SUR analiza con un especialista las claves estructurales, las estrategias y las técnicas de ataque de un fuego extremadamente complejo
Regala esta noticia Añádenos en Google Tareas de refresco desde el exterior. (Pedro J. Quero) 28/05/2026 a las 23:55h.Los forjados de madera y los falsos techos han impedido el ataque interior en el devastador incendio del hotel Ibis y el Grand Café, iniciado ... en la madrugada del lunes. Muchos se preguntan el por qué el fuego se ha reavivado en varias ocasiones. Una primera clave es la inestabilidad estructural tras el colapso de la sectorización del edificio, lo que ha obligado a los bomberos a trabajar casi exclusivamente desde el exterior, lo que imposibilita el uso sistemático de cámaras térmicas y bicheros demoledores para sofocar los focos latentes.
De entrada, todo el perímetro está vallado para evitar males mayores.Transferencia térmica
La raíz del problema radica en la transferencia térmica inicial y en las características constructivas del inmueble, que combinan elementos altamente combustibles con espacios confinados de difícil acceso. Según explica Pacheco: «El incendio del bar ha sido brutal. La carga térmica que ha transmitido eso al resto del hotel ha sido brutal. Esta circunstancia provocó de inmediato el fallo de las medidas de contención del edificio. Todo eso se ha propagado una vez que se ha roto la sectorización. Se han traspasado todas las calorías y todos los gases calientes a toda la superficie».
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La peligrosidad del terreno quedó constatada durante las primeras labores de extinción en el piso superior, donde un bombero sufrió un accidente al ceder la superficie bajo sus pies. Este incidente determinó un cambio radical en la estrategia de actuación: atacar por fuera.
Diferencias maderas y metal
A diferencia de las estructuras metálicas, que sufren deformaciones rápidas y transmiten tensiones que provocan el colapso en cadena de los puntos de anclaje y soldaduras, la madera presenta un comportamiento físico distinto. «La madera empieza a quemarse y va perdiendo sección, llega un momento que ya la sección no aguanta y rompe, pero no sufre esa deformación», aclara el especialista, precisando que, aunque esto puede mantener el edificio en pie de forma aparente durante algo más de tiempo, el riesgo de rotura súbita del suelo imposibilita el tránsito de personas.
Derribos selectivos en la fachada
Al quedar descartado el ataque interior, las labores se limitan a un refresco periférico y al derribo selectivo de elementos de la fachada que se han despegado, utilizando los bicheros desde el exterior para intentar introducir agua en las zonas críticas. No obstante, esta maniobra también presenta severas restricciones técnicas y de seguridad para el personal.
«No hemos podido apostar por tirar todos los falsos techos o hacer una inspección con las cámaras térmicas de todas las plantas»
Pedro Pacheco
Portavoz Sindicato Andaluz de Bomberos
El portavoz advierte sobre los riesgos del uso de la maquinaria disponible en estas condiciones: «La autoescala es una catapulta, cualquier pequeño movimiento que se le dé, pueden salir despedidos los compañeros». Asimismo, el comportamiento de los paramentos exteriores al ser golpeados es impredecible, lo que exige una alta prudencia para evitar que los escombros alcancen a los vehículos de emergencia o a los propios operarios.
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