200 euros de multa por algo que vemos todos los díasFoto: Maksim Goncharenok
Muchos lo llevan por costumbre, pero puede salir caro: colgar objetos del retrovisor está permitido solo si no invade el campo de visión. Si el agente considera que estorba o distrae, la multa puede alcanzar 200 euros.

Por si te has olvidado de que las multas por la Baliza V16 ya han comenzado, venimos a recordarte algo que algunos usuarios siguen preguntándonos de manera recurrente. Por inocente que parezca, un gesto muy común dentro de muchos coches como colgar un ambientador o cualquier adorno en el retrovisor interior puede salirnos caro. No es que esté prohibido por sí mismo, pero si el objeto reduce la visión del conductor o supone una distracción, la multa que pueden ponernos es de 200 euros.

La clave está en la visibilidad. La normativa exige que el conductor mantenga un campo de visión suficiente y sin obstáculos hacia la carretera. Por eso, aunque mucha gente lo vea como un detalle decorativo sin importancia, la norma deja claro que cualquier elemento que interfiera en la observación del entorno puede convertirse en un problema de seguridad, por lo tanto también en motivo de denuncia, y así se indica en el artículo 19 del código de circulación.

Artículo 19 del Código de circulación

Qué dice la norma y por qué depende del agente

El respaldo legal se apoya en el Reglamento General de Circulación, que obliga a que las zonas acristaladas del vehículo permitan ver con claridad y sin “interferencias” generadas por objetos o elementos añadidos.

Ahora bien, el texto no marca medidas exactas ni define un “tamaño máximo” para lo que se puede colgar del retrovisor. Esa falta de límites concretos hace que, en la práctica, sea el criterio del agente el que determine si el ambientador (o el adorno) es demasiado grande, está mal colocado, tapa parte del campo visual o puede distraer. Si considera que hay riesgo, puede imponer la multa.

La DGT se posicionó indicando que la intención no es castigar por castigar, sino prevenir: llevar despejada la zona frontal del habitáculo ayuda a reaccionar antes ante un imprevisto, especialmente cuando cada segundo cuenta.




Las carreteras españolas se llenan de trampas: lluvias y falta de mantenimiento disparan los socavones
Leer noticia




Otros “clásicos” que también pueden costar 200 euros

Esta infracción se sanciona con 200 euros y no conlleva pérdida de puntos, pero sigue siendo un golpe importante al bolsillo para algo que muchos conductores interpretan como inofensivo.

Además, el problema no se limita a lo que cuelga del retrovisor. También pueden acarrear sanción otros elementos que afecten a la visión, como pegatinas colocadas en el parabrisas fuera de zonas permitidas, o láminas tintadas sin cumplir la normativa o si carecen de homologación. Hay ejemplos más evidentes, como colgar un peluche.

Lo determinante no es tanto el objeto en sí, sino si estorba de verdad. Incluso algo pequeño puede ser sancionable si está justo en el ángulo por el que el conductor mira con frecuencia. Mantener el parabrisas y el retrovisor interior libres de obstáculos es una medida sencilla que reduce riesgos y evita sustos, y claro es más fácil que tener las carreteras en perfecto estado.