Avión de Plus Ultra.
Empresas Plus Ultra: historia de un rescate de 53 millones bajo sospecha y sobre el que siempre planea la sombra de ZapateroLa Sepi no estableció ningún tipo de vigilancia especial sobre las ayudas más allá de una comisión de seguimiento pese a las dudas surgidas y el proceso judicial abierto.
Más información:Los venezolanos Rodolfo Reyes y Joaquín Olimpio abandonan el consejo de Plus Ultra
Fernando PastorSandra Tobar Publicada 19 mayo 2026 10:57h Actualizada 19 mayo 2026 11:02h Las clavesLas claves Generado con IA
El rescate de 53 millones que Plus Ultra recibió del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE) de la SEPI en marzo de 2021 ha estado siempre bajo sospecha y sobre el que siempre ha planeado la sombra del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Tanto desde la empresa como por parte de la SEPI se ha venido insistiendo en que la línea aérea cumplía con todos los requisitos exigidos para la ayuda. Además de corroborar su carácter estratégico por operar rutas que otras líneas no hacían.
Pero la imputación del expresidente en la Audiencia Nacional por un presunto delito de blanqueo de capitales y por tráfico de influencias pone ahora en duda todo el proceso de ayuda a la aerolínea y deja en evidencia que las irregularidades que muchos vieron entonces no eran tan infundadas.
La rescatada Viajes Marsans devuelve a la vida a Spanair y no descarta recuperar otras enseñas icónicas desaparecidasDentro de la SEPI, el expediente se resolvió en medio año (de septiembre de 2020 a marzo de 2021), la mitad de tiempo que los rescates a otras empresas que vinieron después. El modelo reforzado que estrechaba el control antes y después sobre el uso del dinero no se aprobó en la SEPI hasta finales de julio de ese año, cuando Plus Ultra y Air Europa ya tenían sus ayudas concedidas.
Las sospechas sobre la aerolínea provocaron la apertura de un primer proceso judicial. Pero ni los responsables de SEPI ni los de la empresa tuvieron que declarar. La prórroga de la instrucción se pidió fuera de plazo y el caso se archivó en el juzgado número 13 de Madrid.
Como pieza separada de aquel proceso quedó pendiente la investigación sobre el uso del dinero que hizo la compañía de origen venezolano. Esa ramificación fue la que llevó a los registros de la sede de la compañía a finales del año pasado y a la detención de su presidente y su CEO, Julio Martínez y Roberto Roselli, respectivamente.
Ya entonces la Fiscalía Anticorrupción advirtió que podía haberse cometido un delito de blanqueo de capitales a partir del rescate percibido en 2021. A ello se unía otro posible delito fiscal.
El conflicto en Oriente Próximo aupará a España hasta el récord de los 100 millones de visitantes internacionalesEn el rescate de Plus Ultra también intervino como asesor Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero, y que está siendo investigado en este procedimiento.
Martínez cobró 458.000 euros de Plus Ultra en cinco años a través de tres sociedades.
Se trata de casi la misma cantidad que posteriormente él pagó al expresidente socialista a través de la empresa Análisis Relevante. ¿En concepto de qué? De "labores de consultoría estratégica”.
Zapatero explicó en la Comisión de investigación del Senado sobre el rescate de Plus Ultra que realizó dichos informes para Análisis Relevante a propuesta de Julio Martínez, pero se desvinculó del rescate. De hecho, aseguró que se trataba de informes orales ya que, hasta ahora, no se han encontrado evidencias del trabajo elaborado por el expresidente.
Vínculos venezolanos
El rescate de Plus Ultra también ha estado ligado al régimen de Venezuela ya que parte de su accionariado estaba formado por empresarios venezolanos a través de las sociedades Snip Aviation y Flyspain. Llegaron a ser sus máximos accionistas con el 52,8% y 11,4%, respectivamente.
Aunque en octubre de 2025, Rodolfo Reyes Rojas (en representación de Snip Aviation) y Joaquín Olimpio Domingues Ferreira (Flyspain) dejaron de ser consejeros de la aerolínea.
