Sábado, 21 de febrero de 2026 Sáb 21/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

«No pretendo olvidar mi época en La Oreja de Van Gogh ni olvidarles a ellos»

«No pretendo olvidar mi época en La Oreja de Van Gogh ni olvidarles a ellos»
Artículo Completo 3,665 palabras
Acaba de publicar 'Historias de aquella niña', su primer disco en solitario tras su ruptura con la que fue su banda durante diecisiete años

Ampliar

Leire Martínez, en las oficinas de Sony Music, minutos antes de la entrevista. Virginia Carrasco

Leire Martínez

Cantante «No pretendo olvidar mi época en La Oreja de Van Gogh ni olvidarles a ellos»

Acaba de publicar 'Historias de aquella niña', su primer disco en solitario tras su ruptura con la que fue su banda durante diecisiete años

Iker Cortés

Madrid

Sábado, 21 de febrero 2026, 00:28

... este viernes al mercado. Cómo no lo va a haber. Al fin y al cabo, la artista fue la poderosa voz de La Oreja de Van Gogh durante 17 años en los que tuvo que sobreponerse a la sombra de Amaia Montero y hacerse un hueco entre los fans. Cuando en octubre de 2024 los cuatro componentes de la formación 'rescindieron' su contrato, lejos de venirse abajo, la artista manejó la situación con enorme elegancia y comenzó a preparar su regreso. Y es que en 'Historias de aquella niña', un álbum profundamente pop, con espacio para el rock, los sintes, y alguna que otra balada, también hay mucho de renovarse, resurgir de las cenizas y reconectar con una misma.

-No es moco de pavo arrancar una carrera en solitario y contar ya con más de 600.000 oyentes mensuales en Spotify. ¿Se esperaba esta acogida?

-No, no la esperaba y estoy muy agradecida. No había expectativas, entiéndeme. Mi objetivo era hacer un disco, o al menos intentarlo, y quedaba muy lejos saber cómo iba a ir... Pero la gente le ha puesto mucho cariño y le ha dado la oportunidad, y eso es importante en este mundo en el que se consume todo de forma tan volátil. Para mí ha sido una agradabilísima sorpresa.

-Ha pasado ya casi un año y medio de la ruptura con La Oreja de Van Gogh. ¿Cómo se encuentra ahora? ¿Va sanando la herida?

-A ver... Sí, rotundo. Los procesos emocionales requieren de tiempo. Y además, esto es como cuando tú tienes un hijo con alguien y te separas de esa persona, tu vida siempre va a estar vinculada a esa persona porque tenéis muchas cosas en común. En nuestro caso, está toda esa parte musical y ese legado. Entonces, esto no va de poner una línea aquí y dejar atrás todo lo que ha habido antes, no. Esto va de recolocar las cosas en otro lugar. Yo no pretendo olvidar una época de mi vida, ni pretendo olvidarles a ellos. Estoy en paz, porque para mí hay cosas que están por encima de rumiar mi dolor.

Ampliar

Leire Martínez posa minutos antes de la entrevista. Virginia Carrasco

-Es que, además, una ruptura es normalmente algo íntimo, y esto ha sido en público.

-A ver, lo que es, es invasivo. Resulta invasivo y muy poco fiel. Porque, además, están los intereses de los medios de comunicación y luego ya tiene que ver con cómo trata cada uno esta historia... Pero también entiendo el mundo en el que vivo. Ya está.

-Con 'Mi nombre', el primer sencillo, se revolvía frente a lo sucedido, pero hay otras canciones en el disco que tratan este asunto como 'Cabeza de ratón' o 'No se me da bien odiarte'. ¿Se ha quedado a gusto?

