La familia real noruega está en la picota. El juicio por violación a Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit, y la relación de esta con el pederasta Jeffrey Epstein han dañado su popularidad. Pero la caída de Marius y el escándalo de su madre revelan mucho más que la zozobra de una monarquía. Su caso es un atisbo de la quiebra de todo un sistema...