- Un plan para una infraestructura de satélites soberanos
- El posible uso militar es evidente
- ¿Qué tienen en común Rassvet y Starlink?
- Las diferencias orbitales
- La implicación del aparato estatal ruso
Un plan para una infraestructura de satélites soberanos
El lanzamiento tuvo lugar el 23 de marzo a las 20:24 hora de Moscú desde el cosmódromo militar de Plesetsk con el lanzador Soyuz-2.1B, y marcó el primer paso en la construcción de una infraestructura que debería contar con al menos 300 satélites para 2030.
"El lanzamiento marca la transición de la fase experimental a la creación de un servicio de comunicaciones", anunció la empresa en Telegram. "El equipo de Bureau 1440 completó este camino en 1,000 días, que es el tiempo transcurrido entre el lanzamiento de los satélites experimentales y los de producción.
El objetivo del proyecto es proporcionar acceso a internet de banda ancha con velocidades de hasta 1 Gbit/s por terminal de usuario y un tiempo de latencia de la señal de hasta 70 milisegundos.
El sistema se ha comparado en repetidas ocasiones (al menos conceptualmente, no en cuanto a tamaño) con Starlink, que en la guerra de Ucrania demostró ser una herramienta muy importante para las comunicaciones de las tropas. De hecho, según diversas reconstrucciones, Kiev consiguió interrumpir las comunicaciones de algunas unidades rusas que dependían de Starlink imponiendo restricciones a los terminales no autorizados.
En este contexto, por tanto, el proyecto Rassvet parece ser un intento de construir una infraestructura satelital soberana, potencialmente utilizable no solo en el ámbito civil sino también en el militar.
El posible uso militar es evidente
El carácter de doble uso del proyecto (es decir, una tecnología creada con fines civiles, pero que puede utilizarse para aplicaciones militares) también se desprende de ciertos detalles operativos. El lanzamiento de los satélites no corrió a cargo de la agencia espacial Roscosmos, sino del Ministerio de Defensa ruso a través del cosmódromo militar de Plesetsk.
Pocos días después del lanzamiento, el Presidente ruso, Vladimir Putin, calificó la nueva constelación de "gran acontecimiento", mientras que el director de Roscosmos, Dmitry Bakanov, declaró que el cosmódromo sufriría "intentos de ataque" el día del lanzamiento.
"Como todos los satélites de comunicaciones, también son capaces de realizar funciones militares, y dada la gran eficacia del uso de Starlink en el campo de batalla, Rassvet también se utilizará allí", declaró a WIRED Italia Vitalij Egorov, experto en ciencia y espacio y autor del canal de YouTube Otkrytyj kosmos zelenogo kota (Открытый космос зелёного кота, o ‘El universo abierto del gato verde’). Sin embargo, es posible que haya limitaciones debido al tamaño de los terminales terrestres, que en el caso de Rassvet son varias veces más grandes y pesados que los de Starlink. En cualquier caso, el hecho de que los "satélites privados" Rassvet hayan sido lanzados desde el cosmódromo militar de Plesetsk demuestra el gran interés del Ministerio de Defensa ruso por el éxito de este proyecto. El Ministerio ruso de Comunicaciones también destina fondos al proyecto, lo que significa que el Estado está directamente implicado en el proyecto Rassvet".
¿Qué tienen en común Rassvet y Starlink?
"Los satélites Rassvet son similares a los de Starlink", explica Vitalij Egorov a WIRED Italia."Es una constelación de satélites para la transmisión de internet, pero sería correcto compararlos más con el sistema OneWeb que con Starlink, porque Rassvet está destinado a empresas comerciales, empresas estatales y clientes gubernamentales [Musk, en cambio, se ha centrado desde el principio en la comercialización para el gran público]. Además, Rassvet prevé alcanzar un número de unos 350 satélites de aquí a 2030, mientras que Starlink ya cuenta con miles.
Por tanto, el verdadero reto para Bureau 1440 no será tanto poner en órbita los primeros satélites como industrializar el sistema a gran escala, indica Egorov. Para llegar a una constelación de unos 300 satélites en los próximos años, la empresa debería ser capaz de producir uno o dos satélites por semana, un ritmo que la industria espacial rusa nunca ha alcanzado. Hasta ahora, señala Egorov, solamente Starlink y OneWeb han logrado mantener una producción en serie de este tipo; también están surgiendo proyectos similares en China y en el programa Kuiper de Amazon.
El otro reto se refiere al desarrollo de terminales más ligeros y baratos: hasta que no exista una infraestructura accesible y fácil de desplegar, será difícil considerar a Rassvet un verdadero equivalente de Starlink. Incluso según las estimaciones más optimistas, pasarán años y decenas de lanzamientos antes de que la red pueda ofrecer una cobertura estable, incluso limitada al territorio ruso.
Diferencias orbitales
Otra diferencia se refiere a la configuración orbital. Starlink está diseñada principalmente para dar cobertura a las zonas más densamente pobladas. Por esta razón, el número de satélites que transitan por latitudes altas es relativamente pequeño.
Bureau 1440, en cambio, ha elegido una órbita casi polar, con una inclinación de 81.4 grados. Esto significa que los satélites sobrevuelan el territorio prácticamente de sur a norte, cubriendo toda Rusia. La señal será estable tanto en Crimea como en Chukotka y las zonas polares, lo que sugiere que la infraestructura está diseñada para dar servicio a clientes institucionales y corporativos en regiones remotas o de difícil acceso.
Según la empresa, la constelación opera en órbita terrestre baja a una altitud de unos 800 kilómetros, mientras que los satélites de Starlink se sitúan en órbitas de unos 550 kilómetros o menos.
La implicación del aparato estatal ruso
Según leemos en el diario Novye Izvestija, la empresa Bureau 1440, encargada del proyecto, se fundó en 2020 como una división de Megafon, en aquel momento con el nombre de Megafon 1440 (siendo 1440 el número de órbitas completadas alrededor de la Tierra por el primer satélite artificial Sputnik 1 en 1957, antes de volver a entrar en la atmósfera en enero del año siguiente).
En 2022, la empresa cambió de nombre y se incorporó a IKS Holding, que, según informó el canal independiente Dozhd, también se ocuparía del desarrollo de sistemas de vigilancia y bloqueadores de internet, utilizados en Rusia para bloquear el tráfico en línea y plataformas de mensajería como WhatsApp y Telegram. De hecho, por motivos de seguridad, Moscú empezó a bloquear o ralentizar gravemente internet y las plataformas de mensajería, con el objetivo de desorientar a los drones ucranianos, limitar el libre acceso a la información de los ciudadanos rusos y empujar a los usuarios hacia el sistema de mensajería estatal Max, que permite a las autoridades acceder a los datos personales de los usuarios.
WIRED Italia. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.