-Sí, a ver, yo creo que los discos vienen a ser como la fotografía de un momento emocional. Por fastículos, si quieres. Son varios momentos a lo largo de un año, por eso no hay la misma emoción en cada canción, porque no somos la misma persona hoy o mañana, porque hoy nos afectan unas cosas y mañana nos pueden afectar otras. Entonces, es un reflejo de eso. Yo fui muy clara con 'Mi nombre'. Expresa lo que yo sentí en un determinado momento y además necesitaba validar esa emoción. Es verdad que no estamos acostumbrados, quizá, a hablar así, pero yo soy así y fue la manera en la que desbloqueé también otras pantallas para poder luego hablar de otras cosas, porque en ese momento el enfado era monumental, punto. Hablas de 'Cabeza de ratón', es verdad que se puede leer una referencia al grupo, pero, honestamente, es más amplio que todo eso. Hay una referencia a la industria musical y, además, es una reflexión que no solo hago yo. Yo me siento a escribir esta canción con María Peláe y Alba Reig, de Sweet California, y las tres somos mujeres en una industria musical y hemos vivido cosas muy parecidas, aunque tenemos edades distintas y cada una ha vivido un tipo de proyecto musical distinto. Y sin embargo nos hemos sentido tal y como hemos querido reflejar en 'Cabeza de ratón'. Y en 'No se me da bien odiarte', pues claro que se hace una reflexión sobre el decir adiós, pero sin tener que quedarte anclado en ese rencor, aunque a veces, como dice la canción, te gustaría que te dieran razones para odiarte (risas).

-¿Qué buscaba con 'Historias de aquella niña'?

-Sobre todo buscaba ponerme a prueba, enfrentar otro reto y plantearme esos nuevos objetivos: probarme a mí misma, ver si era capaz de hacerlo. Sabía que si conseguía llevarlo a cabo, iba a crecer, a aprender y eso para mí era importante. De hecho, así ha sido, he aprendido muchísimo.

«Con este disco buscaba ponerme a prueba y ver si era capaz de hacerlo. Si lo conseguía sabía que iba a aprender muchísimo»

-¿Y el título? Creo que barruntaba otro al principio.

-Cuando nos sentamos ya, con todas las canciones, es verdad que lo escuchas de principio a fin para ver cuál es ese hilo conductor que subyace y auna conceptualmente todo. Pero yo de primeras propuse un título, porque si algo me ha sorprendido mucho a lo largo de este año es que mucha gente se acercara a mí para decirme: «Tía, no te conocíamos y ahora, de pronto, te estamos conociendo». Y yo decía: «Pero, ¿cómo es posible, después de 17 años?».

-¿Usted se sentía así?

-No, para nada. Es verdad que a veces magnificamos nuestra realidad, y luego te das cuenta de que somos tan pequeños en este mundo tan grande... Y lo plantee así: «Oye, ¿y si lo titulamos 'Una auténtica desconocida'? Y me dijeron: «Hombre, con tu nombre ya hemos generado mucho, como para seguir alimentando aquí al monstruo» (risas). Para mí 'Historias de aquella niña' tiene mucho de reflexionar. Ha sido un proceso terapéutico porque he reconectado con partes de mí y de mi esencia que eran fundamentales.

-¿Qué partes?

-Pues mi parte creativa, mi parte ingenua... ¿Sabes ese reflejo de un niño que ves que no se plantea ni los miedos ni los prejuicios, que lo vive todo con una intensidad de comerse el mundo, de aprender, de empaparse de lo que está a su alrededor? Pues yo era eso, como hemos ido todos. Y en este camino de hacernos mayores, de pronto parece que hay que dejar de ser eso, hay que dejar de ser espontáneo, hay que dejar de ser fresco, porque claro, es que la espontaneidad...

-Es que en una industria como esta...

-Bueno, pues es a lo que voy. Pues para mí ha sido fundamental reconectar con todas esas cosas y darles su lugar. Quizá no como un niño que tiene esa capacidad de subirse a una azotea sin ver el peligro, pero sí buscándole su lugar y su equilibrio, pero sin desterrar esas partes que son tan importantes y que te hacen la persona que eres.

La artista, durante la entrevista. Virginia carrasco

-En La Oreja de Van Gogh apenas compuso temas.

