Dichos acuerdos previos, que en ocasiones generaron fricciones e incluso amenazas de acciones legales, estaban condicionados por la exclusividad vigente con Microsoft. En ese contexto, OpenAI buscaba ampliar su capacidad de cómputo y explorar alternativas técnicas ante la enorme demanda de infraestructura necesaria para entrenar y operar modelos de IA. Sin embargo, cualquier intento de diversificación provocaba conflictos, ya que Microsoft concentraba, en la práctica, el control sobre dónde y cómo se desplegaban y comercializaban estas tecnologías.
Tras la última modificación del convenio, Microsoft conservará los derechos sobre la propiedad intelectual de OpenAI para modelos y productos hasta 2032. Sin embargo, esta licencia dejará de ser exclusiva.
En un comunicado conjunto, ambas empresas señalaron que “la mayor previsibilidad del acuerdo modificado fortalece nuestra capacidad conjunta para desarrollar y operar plataformas de IA a gran escala, al tiempo que proporciona a ambas compañías la flexibilidad para explorar nuevas oportunidades”.
Microsoft dejará de pagar regalías a OpenAI
La revisión del acuerdo también implica cambios en la distribución de ingresos. Por un lado, Microsoft dejará de pagar a OpenAI un porcentaje de las ganancias generadas por la comercialización de productos de IA basados en la tecnología de la firma.
Por otro lado, la creadora de ChatGPT continuará entregando a Microsoft el mismo porcentaje (estimado en 20%) sobre sus ingresos hasta 2030, independientemente del nivel de avance tecnológico que alcance en ese periodo. La diferencia es que ahora se establece un límite máximo total, cuyo monto no fue revelado públicamente.
Ambas compañías reconocen que estos ajustes simplifican su relación comercial, un escenario que varios analistas ya anticipaban desde hace meses. Aun así, OpenAI y Microsoft sostienen que su colaboración sigue siendo ambiciosa. “Desde la expansión de gigavatios de capacidad en centros de datos, hasta el desarrollo conjunto de silicio de última generación, pasando por la aplicación de IA para fortalecer la ciberseguridad, entre muchas otras iniciativas, nos entusiasma continuar trabajando juntos para impulsar esta tecnología en beneficio de personas y organizaciones en todo el mundo”, afirmaron.
En contraste, algunos analistas consideran que la alianza podría debilitarse a medida que avanza el desarrollo de la IA. Incluso antes del ajuste más reciente, estas especulaciones cobraron fuerza el año pasado, cuando ambas empresas anunciaron la firma de un memorando de entendimiento no vinculante para redefinir los términos de su colaboración, cuyos detalles permanecen confidenciales.
Un informe de The New York Times sugirió que dicha revisión contempló modificar la cláusula que impide a Microsoft acceder a la tecnología más avanzada de OpenAI si su junta directiva determina que OpenAI ha desarrollado inteligencia artificial general (IAG), un concepto aún debatido que, en términos generales, implicaría una capacidad cognitiva equiparable a la humana.