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Patricio Pron, en el desorden no hay caos

Patricio Pron, en el desorden no hay caos
Artículo Completo 720 palabras
Este libro solamente podría haberlo escrito Patricio Pron . Al modo de un hilo de Ariadna, la sorprendente y esperanzada salida final del que se plantea como un laberinto, apela a un mundo natural que la cultura no ha sabido o ha podido reconocer. Porque todo Patricio Pron es cultura desde que comienza hasta que termina. Comienza siendo la novela el resultado de una investigación sobre la figura de Benjamin Fondane , un judío de origen rumano asesinado en Auschwitz que había tenido una intervención importante en el París de las vanguardias como cineasta y poeta. Y de esa vanguardia nace el modo de componerse el libro que de él trata. Pero de repente tal investigación, que está su narrador llevando a cabo en Nueva York , se interrumpe, por una crisis somática pero también amorosa, con la intervención de la joven artista Wiebke y sobre todo con las preguntas que va hilando la relación del significado de la Historia con el significante de Nueva York, como lugar donde se cruzan las líneas más nerviosas de la contemporaneidad artística y las convulsiones sociohistóricas de sus guerras recientes.Narrativa 'En todo hay una grieta y por ella entra la luz' Autor Patricio Pron Editorial Anagrama Año 2026 Precio 18,90 euros Páginas 232De tal manera que la novela de Patricio Pron viene abriéndose una y otra vez, planteando ventanas reflexivas nuevas, como si tratase de hallar un orden posible frente al caos que representa la propia ciudad de Nueva York y la abigarrada sinrazón de nuestra época. Como forma narrativa se resuelve en siete largos excursos que se proponen notas a pie de página, donde conviven la denuncia del poder de un político como Trump y la posible disolución de cuanto desde la Modernidad habíamos creído.La novela se enriquece con reflexiones acerca del lugar del inmigrante, no únicamente como figura física sino como desafío culturalConforme avanza la novela se enriquece con reflexiones acerca del lugar del inmigrante, no únicamente como figura física sino como desafío cultural. Y bien avanzado el libro, casi a su final, Patricio Pron camina hacia su historia familiar e introduce apuntes autobiográficos , puesto que su abuelo materno era italiano, pero emigró a un lugar argentino representado como 'Osario', en cuyas tierras tuvo una existencia casi de chamán , con el poderoso vínculo con la figura del zorro que el libro lleva a cubierta. La novela de Pron transita su investigación tanto por vericuetos personales como por las preguntas que quiere responder en sus visitas a museos neoyorquinos. Al MoMA y al MET, no al Whitney, curiosamente ausente del libro, quizá porque el libro no trata de Norteamérica, sino de los que la poblaron y residen allí desde otros lugares. No le son satisfactorias las conversaciones con un profesor argentino en Columbia y ni con una antropóloga de la Universidad de Nueva York. Ni el primero satisface la idea del pasado como relato abierto, ni la segunda es capaz de explicar lo que indaga el narrador sobre la figura del abuelo. Este libro, abierto a más preguntas que repuestas , posee también una plasticidad lírica cada vez mayor en la literatura de Pron, progresivamente experimental, nerviosa e inteligente.

Este libro solamente podría haberlo escrito Patricio Pron. Al modo de un hilo de Ariadna, la sorprendente y esperanzada salida final del que se plantea como un laberinto, apela a un mundo natural que la cultura no ha sabido o ha podido reconocer. Porque ... todo Patricio Pron es cultura desde que comienza hasta que termina.

Comienza siendo la novela el resultado de una investigación sobre la figura de Benjamin Fondane, un judío de origen rumano asesinado en Auschwitz que había tenido una intervención importante en el París de las vanguardias como cineasta y poeta. Y de esa vanguardia nace el modo de componerse el libro que de él trata.

Pero de repente tal investigación, que está su narrador llevando a cabo en Nueva York, se interrumpe, por una crisis somática pero también amorosa, con la intervención de la joven artista Wiebke y sobre todo con las preguntas que va hilando la relación del significado de la Historia con el significante de Nueva York, como lugar donde se cruzan las líneas más nerviosas de la contemporaneidad artística y las convulsiones sociohistóricas de sus guerras recientes.

De tal manera que la novela de Patricio Pron viene abriéndose una y otra vez, planteando ventanas reflexivas nuevas, como si tratase de hallar un orden posible frente al caos que representa la propia ciudad de Nueva York y la abigarrada sinrazón de nuestra época. Como forma narrativa se resuelve en siete largos excursos que se proponen notas a pie de página, donde conviven la denuncia del poder de un político como Trump y la posible disolución de cuanto desde la Modernidad habíamos creído.

La novela se enriquece con reflexiones acerca del lugar del inmigrante, no únicamente como figura física sino como desafío cultural

Conforme avanza la novela se enriquece con reflexiones acerca del lugar del inmigrante, no únicamente como figura física sino como desafío cultural. Y bien avanzado el libro, casi a su final, Patricio Pron camina hacia su historia familiar e introduce apuntes autobiográficos, puesto que su abuelo materno era italiano, pero emigró a un lugar argentino representado como 'Osario', en cuyas tierras tuvo una existencia casi de chamán, con el poderoso vínculo con la figura del zorro que el libro lleva a cubierta.

La novela de Pron transita su investigación tanto por vericuetos personales como por las preguntas que quiere responder en sus visitas a museos neoyorquinos. Al MoMA y al MET, no al Whitney, curiosamente ausente del libro, quizá porque el libro no trata de Norteamérica, sino de los que la poblaron y residen allí desde otros lugares. No le son satisfactorias las conversaciones con un profesor argentino en Columbia y ni con una antropóloga de la Universidad de Nueva York.

Ni el primero satisface la idea del pasado como relato abierto, ni la segunda es capaz de explicar lo que indaga el narrador sobre la figura del abuelo. Este libro, abierto a más preguntas que repuestas, posee también una plasticidad lírica cada vez mayor en la literatura de Pron, progresivamente experimental, nerviosa e inteligente.

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Fuente original: Leer en ABC - Cultura
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