Extra Laude San Pedro
¿Por qué elegir Laude San Pedro? La historia detrás de la mejor nota de la promociónTrece años en el mismo colegio, una plaza en la Politécnica de Madrid y la nota más alta de su promoción: la historia de Julia, Head Student de Laude San Pedro International College
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Marbella
23/07/2026 a las 17:17h.Hay una pregunta que ronda la cabeza de cualquier padre cuando se sienta a elegir colegio: ¿puede un centro educativo marcar la diferencia entre un niño que simplemente aprueba y uno que sale transformado? En Laude San Pedro International College, en San Pedro de Alcántara (Marbella), tienen una respuesta, con nombre propio, cargo institucional y una carrera de ingeniería ya asegurada en Madrid.
El pasado mes de junio, en el acto de graduación, una alumna subió al escenario para hablar en nombre de toda su promoción. No empezó agradeciendo notas ni recordando exámenes. Empezó apelando a ese dicho tan español de ser «una piña»: una manera sencilla y muy gráfica de decir que, después de tantos años juntos, ya no eran solo compañeros de clase, sino un grupo que se sostenía entre sí. El discurso, cargado de nombres propios de profesores y de anécdotas compartidas, terminó con una ovación y con más de un pañuelo asomando entre el público.
Julia durante su graduación.Esa alumna es Julia. Tiene 17 años, es Head Student del colegio —elegida por votación de sus propios compañeros a finales de primero de Bachillerato— y acaba de cerrar su etapa escolar con la nota más alta de toda su promoción. En septiembre empieza Ingeniería de Caminos en la Universidad Politécnica de Madrid. Y aquí viene el dato que convierte su historia en algo más que una anécdota de fin de curso: Julia lleva en Laude desde los 5 años. Trece cursos completos, desde Year 1 hasta el final de Bachillerato, en el mismo colegio.
Ese recorrido tan largo es exactamente lo que la convierte en la persona indicada para responder a la pregunta que da título a este reportaje. Le pedimos que nos contara esos trece años con sus propias palabras.
Empezaste en Year 1, con 5 años, recién llegada de Canarias. ¿Qué recuerdas de esa etapa?
Recuerdo sentirme un poco desorientada al principio, todo era nuevo: el colegio, el idioma, la gente. Pero al ser tan pequeña me adapté rápido. En Infantil y Primaria siempre estás haciendo actividades, tanto en clase como en días especiales, temáticos, así que enseguida te sientes parte de algo.
Hay algo que me marcó mucho y que sigo recordando con cariño: el colegio ayuda muchísimo a unir a los alumnos de diferentes edades. Por ejemplo, los de último curso organizan eventos para recaudar dinero para su propia graduación, y eso implica pensar en grupo, crear actividades y montar tardes enteras con los más pequeños, de Year 1 a Year 6. Eso une muchísimo, como colegio y como familia.
Y luego están las houses. Somos cuatro: East, West, North y South. Yo fui de South, y lo digo con mucho orgullo. Es un poco al estilo Hogwarts, la verdad, y como soy muy fan de Harry Potter, para mí eso fue maravilloso desde pequeña. Las houses juntan a alumnos de todos los cursos a través de eventos que organiza el Student Leadership Team durante el año: el día del deporte, una revista, un día de trivial... Da igual que tengas 6 años o 16, en esos días todos sois del mismo equipo.
Con 12 años diste el salto de Year 7 a 1º de ESO, del currículum británico al español. ¿Cómo fue ese cambio?
Al principio fue difícil, porque no cambiaba solo de sistema: cambiaba de profesores, de compañeros, de idioma y de currículum, todo a la vez. Es verdad que perdí algunas amistades, pero hice muchas otras que sigo manteniendo hoy y que voy a mantener durante muchos años.
Con los estudios, aunque dominaba bien el inglés, me venía mejor dar las clases en mi idioma nativo. Además, el colegio te ayuda en ese cambio para que no sea tan drástico: empiezas teniendo algunas clases en inglés en primero de la ESO, y conforme pasan los cursos vas teniendo cada vez más clases en español. Y en el itinerario español somos menos alumnos por clase, así que nos hemos unido aún más.
