Carles Puigdemont reactiva la búsqueda de un «mirlo blanco» para convertirlo en el candidato de Junts a la Alcaldía de Barcelona después de comprobar cómo la Aliança Catalana de Sílvia Orriols ya los supera en intención de voto en la capital catalana, según el último barómetro municipal, publicado la pasada semana.
La pretensión de Puigdemont siempre fue fichar a una figura reconocible de la sociedad civil nacionalista catalana para convertirlo en su cabeza de lista, sin importar que no tuviera el carné de Junts. De ahí, que, tal y como reveló EL MUNDO, sondeara sin éxito al ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, o al fundador del grupo audiovisual Mediapro, Tatxo Benet.
Estas dos tentativas -realizadas a través del secretario general de Junts, Jordi Turull, y del presidente de la federación barcelonesa del partido, Joan Rodríguez- fracasaron y eso llevó a Puigdemont a decantarse como alcaldable por el vicepresidente y portavoz de la formación neoconvergente, Josep Rius, un hombre de su entera confianza: fue su jefe de gabinete como president y lo acompañó en su fuga al extranjero tras el referéndum ilegal del 1-O.
Sin embargo, su designación nunca llegó a producirse, al no ser aceptada por el delfín de Xavier Trias en el Ayuntamiento de Barcelona: Jordi Martí, que ejerce como presidente del grupo municipal en el Consistorio tras la retirada de Trias, quien abandonó definitivamente la política después de no conseguir convertirse en alcalde de la Ciudad Condal por segunda vez a pesar de ganar los comicios de 2023 (el escogido fue el socialista Jaume Collboni gracias a los votos del PP y los comunes).
Puigdemont quiere evitar a toda costa la celebración de unas elecciones primarias para elegir a su candidato al Ayuntamiento de Barcelona, al considerar que generarían un ruido que desgastaría todavía más la maltrecha imagen del partido, favoreciendo el sorpasso de Aliança.
Por esta razón, y según confirman a este diario fuentes de Junts, el prófugo se reunió a principios de diciembre con el propio Jordi Martí en Waterloo y alcanzó una entente cordiale, según la cual el delfín de Trias no forzará unas primarias si Puigdemont consigue una persona de relevancia y notoriedad como candidato, pero sí lo hará si acaba designando a Josep Rius por falta de alternativas. Testigo de ese pacto fue el presidente de la federación de Barcelona de Junts, Joan Rodríguez, también presente en el encuentro.
Tras alcanzar ese acuerdo, Puigdemont retomó la búsqueda de su ansiado candidato independiente y, según fuentes de Junts, antes de Navidad contactó con dos perfiles de su gusto: el economista Xavier Sala i Martin y Jaume Guardiola, ex consejero delegado del Banco Sabadell y presidente del Círculo de Economía hasta el pasado año; sin haber recibido por el momento respuesta de ninguno de los dos a su oferta.
La simpatía de Sala i Martin por las tesis independentistas es ampliamente conocida y el Círculo de Economía avaló la amnistía a los líderes del procés durante la presidencia de Guardiola, quien también reclamó personalmente que la ley se le aplicara a Puigdemont para permitir su libre regreso a España sin ser detenido ni juzgado. Bien es cierto que supeditó este apoyo a que los secesionistas amnistiados renunciaran a impulsar un nuevo proceso de ruptura unilateral en Cataluña, algo que Puigdemont no acepta.
La búsqueda de un candidato reputado no se circunscribe únicamente a Junts. También está explorando el mercado electoral Aliança Catalana, quien, tal y como reveló este periódico, ofreció al ex consejero de Economía de la Generalitat, Jaume Giró, ser su aspirante a la Alcaldía de Barcelona.
Los de Orriols argumentaron a Giró que su fichaje les permitiría «ensanchar la base» electoral de Aliança Catalana y «captar a mucho ex votante de Convergència». «¿Quién podría decir que Aliança es de ultraderecha y xenófoba con Giró como candidato?», alegó la formación que dirige la alcaldesa de Ripoll, evidenciando la intención de modular su discurso y blanquear su sesgo de tintes racistas para pasar de ser un partido independentista residual a uno capaz de concitar mayorías.
Sin embargo, Giró declinó la propuesta de Aliança Catalana porque, precisan fuentes de la formación de Orriols, «no veíamos de la misma manera el tema de la inmigración». Tras recibir el no de Giró, Aliança Catalana está sondeando al publicista que lideró la campaña de Joan Laporta para volver a la presidencia del FC Barcelona, Lluís Carrasco. En Sant Jordi Orriols desvelará el nombre de su alcaldable.