El presidente ucraniano Volodímir Zelenski se reúne con el primer ministro polaco Donald Tusk en Varsovia. Kacper Pempel Reuters
Europa Polonia anima a Trump a desplegar tropas de EEUU en Ucrania como parte de las garantías de seguridadEl primer ministro polaco, Donald Tusk, asegura que "han sucedido cosas que invitan a pensar que esta guerra puede terminar rápido", pero matiza su entusiasmo: "De momento sigue siendo sólo una esperanza".
Zelenski confirma que han negociado con la Casa Blanca el despliegue de tropas en Ucrania, pero puntualiza que "son soldados estadounidenses y sólo Estados Unidos puede tomar esa decisión".
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Borja Bauzá Publicada 31 diciembre 2025 02:40h Actualizada 31 diciembre 2025 11:28hLas claves nuevo Generado con IA
El primer ministro polaco, Donald Tusk, propone a Trump desplegar tropas estadounidenses en Ucrania como garantía de seguridad tras un posible acuerdo de paz.
Las garantías de seguridad podrían incluir presencia militar de EEUU en el frente ucraniano, aunque la duración de estas garantías es motivo de debate entre Washington y Kiev.
El acuerdo de paz afronta aún cuestiones clave como el control del Donbás y la central nuclear de Zaporiyia, con Ucrania exigiendo garantías para la retirada rusa de ambos lugares.
Zelenski insiste en que cualquier decisión sobre cesiones territoriales debe consultarse con el pueblo ucraniano, mientras que otros líderes occidentales no han confirmado el envío de tropas.
"La paz está en el horizonte; han sucedido cosas que invitan a pensar que esta guerra puede terminar rápido". La declaración, que tiene que ver con la guerra de Ucrania, pertenece al primer ministro polaco, Donald Tusk, y ha sido pronunciada este mismo martes al término de una conversación de alto nivel en la que también han participado los líderes de varios países europeos, el primer ministro canadiense y el secretario general de la OTAN: Mark Rutte.
De todos modos, Tusk, cuyas declaraciones han aparecido reproducidas en la prensa de Polonia, ha querido matizar su entusiasmo inicial poco después diciendo que "de momento sigue siendo sólo una esperanza lejos de estar confirmada al 100%". En cualquier caso, ha explicado que si realmente se alcanza la paz el proceso será cuestión "de semanas, no de meses o años".
Los comentarios de Tusk, así como la reunión que ha mantenido previamente con los otros líderes, se producen después de la visita realizada por Volodímir Zelenski a Donald Trump este fin de semana. Tras la misma ambos mandatarios coincidieron en que la nueva propuesta de paz –estructurada en torno a 20 puntos– se encontraba en su fase final… a falta de saber si el presidente ruso, Vladímir Putin, acepta ciertos parámetros.
A la hora de argumentar su optimismo, Tusk ha señalado la predisposición de Estados Unidos a ofrecer garantías de seguridad a Ucrania. Unas garantías de seguridad que podrían "incluir la presencia de tropas estadounidenses a lo largo del frente" una vez se acuerde el alto el fuego.
Dicha medida cruza una de las líneas rojas esgrimidas por el Kremlin –la presencia de tropas extranjeras en Ucrania– pero, si Trump logra convencer a Putin, podría ser un punto de inflexión.
En lo que todavía no parece haber acuerdo es en la duración de esas garantías de seguridad. La Casa Blanca las ha ofrecido a 15 años, pero en Kiev piden como mínimo tres décadas y, a poder ser, medio siglo.
"El presidente ucraniano ha solicitado unas garantías de hasta 50 años", escribía el lunes Christopher Miller, uno de los corresponsales del Financial Times en Kiev y alguien que tiene línea directa con la élite política ucraniana. "Zelenski le habría dicho a Trump que 15 años sería demasiado poco tiempo para disuadir a Rusia en un conflicto que comenzó con la anexión de Crimea en 2014". O sea: hace más de una década.
Veintiséis países prometen enviar tropas a Ucrania o estar presentes "por tierra, mar o aire" como garantía de seguridadNo obstante, al margen de Tusk ningún otro líder occidental ha comentado la posibilidad del envío de tropas. Y a la hora de escribir estas líneas ninguno de los implicados –ni Zelenski ni Trump– han confirmado públicamente que Estados Unidos esté dispuesto a desplegarlas en Ucrania.
"Claro que lo hemos discutido tanto con Trump como con el resto de nuestros socios y claro que nos gustaría", ha aclarado Zelenski al ser preguntado por varios periodistas. "Pero son tropas estadounidenses y sólo Estados Unidos puede tomar esa decisión". "Veremos cuán coherentes serán nuestros socios al otro lado del Atlántico", sentenció Tusk al respecto este martes.
El control de Zaporiyia y el Donbás
En la rueda de prensa posterior a la reunión del domingo, celebrada en la residencia personal de Trump, el presidente estadounidense describió las conversaciones mantenidas con Zelenski como un avance importante hacia un acuerdo de paz al que Ucrania y Rusia se están "acercando mucho". Con todo, Trump reconoció que todavía quedan un par de "cuestiones espinosas" por resolver.
La principal tendría que ver con el territorio del Donbás; la región del oriente ucraniano donde en 2014, tras la anexión de Crimea por parte de Rusia, continuaron las hostilidades entre ambos países.
Ucrania todavía controla un 30% (sumamente fortificado) de ese territorio y no planea cedérselo a Rusia dada su importancia tanto estratégica como simbólica. Por su parte, Putin ha asegurado en repetidas ocasiones que no puede haber paz sin antes conseguir el control de todo el Donbás.
Lo que propone Estados Unidos es establecer una zona desmilitarizada en el lugar. Zelenski parece haber accedido a regañadientes siempre y cuando se garantice que las tropas rusas también abandonan esa parte del territorio. De ahí la importancia de un supuesto despliegue estadounidense en la zona; serían los norteamericanos quienes garantizarían esa desmilitarización y la ausencia de uniformados rusos.
El control de Zaporiyia y la zona desmilitarizada del Donbás: los dos puntos por desencallar en el acuerdo de paz de TrumpEl segundo punto que queda por resolver tiene que ver con la central nuclear de Zaporiyia. Unas instalaciones a orillas del río Dniéper, muy próximas a la línea del frente, pero que se encuentran en manos de Rusia desde marzo del 2022. Kiev querría recuperar su control para evitar, entre otras cosas, que el Kremlin la pueda utilizar contra Ucrania.
Tusk ha aclarado que Zelenski tendrá que consultar al pueblo ucraniano para que este pueda dar su consentimiento en lo que respecta a decisiones territoriales. "Zelenski está demostrando buena voluntad", añadió el premier polaco antes de explicar que una paz como la que se vislumbra ahora mismo sería "excepcionalmente positiva" para Polonia.