El partido elegirá presidente para los próximos cuatro años en un congreso el 6 y 7 de noviembre, con su actual líder como candidata a la reelección
Regala esta noticia Añádenos en Google Patricia Navarro posa con los alcaldes que tiene el PP en la provincia de Málaga. (SUR) 21/09/2026 Actualizado a las 20:24h.Así, a las seis menos cuarto, se encuentra de repente allí, entre aplausos que no cesan y una gran ovación: abandonando un cargo que quiere ... volver a ocupar otra vez. Los cuadros del PP de Málaga, todos en pie.
En octubre de 2022, Navarro asumió el cargo de su predecesor. Ahora lo quiere revalidar, como confirmó este lunes al anunciar ante los medios de comunicación, alcaldes populares e integrantes de la estructura dirigente que se presentará de nuevo a la reelección. Será en el congreso ordinario que el partido ha fijado para el 6 y 7 de noviembre en el hotel NH de Málaga.¿Y qué hace Navarro cuando se sitúa ante el atril de la sede del PP para comunicar que opta de nuevo al cargo? En primer lugar, traza un balance (triunfal) de lo que han sido estos cuatro años: «Gobernamos en sitios que parecían inexpugnables, en pueblos con una tradición socialista muy marcada». Caen más aplausos y Navarro lucha por contener las emociones. Precisamente ella, la mujer de rostro frío y mente analítica. «Con la ilusión intacta», remarca.
El PP ostenta ahora mismo 48 alcaldías y gobierna para la mayoría de la población malagueña
Objetivamente, se podría hablar de cuatro años «fascinantes» para el PP de Málaga bajo el liderazgo de Navarro. Un total de 48 alcaldías, que se traducen en gobernar para la gran mayoría de la población malagueña; la mayor representación municipal jamás registrada por el partido, con 508 concejales, y alguna victoria simbólica, como el 'rascar' el diputado provincial por Ronda. «Hemos alcanzado objetivos que no imaginábamos», señala. A su izquierda, Elisa Pérez de Siles, Margarita del Cid, Francisco Salado y Jota Carmona, entre otros pesos pesados del partido.
Sin embargo, el resto del auditorio, compuesto por alcaldes, cargos orgánicos y militantes, parece albergar una especie de deseo colectivo ahora que se está de nuevo a las puertas de unas elecciones municipales y generales: «¡Queremos más!». Y es posible que esto sea lo que le pase a Navarro por la cabeza en este momento, mientras está en el podio: no solo son las victorias y las batallas libradas, sino la presión que ahora recae sobre ella y las expectativas que su partido tiene en su ahora, formalmente, expresidenta. Hasta que se celebre el congreso, al que está por ver si se presenta otro aspirante, una comisión gestora presidida por Del Cid se pone al frente.
«Un partido sin fisuras»
En esta ocasión, los ataques contra el PSOE y Pedro Sánchez son más velados y no tan inequívocos como otras veces. Alguna mención a las supuestas discrepancias internas de los socialistas y poco más; una confrontación de gestión con la suya, que se caracterizaría por lo contrario. Navarro se presenta como alguien que busca aglutinar las distintas corrientes del partido: «La tranquilidad que tengo es que no hay fisuras, no hay conflictos ni fragmentación, y este partido sigue siendo una sola persona para afrontar los retos», mantiene.