El director general de la DGT ataca al coche diésel mientras sigue moviéndose en uno.
Pere Navarro no predica con el ejemplo. El director general de la DGT quiere acabar con el coche diésel. Sin embargo, el jefe de la Dirección General de Tráfico sigue moviéndose en uno. Navarro no solo ataca al diésel, quiere sacar el coche de las ciudades.
El director general de la DGT tiene claro que el futuro de la movilidad no pasa por el coche térmico. Hace tiempo que Pere Navarro, máximo dirigente de la Dirección General de Tráfico, dejó claro que el proceso de transición hacia la movilidad sostenible, y más concretamente 100% eléctrica, es incuestionable. El coche de gasolina y diésel está sentenciado. O por lo menos así lo deja entrever.
Se ha convertido en algo habitual que, cada cierto tiempo, el director general de la DGT se vea envuelto en polémicas por sus desafortunadas declaraciones. Y aunque se puede estar de acuerdo o en contra con la visión del jefe de la DGT en cuanto a la movilidad del futuro a medio y largo plazo, sí hay que exigirle ser consecuente con sus palabras y, por lo tanto, predicar con el ejemplo.
Pere Navarro, director general de la DGT
Pere Navarro en contra de los combustibles fósiles pero usa coches térmicos
La Dirección General de Tráfico, organismo dependiente del Ministerio del Interior, ha reconocido oficialmente que Pere Navarro tiene a su disposición una flota de coches oficiales compuesta en su mayoría de vehículos puramente térmicos. Así lo señala la información en la que se reconoce que estos automóviles son de uso en exclusiva del director general de la DGT.
Pero, ¿de qué automóviles se trata? En el caso concreto de los vehículos puramente térmicos sin ningún tipo de electrificación se encuentra un Renault Talisman con motor diésel y un Alfa Romeo Stelvio con motor de gasolina. Matriculados en 2018 y 2021 respectivamente, ambos vehículos disponen del distintivo ambiental C de la DGT. Estos vehículos oficiales, cuyo coste de mantenimiento y uso corre a cargo del contribuyente, contrastan de manera importante con las peticiones públicas realizadas por el jefe de la DGT.
El tercer y último vehículo oficial de uso exclusivo del director general de la DGT sí es un automóvil enchufable. Pero no es 100% eléctrico. Se trata de un Mitsubishi Eclipse Cross con motor híbrido enchufable (PHEV). Un SUV que combina un motor de gasolina con un motor eléctrico. Y aunque este automóvil sí puede circular en modo eléctrico unas decenas de kilómetros, también se aleja mucho del compromiso que Pere Navarro exige al común de los ciudadanos.
Uno de los coches oficiales de Pere Navarro es un Renault Talisman diésel.
Pere Navarro quiere prohibir el coche privado en la ciudad
No se trata de elegir entre un automóvil térmico o eléctrico, en los últimos meses Pere Navarro ha ido un paso más allá al, directamente, hablar de la necesidad de prohibir el transporte privado en las ciudades, aunque sea de cero emisiones. Por lo tanto, el coche eléctrico de batería tampoco tiene su futuro garantizado en las urbes españolas.
«Lo que no queremos son coches en el centro de la ciudad. No rellenar aquello de coches eléctricos y tener otra vez el problema de la congestión, pero esta vez de coches eléctricos»Pere Navarro, director general de la DGTPere Navarro señala la necesidad de seguir impulsando el transporte público para que acabe siendo la única opción de movilidad a la que tengan acceso los ciudadanos. Pero, ¿tiene sentido atacar al coche privado cuando tienes tres vehículos oficiales a tu disposición y encima usas coches de gasolina o diésel? Como hemos señalado al inicio de este artículo, hay que predicar con el ejemplo.
Pere Navarro no predica con el ejemplo. El director general de la DGT quiere acabar con el coche diésel. Sin embargo, el jefe de la Dirección General de Tráfico sigue moviéndose en uno. Navarro no solo ataca al diésel, quiere sacar el coche de las ciudades.
El director general de la DGT tiene claro que el futuro de la movilidad no pasa por el coche térmico. Hace tiempo que Pere Navarro, máximo dirigente de la Dirección General de Tráfico, dejó claro que el proceso de transición hacia la movilidad sostenible, y más concretamente 100% eléctrica, es incuestionable. El coche de gasolina y diésel está sentenciado. O por lo menos así lo deja entrever.
Se ha convertido en algo habitual que, cada cierto tiempo, el director general de la DGT se vea envuelto en polémicas por sus desafortunadas declaraciones. Y aunque se puede estar de acuerdo o en contra con la visión del jefe de la DGT en cuanto a la movilidad del futuro a medio y largo plazo, sí hay que exigirle ser consecuente con sus palabras y, por lo tanto, predicar con el ejemplo.
Pere Navarro, director general de la DGT
Pere Navarro en contra de los combustibles fósiles pero usa coches térmicos
La Dirección General de Tráfico, organismo dependiente del Ministerio del Interior, ha reconocido oficialmente que Pere Navarro tiene a su disposición una flota de coches oficiales compuesta en su mayoría de vehículos puramente térmicos. Así lo señala la información en la que se reconoce que estos automóviles son de uso en exclusiva del director general de la DGT.
Pero, ¿de qué automóviles se trata? En el caso concreto de los vehículos puramente térmicos sin ningún tipo de electrificación se encuentra un Renault Talisman con motor diésel y un Alfa Romeo Stelvio con motor de gasolina. Matriculados en 2018 y 2021 respectivamente, ambos vehículos disponen del distintivo ambiental C de la DGT. Estos vehículos oficiales, cuyo coste de mantenimiento y uso corre a cargo del contribuyente, contrastan de manera importante con las peticiones públicas realizadas por el jefe de la DGT.
El tercer y último vehículo oficial de uso exclusivo del director general de la DGT sí es un automóvil enchufable. Pero no es 100% eléctrico. Se trata de un Mitsubishi Eclipse Cross con motor híbrido enchufable (PHEV). Un SUV que combina un motor de gasolina con un motor eléctrico. Y aunque este automóvil sí puede circular en modo eléctrico unas decenas de kilómetros, también se aleja mucho del compromiso que Pere Navarro exige al común de los ciudadanos.
Uno de los coches oficiales de Pere Navarro es un Renault Talisman diésel.
Pere Navarro quiere prohibir el coche privado en la ciudad
No se trata de elegir entre un automóvil térmico o eléctrico, en los últimos meses Pere Navarro ha ido un paso más allá al, directamente, hablar de la necesidad de prohibir el transporte privado en las ciudades, aunque sea de cero emisiones. Por lo tanto, el coche eléctrico de batería tampoco tiene su futuro garantizado en las urbes españolas.
«Lo que no queremos son coches en el centro de la ciudad. No rellenar aquello de coches eléctricos y tener otra vez el problema de la congestión, pero esta vez de coches eléctricos»Pere Navarro, director general de la DGTPere Navarro señala la necesidad de seguir impulsando el transporte público para que acabe siendo la única opción de movilidad a la que tengan acceso los ciudadanos. Pero, ¿tiene sentido atacar al coche privado cuando tienes tres vehículos oficiales a tu disposición y encima usas coches de gasolina o diésel? Como hemos señalado al inicio de este artículo, hay que predicar con el ejemplo.