Aubry Dullin y Zoey Dutch, en 'Nouvelle Vague'
Cine'Nouvelle Vague': Richard Linklater hace un 'making of' retro de la insumisa 'Al final de la escapada'El director recrea lo que se vivió tras las cámaras en el rodaje de la película de Godard que inauguró el cine de autor moderno.
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Carlos Reviriego Publicada 9 enero 2026 01:55hNo deja de apelar al corazón deNouvelle Vague –a la película de Richard Linklater(Houston, 1960) pero también al movimiento al que evoca y retrata– que la luz del proyector en la sala de la Cinémathèque parisina sea el plano que pone en marcha su función. No en vano, va a retratar a unos personajes y a un tiempo en el que el cine era más importante que la vida.
Ese es el espíritu que, con cierta nostalgia lúdica, enorme simpatía y vocación didáctica, ha querido invocar el único cineasta norteamericano capaz de hacer a día de hoy un filme como este (tan anacrónico y tan intemporal a su manera), que se ofrece como una especie de making of retro deAl final de la escapada (1959).
Se trata de una evocación y puesta en escena de aquello que, siempre con datos y documentos fehacientes como argamasa del guion, se vivió tras las cámaras en el rodaje de la insumisa película que instauró la modernidad cinematográfica y la misma cinefilia.
No hay que llevarse a engaño, por lo tanto, ante una propuesta tan especial. El filme está más cerca de la sucesión de anécdotas y citas bien conocidas en boca de los personajes (sobre todo, claro, de Jean-Luc Godard y su discurso teórico) que de una dramaturgia tradicional, si bien el autor de Boyhood (2014) y la trilogía Antes de... (tan ‘cahieristas’) no renuncia en su suerte de facsímil formal del filme –en formato cuadrado, blanco y negro y francés– a ofrecer un retrato de actitud anárquica, radical y arrogante del cineasta franco-suizo que puede hacerse extensible al genio y la lucidez con las que este desarrolló el resto de su carrera, y que hunde gran parte de su clarividencia en una de sus múltiples líneas de guion extraídas de bibliografía bien conocida (que no superada): “El verdadero arte es plagio o revolución”.
Esta película nos abre la ventana al germen de un cine que se disputa como un juego muy serio, acaso como todas las películas de Linklater, de por sí festivas y ligeras, recorridas por una profunda cinefilia. Es, por tanto, también la puesta en forma del germen de su propia trayectoria cinematográfica, de la que podemos intuir que el cine es al menos tan importante como la vida.
Nicole Kidman, actriz y productora: la estrella que quiere cambiar Hollywood desde dentroEn el primer acto de la obra nos presenta de forma entrañable al paisanaje de aquel movimiento, en una sucesión de rostros de gran similitud con el modelo original: François Truffaut, Claude Chabrol, Jacques Rivette, Eric Rohmer, Jean Seberg, Jean-Paul Belmondo, Agnès Varda, Jacques Demy y, por supuesto, los padres artístico-teóricos del movimiento: Roberto Rossellini, Jean-Pierre Melville y Robert Bresson.
Este crítico celebra el gesto de amor que Nouvelle Vague representa en el frío panorama de la producción cinematográfica corporativista. La agudeza para vindicar unas formas de hacer y entender el cine todavía absolutamente necesarias (su libertad, su transgresión, su ética) trasciende incluso aquellos momentos en que la propuesta roza el pastiche alcanforado, por no hablar de la absoluta pertinencia y justicia, al poco del suicidio asistido de Godard, del retrato que nos ofrece del cineasta, en complicidad con Guillaume Marbeck, y que afortunadamente se coloca tan lejos del engendro de Mal genio (Michel Hazanavicius, 2017).
Quizá, si lo pensamos bien, Nouvelle Vague no esté tan lejos de ser una película revolucionaria.
Nouvelle Vague
Dirección: Richard Linklater.
Guion: Holly Gent, Vincent Palmo Jr., Michèle Halberstadt y Laetitia Masson.
Intérpretes: Guillaume Marbeck, Zoey Deutch, Aubry Dullin, Antoine Besson.
Año: 2025.
Estreno: 9 de enero