Este boceto judicial muestra a Cole Tomas Allen, a la izquierda, el hombre de California arrestado por intento de magnicidio contra Trump durante la Cena de Corresponsales, durante una audiencia en un tribunal federal el pasado lunes.
EEUU Prisión preventiva sin fianza para Cole Allen, el acusado de intentar asesinar a Trump en la Cena de CorresponsalesEl sospechoso viajó en tren desde su ciudad natal en California hasta Washington armado con una escopeta, una pistola calibre 38, cuchillos y dagas.
Más información: Cole Allen, acusado de "intentar asesinar al presidente" Trump y otros dos delitos: podría afrontar cadena perpetua
Luis Villajos Publicada 30 abril 2026 18:10h Actualizada 30 abril 2026 18:46h Las clavesLas claves Generado con IA
Una jueza del Distrito de Columbia dictó este jueves prisión preventiva sin fianza para Cole Allen, el acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca el pasado sábado.
Allen, de 31 años, compareció en una audiencia de unos 15 minutos en la que aceptó la medida cautelar que había pedido la Fiscalía en su contra, por lo que permanecerá en prisión.
Según las acusaciones, el detenido irrumpió en un puesto de control de seguridad del Hotel Hilton de Washington, donde se celebraba el evento, y abrió fuego con una escopeta a las afueras de la cena de corresponsales de la Casa Blanca.
El 'selfie' de Cole Allen minutos antes de intentar asesinar a Donald Trump en la Cena de CorresponsalesLos fiscales argumentaron que Allen planeó cuidadosamente el ataque contra Trump y a otros miembros de su administración mientras cenaban con unos 2.600 periodistas, políticos y otras personas en un salón de baile del hotel.
Explican que Allen viajó en tren desde su ciudad natal en California hasta Washington armado con una escopeta, una pistola calibre 38, así como cuchillos y dagas, y que estaba "dispuesto a cometer un tiroteo masivo dentro de una sala llena de los funcionarios de más alto rango del gobierno de los Estados Unidos".
En concreto, los fiscales alegan que el sospechoso tenía la intención de atacar a Trump, citando un correo electrónico que supuestamente envió a sus familiares la noche del tiroteo, en el que parecía referirse a Trump como un traidor y un criminal. El correo electrónico no menciona a Trump por su nombre, pero hace referencia a atacar a funcionarios de la administración de todos los rangos.
Allen, que se personó en el tribunal vistiendo un mono naranja, enfrenta de momento un cargo por intentar matar al presidente y otros dos relacionados con el transporte y el uso de armas.
El primer cargo, el más grueso, es el de "intento de asesinato del presidente de Estados Unidos". En caso de ser declarado culpable, Allen podría afrontar una pena de cadena perpetua en una prisión federal.
El código penal de Estados Unidos recoge que "quien intente matar o secuestrar" al presidente "será castigado con pena de prisión por cualquier número de años o cadena perpetua".
Sin embargo, la fiscal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, aseguró este jueves en una entrevista con la cadena Fox News que se planean presentar "muchos más cargos" contra él una vez entre en escena el gran jurado, el grupo de ciudadanos que debe determinar si la fiscalía cuenta o no con causa probable para acusar formalmente a Allen de uno o varios delitos federales graves.
El acusado intentó irrumpir armado en el salón del hotel Washington Hilton, donde se celebraba ella cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca con presencia de Trump, la primera dama, Melania; el vicepresidente, JD Vance; el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson; y varios miembros del Gobierno. Había además en la sala unos 2.000 invitados, entre periodistas, diplomáticos y empresarios.
Según el relato de la fiscalía, pasadas las 20.30 hora local, Allen corrió a gran velocidad, burló el arco de metales de un control de seguridad y se dirigió hacia las escaleras que conducen al salón de baile y disparó con una escopeta.
Agentes del Servicio Secreto respondieron con cinco disparos y Allen cayó al suelo y fue reducido, aunque no sufrió impactos de bala.
El incidente no dejó víctimas, aunque los disparos provocaron la evacuación de Trump y el resto de autoridades, además de desatar el pánico entre algunos de los asistentes.
En los documentos presentados ante el tribunal, sus abogados defensores alegaron lo que denominaron fallos en el caso del Gobierno, incluyendo dudas sobre si Allen disparó a un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos, como afirmaron inicialmente las autoridades.
Los fiscales no han señalado ante el tribunal que Allen disparara al agente, quien supuestamente fue alcanzado por los disparos pero su chaleco antibalas le evitó heridas graves.
El equipo de defensa de Allen defendió que no tenía antecedentes penales ni condenas previas y que era un miembro activo de su comunidad religiosa cristiana.