-Participé en la composición de 'Cometas por el cielo', pero a partir de ese disco lo dejé porque la experiencia no fue satisfactoria y preferí no llevarme mal rato, básicamente.

-¿Cómo ha sido aquí el proceso de composición? ¿Le ha dado mucho vértigo?

-Ha sido todo un reto porque durante mucho tiempo no he ejercitado esta parte y además, como te digo, como la sensación con la que me quedé después de 'Cometas por el cielo' no fue la mejor, he tenido que curar porque había perdido un poco la esperanza en mi capacidad. He tenido que enfrentarme a esos miedos de ¿seré capaz? Así que imagínate lo gratificante que ha sido darle la vuelta y conseguirlo.

«Después de la experiencia con 'Cometas por el cielo', he tenido que curar porque había perdido la esperanza en mi capacidad para componer»

-Supongo que estar en un grupo, de alguna manera te arropa y no te expone tanto. ¿Qué es lo que más miedo le daba de saltar a este proyecto en solitario?

-Así es. Formar parte de un grupo es un parapeto importante y un paraguas maravilloso, la verdad, porque te protege. Supongo que lo que más miedo me daba era el no saber cómo iba a ser y si iba a ser capaz de lidiar o de gestionar lo que viniera. Afortunadamente, me he dado cuenta de que estaba más preparada de lo que pensaba y de que, a día de hoy, cuento con determinadas herramientas en cuanto a lo emocional que me han permitido encarar un poco lo que se venía. Y he tenido también que aprender o reaprender a una nueva realidad y a desacostumbrarme a cosas que para mí eran habituales.

-¿Y lo más liberador de estar sola?

-Te diría que hacerme cargo de lo que quiero hacer. Sobre todo eso, hacerme cargo de y ocuparme de eso, de mí, de lo que quiero, de lo que me hace feliz, de darme ese lugar, de tomarme el tiempo para reconocérmelo, para mimarme, para abrazarme.

-Es un álbum muy enérgico, con mucho pop y rock, algo de sintes y poco espacio para la balada...

-Bueno alguna cosita hay (risas).

-Y buena parte de las canciones hablan del amor. Es un tema que no se acaba, ¿no?

-No. Es que hay muchas maneras de vivir y entender el amor y cada momento puede condicionar esas maneras. Yo creo que con 20 años no percibimos ni sentimos el amor de la misma manera que con 40.

-¿Ha estado escuchando música mientras elaboraba el disco? ¿Cuáles han sido sus referencias?

-Mira, he escuchado muchas cosas pero de la manera en la que yo escucho la música. Me gusta descubrir cosas nuevas, me gusta empaparme. No te voy a decir que me meto en las novedades porque no es exactamente con lo que yo más conecto. Puedo encontrar cositas con las que sí, pero en general no es así Pero sí que yo entiendo la música de forma muy aleatoria y me gusta beber de diferentes fuentes y no he hecho un uso excesivo o superior a lo que igual en mi día a día. Sí que de pronto a la hora de inspirarme o de buscar ritmos que me muevan, ahí sí que digo: «Voy a ver aquí que puedo encontrar». O, de pronto, si de repente alguien me dice: «¿Has escuchado lo nuevo de no sé quién?». Pues sí que busco y juego con eso pero de forma orgánica.

-¿De qué canción del disco está más orgullosa?

-Honestamente, de todas, porque todas son el reflejo de un momento, de una experiencia.

-Si pudiera volver atrás, ¿qué consejo le daría a aquella niña de la que el disco habla?