Eres Head Student. ¿Cómo se llega a serlo y qué significa para ti?
Se hace mediante una votación a finales de Primero de Bachillerato, para que los de mi curso eligieran quién querían que los representara a ellos y al resto de alumnos. Me presenté porque me encanta ayudar a la gente en todo lo que pueda, y también organizar equipos y eventos. Me considero una buena líder, de las que también saben escuchar al resto y poner en común ideas para crear momentos maravillosos para los alumnos. Y también defender nuestros derechos y nuestras peticiones.
Terminar 2º de Bachillerato con las notas más altas de tu clase y siendo Head Student a la vez suena a mucha carga. ¿Hubo momentos difíciles?
Sí, hubo momentos de bastante estrés, con varios frentes abiertos entre exámenes, eventos y mi propia vida fuera del colegio. Pero al final he conseguido terminar con las mejores notas de mi clase sin dejar de lado mi papel como Head Student, ayudando a mis compañeros y al resto de la comunidad estudiantil. No lo hubiese conseguido sin mis profesores —entre ellos una tutora que me ha acompañado desde 1º de la ESO hasta el final, viéndome crecer, equivocarme y aprender durante toda esa etapa—, mis amigos y mi familia, que siempre estuvieron ahí.
¿Cómo decidiste qué estudiar después?
Fui muy indecisa con respecto a qué carrera elegir. Siempre supe que sería algo con matemáticas, porque me encantan, pero también me planteé otros caminos, como el derecho. El colegio tiene el departamento de Student Support, con un orientador, Guillermo, que me ayudó mucho en 2º de Bachillerato: no solo a decidir qué estudiar al año siguiente, sino también a manejar esos momentos en los que veía que se me acumulaba todo. Gracias a ese acompañamiento fui aclarando ideas hasta decantarme por Ingeniería de Caminos. Ahora mismo no podría estar más segura de esa decisión.
Si una familia estuviera valorando traer a su hijo a Laude desde pequeño, ¿qué le dirías tú, que lo has vivido entero?
Sí lo recomendaría. Mis compañeros han sido más como mis hermanos: nos consideramos una piña, de lo unidos que estamos. Mis profesores nos han ayudado en cada paso del camino, no solo en los estudios, sino también cuando estábamos perdidos o muy agobiados. Tu hijo puede entrar aquí siendo un niño que no sabe mucho de lo que le depara la vida, y acaba saliendo siendo una persona nueva, con amistades, grandes vivencias y memorias que llevará consigo toda su vida. Y además, Marbella es un lugar idílico para vivir y criar a un hijo: el clima, la cercanía de la playa, una ciudad tranquila pero con un ambiente tan internacional que sientes que tienes el mundo entero dentro de tu misma clase.
Lo que hay detrás de la piña: valores con respaldo científico
La historia de Julia no es una excepción dentro del proyecto educativo de Laude San Pedro: es, más bien, su ejemplo más visible. El colegio, fundado en 2004 y perteneciente a International Schools Partnership (ISP), resume su filosofía en un lema tan sencillo como ambicioso: Safe, happy, learning —seguros, felices, aprendiendo—. Detrás de ese lema hay cinco valores que forman el acrónimo R.E.A.C.H.: resiliencia, empatía, aspiración, coraje y honestidad. No es difícil reconocerlos en el relato de Julia: la resiliencia de sostener 2º de Bachillerato y la responsabilidad de Head Student a la vez; el coraje de subirse a un escenario a liderar; la empatía y la aspiración de un proyecto de comunidad construido, literalmente, «como una piña».
laudesanpedro.com, o llamando al 952 799 900. El colegio también comparte el día a día de sus alumnos —eventos, houses, proyectos y novedades— en sus redes sociales, donde cualquier familia interesada puede seguir de cerca cómo es la vida dentro de Laude San Pedro antes incluso de dar el primer paso. Reportar un error