La tambaleante versión de la Delegación del Gobierno en Ceuta sobre si fue advertida del asalto que se avecinaba es cada vez más débil. Una llamada telefónica del departamento que dirige Ángel Pérez Triano al CNI, con una duración de 11 minutos, advirtió de la situación que se estaba viviendo desde hacía media hora en Castillejos, al otro lado de la valla.
Desde las 21.00 horas, cientos de personas se estaban acumulando en la playa para lanzarse al mar y nadar hasta las arenas ceutíes, y en la Delegación lo supieron casi en tiempo real. Sin embargo, la cronología de ese día deja claro que hubo cierta pasividad o tranquilidad respecto a la amenaza.
Los informes desclasificados del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), además de las conversaciones de Whatsapp también desclasificadas, dejan en evidencia que sí fueron avisados con antelación de que se preparaba una llegada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma, pero desoyeron los avisos o simplemente les dieron poco valor.
Al cruzar los datos de estos documentos, se observa en primer lugar que hubo dos días de reuniones para hablar del «tema nadadores», como lo define en un mensaje el jefe de Gabinete del delegado en Ceuta, que escribe a su enlace del CNI.
En la ciudad autónoma, la antena de los servicios de inteligencia tiene un responsable que es el enlace con Delegación del Gobierno, y es precisamente éste quien está en todas las conversaciones con el jefe de gabinete. Es decir, no se trataba de un desconocido ni alguien con quien no tuvieran relación, sino de la persona con la que departen sobre los temas que les afectan de manera cotidiana.
Tras los mensajes del 27 y 28 de julio, llegamos al 29: ya por la mañana, el enlace del CNI escribe primero unos mensajes a las 11.18, donde remite informaciones de medios y fuentes locales al otro lado de la frontera, en donde se menciona que la sentencia del Supremo, que prohibía devolver en caliente a los que llegaran nadando a Ceuta, podría caer en saco roto gracias a un presunto acuerdo entre España y Marruecos.
Pero esto, que finalmente tiene poca importancia y se queda en una noticia sin confirmar, sin embargo demuestra lo rutinario de la relación entre Delegación y CNI.
Dos horas más tarde, a las 13.52, el aviso ya es contundente:
CNI: En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana las 20h.
CNI: Aprovechando fiesta del trono y q sus FCS estarán liados
CNI: Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores
CNI: Para q te hagas a la idea del alcance de la difusión
La única respuesta a esos mensajes es el comentario «Sus rilas» por parte de la delegación. Después se producen siete horas de silencio, que no quiere decir necesariamente que no se hiciera nada, pero sí queda claro que no se intentó recabar más información por parte de un aviso tan preocupante de los servicios de inteligencia.
La siguiente comunicación ya es la llamada telefónica de las 21.34, cuando ya había existido un «punto crítico» en la playa de Castillejos, como se puede reconstruir literalmente a partir del informe del día 30. Fuentes conocedoras de esta conversación explican que los 11 minutos de llamada giraron en torno a la «situación que se estaba produciendo en la frontera».
El informe de situación de los analistas de inteligencia del día 3o, ya en pleno asalto, explica que el 29 a las 21.00 horas, -o sea, media hora antes de hablar con Delegación, que llevaba siete horas sin comunicarse con el CNI-, «la situación en Fnideq [Castillejos] alcanzó un punto crítico con una multitud esperando para lanzarse al agua para acceder a Ceuta».
Los analistas además decían algo ya obvio a esas horas: cómo Marruecos no estaba impidiendo nada. «El refuerzo de la presencia policial y de gendarmes marroquíes resultó insuficiente para controlar a la muchedumbre».
Fuentes del entorno de Delegación del Gobierno aseguran a EL MUNDO que a la información trasladada por el CNI se le dio un valor «relativo», de ahí las más de siete horas que pasan sin comunicación entre ambos organismos, desde los mensajes hasta la conversación de 11 minutos.
Lo mismo manifestó este jueves Pérez Triano en entrevista en la Ser: que el intercambio de información fue «rutinario», que «todo el mundo» conocía las convocatorias marroquíes por redes sociales y que «las alertas del CNI no se emiten así, por WhatsApp».
Triano señalaba algo más de interés: en la conversación de 11 minutos, Delegación y CNI hablaron de una «situación» que era, en ese momento, «bastante grave», admitió. Precisamente, el desbordamiento de Castillejos.