oponerse a sus ideas políticas y respaldar a sus adversarios.
Por otra parte, el organismo documenta la presencia recurrente de la consigna “No odiamos lo suficiente a los periodistas” y relaciona estas publicaciones con acontecimientos específicos. Entre ellos destaca el debate sobre el supuesto financiamiento ruso a medios argentinos para difundir contenidos críticos del gobierno, registrado entre el 3 y el 5 de abril; la denuncia contra periodistas de TN que grabaron espacios comunes de la Casa Rosada el 20 de abril, y la posterior prohibición de acceso al palacio presidencial para todos los reporteros acreditados.
A estos episodios se suman otros relacionados con presuntas irregularidades dentro de su equipo de trabajo, como las investigaciones contra su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por supuesto enriquecimiento ilícito. El funcionario reconoció posteriormente haber omitido alrededor de 500 000 dólares en sus declaraciones patrimoniales y presentó su renuncia el 27 de junio de 2026.
Clasificación Mundial de Libertad de Prensa 2026, el país descendió al puesto 98, once posiciones respecto a 2025 y 69 lugares frente a 2022, en otras palabras, el peor nivel en los 25 años de historia del ranking.