- Ni sobremesa ni siesta: cada día comemos más rápido en la oficina
- VÍDEO | Ante las crisis, cabeza, 'cash' y corazón
Cómo organizarse la jornada laboral y particular para terminar los deberes, que al día solo tenemos tres horas de energía mental alta.
Primera hora del día y la bandeja de entrada del correo repleta. La jornada laboral de muchos comienza leyendo, contestando y borrando emails, un gran error que destroza el ritmo de la mañana. Como asistir a reuniones eternas antes de ponerse a trabajar de verdad. "Es contraproducente dedicar tantas horas a este tipo de tareas al principio. Después, para lo realmente importante, uno ya no está igual de fresco", alerta Miquel Nadal, autor de La nueva gestión del tiempo (Desclée de Brouwer). "Al día solo tenemos tres horas de energía mental alta y debe enfocarse en lo importante", alerta el psicólogo, formador en Neuroproductividad. Y muchas de estas labores habituales "son nimias y casi siempre evitables. Solo roban minutos y provocan continuas interrupciones, que evitan que cada uno sea dueño de su agenda: es muy común que al contestar un correo se reciba otro de vuelta y así es imposible ver los objetivos claros", detalla el especialista.
Un ritmo de respuestas frenético que, además, deteriora la apariencia física: "Con los mensajes rápidos, el cuerpo genera estrés oxidativo y envejeces, porque aumenta la velocidad de la vida; va en contra de la salud", explica. Lo mejor, dice como experto, es empezar la jornada entrenando, como el calentamiento deportivo, "con una función sencilla, que controles, antes que comenzar con la mensajería".
Como detalla Nadal, hay que tratar de "ser productivo sin que esa obsesión sea enfermiza, teniendo en cuenta que una buena gestión del tiempo puede lograrse con herramientas o aplicaciones". Aunque no todo ese cometido puede hacerse únicamente con las herramientas digitales, ya que el control del tiempo está ligado a otras habilidades, como el autoconocimiento, la gestión emocional, la autodisciplina, la planificación y la priorización.
Para formar parte "de la élite que controla el tiempo", como así define el experto a esos pocos que saben exprimir al máximo los segundos en la oficina y en casa, recomienda "seguir tres recetas"de éxito para sobrevivir a un entorno acelerado y muy exigente como el actual.
- Más eliminar y menos acumular tareas. "Hay que ganar foco y organizar las prioridades. A lo largo de la semana debemos organizar qué es lo que nos da paz interior, con quehaceres vinculados a nuestros objetivos; qué nos aporta paz exterior, anticipando cosas que nos quitan trabajo; y actuar a favor de la energía personal, que es limitada. Cada uno tiene que conocerse y saber qué momento del día está más fresco y ahí agendar lo más reseñable", señala el experto. Nadal también recuerda la importancia de ser realista a la hora de marcar las metas: para llegar a todo, se pueden "hacer horas extras en momentos puntuales, pero es insostenible trabajar de más" por sistema.
- Mente subconsciente. Editable y programable, como argumenta Nadal:"La infancia afecta y mucho en la gestión del tiempo. Por eso a los niños hay que ponerles límites, renegociar... y flexibilizar de adulto las creencias para saber qué pasa". Hay que ser conscientes de la emoción que se siente al no llegar a algo, "si es de rabia, de miedo...". "Esa emoción se refrenda en una creencia y la mente subconsciente es la suma de emociones y creencias", explica el especialista, que en el libro aporta plantillas descargables y reglas para saber planificarse. "No somos robots y la gestión del tiempo ha de ser humana".
- Ejecución consciente. Ni todas las semanas son iguales ni los días mantienen el mismo patrón. Por norma general, si el sábado y el domingo han sido medio tranquilos, "los lunes, los martes y quizás los miércoles son los días que se encaran con más energía, pero con menos motivación; el jueves y el viernes desciende esa energía mental, por lo que resulta clave distribuirse las tareas a lo largo de la semana", aconseja el especialista en Neuroproductividad. Y también a lo largo del horario: "Para la mayoría es imposible ponerse a estudiar inglés a las 19:00 horas, porque ya no tienen energía a esas alturas...", indica.
Los enemigos del tiempo
El experto recomienda programar los descansos. Cada 100 minutos como máximo en horario de energía alta, cada 40 cuando el nivel de concentración es menor. Un receso "sin tecnología", subraya tajante el psicólogo. Según Nadal, "los tres grandes enemigos del tiempo son los contenidos de las pantallas, sobre todo las redes sociales ;la falta de claridad, el no saber qué hacer, no tener un objetivo; y la mensajería, ya sea vía WhatsApp, Teams o correo electrónico". Una droga a la que el cuerpo se acostumbra y pide: "Necesitamos todo el tiempo distracciones;generan adicción", resume.
Para ser dueño de las horas del día, recomienda apuntarse los deberes. Y no solo los profesionales. "Realizar listas diferenciadas con las necesidades laborales y las particulares es un error. Somos personas. Un pack. Si estás mal en casa, seguro que estás mal en el trabajo", recuerda el experto. Esas listas deben estar, sugiere, acotadas a lo que de verdad da tiempo a hacer en ciertas horas, que el día, de momento, no es infinito, aunque las obligaciones sí lo parezcan.
La fortaleza familiar de Chocolates Valor, la marca española que más vende aquíLa suite, individual: se multiplican los viajes en solitarioElsa Schiaparelli, la diseñadora que convirtió el surrealismo de Dalí en moda Comentar ÚLTIMA HORA-
02:20
Naturgy y Enagás buscan acuerdos de 10.500 millones mañana con la CNMC
-
02:18
Dos mesas, de mercado en mercado
-
02:11
La corrupción política ¿va de serie en los partidos o es un extra?
-
02:05
El crudo más barato da alas a los bonos públicos europeos
-
01:15
Santander UK recorta 2.600 empleos antes de comprar TSB