Ryanair se blinda ante la crisis de los motores de aviación y ya busca ubicación para dos nuevos talleresUn movimiento que fuentes de la aerolínea defendieron como “un proceso de reorganización del órgano de administración”, pero que en realidad supuso la toma de control de su presidente ejecutivo, Julio Martínez Sola.
El empresario compró el 64,3% del capital de Plus Ultra. La operación recibió el visto bueno de la SEPI en noviembre de 2025.
Poca vigilancia
Hace cuatro años, fuentes conocedoras del caso aseguran que nunca se planteó meter a alguien en el consejo para comprobar que cumplía con el plan de viabilidad comprometido.
Tampoco se estableció ningún tipo de vigilancia especial (observadores), más allá de la comisión de seguimiento al uso que se creaba para cada caso, a pesar de las sospechas que desde el principio se lanzaron sobre este caso y el proceso judicial abierto.
Con la concesión de cada partida, la regulación del Fondo de Solvencia establecía que se creara una comisión de seguimiento con representantes de SEPI y de la empresa implicada.
Se supone que debían celebrarse reuniones trimestrales y que la beneficiaria está obligada a publicar en su web información sobre el uso de las ayudas. Sin embargo, nada de eso se cumplió.
Origen de la aerolínea
La historia empresarial de Plus Ultra es corta, pero intensa. Tras quebrar Air Madrid, Julio Martínez Sola y Fernando González decidieron volver al sector aéreo con una aerolínea con un nombre muy patriótico.
Así, en 2011, fundan Plus Ultra, término que viene del latín y significa “Más allá”. Carlos I de España y V de Alemania lo usó como lema personal y hoy en día se puede ver el lema escrito alrededor de las dos Columnas de Hércules del escudo de España.
Patriotismos aparte, los exdirectivos de Air Madrid tardaron cuatro años en conseguir que el Ministerio de Fomento les otorgara la licencia de operador aéreo.
Así que hasta 2015 la aerolínea no arrancó con sus primeros trayectos, en los que combinaba vuelos chárter con regulares a Latinoamérica desde España.
Aena respira aliviada: recupera el tráfico en los aeropuertos de Valladolid y Jerez tras la salida de Ryanair hace un añoAdemás, Plus Ultra llevó a la quiebra a Aquatravel por problemas e impagos de contratos con la agencia de viajes.
Pero el broche final a esta historia judicial la pone la condena por delito fiscal a Fernando González, uno de los fundadores de Plus Ultra.
Esta sentencia de 2019 incluye el abono de una multa de 3,11 millones de euros y el pago de una indemnización de 1,55 millones de euros de forma conjunta y solidaria con su socio, el exdirector de la Hacienda Foral de Guipúzcoa y exsenador del PNV, Víctor Bravo.
Pago del rescate
Dos años después recibió el polémico rescate. En ese momento, Plus Ultra contaba en 2021 con menos del 0,1% del mercado nacional, tenía una flota de entre dos y cuatro aviones y todas sus rutas eran chárter.
Por lo que elcarácter estratégico de la compañía (requisito necesario para recibir ayudas del fondo) no estaba justificado por mucho que Gobierno y aerolínea lo intentasen justificar.
Bruselas avisa a las aerolíneas de que no pueden aplicar recargos retroactivos por la subida del querosenoAdemás, su delicada situación financiera ponía en entredicho la devolución de dicho préstamo en plena pandemia con la actividad aérea parada. Plus Ultra se salvó de la quiebra justo dos años antes de que el propio Gobierno saliera en su rescate.
Y entre 2014 y 2019 acumuló 10,8 millones de euros en pérdidas. Es decir, no tuvo ni un solo año de beneficios desde que iniciara sus vuelos en 2015.
Si bien es cierto, la compañía ha ido pagando los intereses de la ayuda pública durante los últimos años. Y entre 2026 y 2028 tendrá que realizar el resto de la devolución.