-No soy yo muy de deseos de cosas imposibles, soy muy pragmática, y sé que es imposible volver atrás, pero abrazaría a aquella niña y le diría: «Cariño mío, relájate. No te flageles demasiado». Porque me he dado cuenta de que en el fondo nada importa mucho. Le damos mucha importancia a cosas, pero creo que las cosas realmente básicas e importantes son cuatro y ni siquiera el dinero entra en esas cuatro. Es un tema de salud, porque eso lo condiciona todo; de espíritu, de tener ilusión y ganas en esta vida, y de poder comer todos los días y tener un techo donde sentirse seguro. Más allá de eso, todo lo demás son florituras que nos hemos ido inventando para entretenernos hasta que esto acabe. Y desgraciadamente les damos mucha importancia y nos complicamos mucho la vida. Las guerras, la intolerancia, el miedo, el sufrimiento... Yo creo que lo importante es decir ¿Tienes para comer todos los días? ¿Tienes un lugar donde poder dormir? ¿Tienes salud? Si no hay un problema que te condicione tu día a día, cariño mío, lo tienes todo.

-La portada del disco parece toda una declaración de intenciones. Tierra quemada, fuego...

-Pues mira, sí. Responde a marketing. Nos gustaron las fotos, yo me veía estupenda y hemos jugado mucho con esta cosa del fuego. Ya en mi nombre aparecía esta referencia al fuego, a renovar. De hecho, las hogueras de San Juan implican eso. Es renovar. Empieza una etapa, solsticio de verano... Un poco esa referencia del fuego. Más allá del renacer de las cenizas...

-¿Cómo van a ser los conciertos?

-Creo que van a ser muy emocionantes, de verdad. Hay mucho corazón detrás y mucho cariño. También percibo y siento que la gente va a venir con esa mirada amable y con esas ganas, con una energía muy bonita para disfrutar y pasarlo bien. Las canciones del nuevo disco van a estar presentes porque necesito compartirlas y necesito presentarlas. Pero, por supuesto, que van a estar canciones que me han acompañado a lo largo de mi carrera artística.

Cuatro colaboraciones

-El disco cuenta con cuatro colaboraciones. ¿Cómo han surgido?

Mira, para mí las colaboraciones tienen que ser muy orgánicas, sin atender a una necesidad comercial. Pues en el caso de Ándres Suárez, que canta conmigo 'Mírame', es un grandísimo amigo más allá de compañero artístico. Y tiene un lugar muy especial en este disco porque ha sido un pilar. Fue la primera persona que me abrió las puertas de su casa para ayudarme a escribir, a materializar y vomitar lo que yo barruntaba. Y entonces él me ha ayudado mucho a desbloquear esos miedos iniciales. Nos lo contábamos todo, nuestras alegrías, nuestras miserias... Y recuerdo que me decía: «Esto, aquí, muy bien, pero no le vayas contando tus vulnerabilidades a nadie» (risas). Y yo decía: «¿Por qué no? Si es mi verdad». No me avergüenzo de sentir que no sé hacer algo. No me siento peor persona o menos. Creo que el problema está en creer que lo sabemos todo y así nos va.

-Con Edurne canta, precisamente, 'No se me da bien odiarte'.

-Es amiga y compañera desde hace muchos años. Hemos coexistido en paralelo, además, en este mundo del pop y siendo mujeres las dos y con edades y contextos sociales muy similares. Las dos hemos salido de 'talent shows' y entendemos muy bien lo que hay detrás. Y como te digo, somos mujeres en una industria, que ahora cada vez menos, pero antes era mayoritariamente de hombres. Y hemos hablado mucho y sobre todo en estos últimos años hemos coincidido mucho más. La maternidad también nos ha conectado en muchos aspectos y yo creo que nos debíamos este homenaje.

-Deja para Abraham Mateo la más bailonga de los doce temas, 'Tonto por ti'.

-Te iba a decir que ha sido un descubrimiento, pero es que ya veía el talento que había detrás de ese chico... Pero es que ahora he visto mucho más. Tiene un registro vocal innegable, desde que era niño, pero cuando he trabajado con él... Es que no sé cuál es su límite a nivel de composición, a nivel de creatividad, a nivel de producción... Y para mí ha sido un lujo porque además me ha abierto también un poco la mirada a otra manera de hablar, de hacer música. Con él me he permitido jugar y me he divertido mucho. Una gozada.

-La más peculiar es 'El ruido', con Miranda!

