A siete días justos para la sesión constitutiva de la Asamblea de Extremadura en su XII Legislatura, este martes ha tenido lugar en Mérida el primer encuentro entre los equipos de negociación del Partido Popular y Vox para la formación de gobierno en esta comunidad autónoma tras la celebración de las elecciones anticipadas el pasado 21 de diciembre que otorgó la victoria a María Guardiola, pero sin mayoría absoluta y la subida de la formación de Abascal de 5 a 11 diputados.
Por parte del PP, el equipo de negociador está compuesto por la propia presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, y por el secretario general de los populares extremeños, Abel Bautista. En el otro lado de la mesa, por Vox, se sientan el candidato de esta formación en Extremadura, Óscar Fernández Calle, y dos emisarios procedentes de la dirección nacional en Madrid, Eliseo Fernández (politólogo especialista en defensa y asesor en las Cortes del grupo parlamentario de Vox) y Monserrat Lluís, secretaria general adjunta y vicesecretaria nacional de Acción de Gobierno de la formación de Abascal).
El PP se presenta a las negociaciones, que se prevén bastante duraderas, con la intención de llegar a un acuerdo en bloque, es decir, que incluya toda la legislatura, no sólo la propia formación del ejecutivo con un gobierno de coalición y los puestos clave de la Asamblea de Extremadura (como la presidencia y la mesa de dirección) sino también un compromiso por escrito para no bloquear los presupuestos anuales. La intención de María Guardiola es evitar un bloqueo como el sucedido en la anterior legislatura y desembocó en el adelanto electoral y asegurarse de esta manera la estabilidad de la región en los próximos cuatro años.
Como explicó el propio Santiago Abascal este pasado fin de semana, Vox desea regresar de nuevo al Consejo de Gobierno de Guardiola (en la anterior ocasión tuvo un consejero durante un año y luego salieron del ejecutivo, como en el resto de comunidades donde había un pacto con el PP), aunque en este caso la intención, después de los resultados electorales, es que al menos haya tres representantes de la formación de Vox como consejeros y una vicepresidencia. Materias como agricultura (en la anterior ocasión Guardiola fragmentó esta consejería y le otorgó las competencias de Gestión Forestal y Mundo Rural), Industria, Seguridad o Energía, según han desvelado los propios dirigentes nacionales de Vox.
Hace cuatro años, Guardiola y Vox llegaron a la constitución del parlamento regional sin llegar a un acuerdo y de ello se aprovechó el PSOE que, al ser entonces la lista más votada, retuvo la presidencia de la Asamblea. Ahora, si no hay un acuerdo cerrado dentro de una semana, y si cada uno vota a su candidato, la presidencia la obtendría el Partido Popular por ser el ganador de las elecciones. En cualquier caso, las negociaciones continuarán en los próximos días y, teniendo en cuentas además los antecedentes de hace dos y años medio, tras las elecciones de 2023, ninguna de las fuentes consultadas en ambos partidos pone "la mano en el fuego" porque se llegue a un pacto concreto y definitivo, al menos a corto plazo. "Va a ser muy difícil", pronostican.