-Como te he dicho antes he bebido de muchas fuentes y uno de mis referentes ha sido Miranda! Normalmente, si algo me sorprende es porque creo que yo no sería capaz de hacer eso y esas cosas me vuelan la cabeza y eso es lo que me ha pasado con Miranda! Desde superjovencita, porque me parecían siempre propuestas como muy progres, histriónicas, llamativas, coloridas, esperpénticas, rompedoras... Cuando en este proceso de composición surgió una idea musical que me recordaba a ellos, se la mandé y me dijeron que sí.

Su pasado

-¿Algún miembro de La Oreja de Van Gogh se ha puesto en contacto con usted para decirle que le ha gustado esta canción o para desearle suerte?

-En el fondo, ¿importa esto? ¿Cuál es el interés de saber todo esto? ¿Qué más da? No sé cómo decirte. Pues no lo sé. Igual algún día. Yo qué sé, no lo sé. Hoy he venido a hablar de mi libro, que se suele decir.

-¿No admite más preguntas de La Oreja de Van Gogh?

-No es que no las admita, no tengo ningún inconveniente. A mí no me supone un problema hablar de La Oreja de Van Gogh porque es hablar de mi vida. ¿Cómo me va a suponer un problema eso? Además, no reniego de nada de lo que he sido ni de dónde vengo, pero no me gusta la utilización que se hace de esto y la mirada viciada que hay a veces detrás de determinadas preguntas. A veces siento que no hay un interés real por saber si tal, si no que subyace un morbo de seguir hablando, de si hay contacto de si no hay contacto, de si esto de si lo otro, porque es el tipo de mundo en el que vivimos, porque nos encanta esta cosa del amarillismo y el ruido y tal. Y no me gusta, no estoy de acuerdo con funcionar de esta manera.

«No tengo problema en hablar de LOVG, no reniego de nada, pero no me gusta la mirada viciada que hay detrás de determinadas preguntas»

-Es que el otro día en la entrevista que ofreció a ABC daba a entender que no cerraba la puerta a volver...

-Lo que dije es que no me planteo ese momento. Si eso ocurre, pues ya veré cómo me siento en ese momento y ya veré qué contesto. Es que yo no doy por hecho que eso vaya a ocurrir. Entonces y no sé cómo me voy a sentir ni cómo voy a estar en ese momento. Lo que dije es que si esto pasara, lo que voy a intentar es ser honesta conmigo misma y voy a ser fiel a lo que sienta en ese momento. Nada más. A lo que yo le quiero dar una oportunidad, y eso sí que lo avanzo, es a ellos, a esas cuatro personas que han sido mis compañeros durante 17 años. No estoy hablando de algo artístico, sino de algo personal y humano. Ellos han tomado una decisión y hay una decisión artística detrás. Ellos están en su camino y yo en el mío. Entiendo que ellos están felices con el suyo, yo lo estoy con el mío. Ni quiero interferir en su camino, ni quiero que ellos interfieran en el mío. A mí me encantaría que el proyecto de La Oreja Van Gogh continúe, porque todas las personas que hemos pasado por ahí, hemos puesto mucho de nosotros en él y a mí lo que realmente me daría pena es que eso se acabe, porque hemos trabajado muy duro, pero a nivel artístico yo no me planteo volver o no volver. Yo le doy oportunidad humana a mi relación con ellos. Es un tema que me encantaría poder sanar en ese sentido y volver a generar vínculos amables y sanos donde yo pueda ir a verles y disfrutar con ellos y que ellos disfruten conmigo, poder celebrar sus éxitos y que ellos celebren los míos.

-¿Le sorprendió que regresara a Amaia a la formación?

-No me sorprendió, de verdad, para mí era la opción más lógica.

-¿Y que Pablo Benegas se fuera?

-Bueno, eso sí que me ha sorprendido. No tengo ni idea de lo que subyace detrás o de cuáles han sido sus motivaciones, pero sí que me ha sorprendido.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir