En apenas dos décadas el consumo habitual de alcohol ha caído un 60% entre los jóvenes
A pesar de ese desplome, los abstemios siguen cargando con un estigma en entornos de ocio
Carlos Prego
Editor - MagnetCarlos Prego
Editor - Magnet Linkedintwitter3339 publicaciones de Carlos Prego¿Beben los jóvenes de 2026? Sí. Pero de forma distinta a como lo hacían los de hace dos, tres o cuatro décadas. Cae el consumo habitual y la mayoría (57,9%) de las personas de entre 15 y 29 años asegura que solo prueba el alcohol de forma muy esporádica o directamente lo ha desterrado de su vida. Sin embargo, eso no quita la otra cara de la moneda: un considerable porcentaje de jóvenes conserva el hábito más o menos frecuente de llevarse una copa a los labios y, sobre todo, se mantiene la presión social que sigue asociando fiesta y borrachera.
Eso es al menos lo que revelan los últimos estudios.
De jóvenes y botellas. La Generación Z está cambiando su forma de relacionarse con el alcohol. La tendencia no es nueva (en Xataka hemos hablado otras veces de ella), pero eso no significa que sea fácil seguirle la pista: el cambio es tan poliédrico, tiene tantos claroscuros y sobre todo ha dado pie a tantísimas estadísticas, que resulta complicado resumirlo con conceptos claros.
Lo que sí es indiscutible es que, más allá de su dimensión sociosanitaria, el fenómeno ya esté influyendo en la forma de relacionarse de la Generación Z y la industria del alcohol, que afronta el que probablemente sea su mayor reto: cómo diablos captar a un público cada vez menos interesado en la botella.
Un porcentaje: 57,9%. La primera pincelada que ayuda a entender la tendencia la aportaba hace unos días FAD Juventud en un informe sobre la materia. Entre los muchos datos del documento, hay uno elocuente: la mayoría de sus entrevistados de entre 15 y 29 años (el 57,9%) aseguran que no consumen alcohol de forma habitual. De hecho el porcentaje es la suma de quienes beben solo unas cuantas veces al año (22,7%), quienes no lo hacen casi nunca (12,7%), quienes han abandonado la bebida (8,1%) y quienes nunca la tocaron (14,4%).
Al preguntar a sus encuestados por la frecuencia con la que prueban cerveza, vino, cócteles o cualquier otro producto alcohólico, los investigadores de FAD se han encontrado además con que únicamente el 13,2% reconoce hacerlo con una "alta frecuencia", lo que equivale a beber todos o casi todos los días.
Cada vez menos presente. No es solo que la mayoría de los jóvenes beban de forma muy ocasional, es que su relación con la botella se está enfriando. Eso es lo que sugiere al menos otro estudio reciente sobre el tema: la 'Encuesta de Salud de España', divulgada por Sanidad y que, si bien incluye indicadores de 2023, acaba de publicarse ahora. Al analizar la cohorte de población adolescente, sus autores se han llevado una sorpresa: un desplome en la ingesta de alcohol.
Si en 2006 la prevalencia en el consumo habitual entre las personas de 15 a 24 años era del 43,8%, en 2023 ese indicado había descendido al 17,9%. Es decir, el indicador se redujo un 60% en menos de 20 años. "Es la mayor caída observada entre todos los grupos de edad", constata el Ministerio de Sanidad, que recuerda que, en general, la prevalencia durante ese período pasó del 48,8% al 31,1%.
El otro dato: 35,6%. Fad aporta un tercer indicador interesante. Según su última encuesta, centrada en jóvenes de entre 15 y 29 años residentes en España, el 35,6% asegura que ha reducido su consumo de alcohol y el 17,3% directamente ha decidido abandonar la bebida de forma definitiva. No es nada sorprendente si tenemos en cuenta que el 51,9% considera que el alcohol es perjudicial para la salud y la mayoría de los adolescentes sabe bien qué implica embriagarse.
⌛️ SORTEO ACTIVO EN XATAKA XTRA Gana estos JBL Live 780NC Suscríbete por solo 2€/mes hasta el 10 de julio y entra en el sorteoCuando Fad preguntó a los jóvenes qué les llevaba a prescindir del alcohol, el 33,5% explicó que "bajo sus efectos haces cosas que no debes" y el 30,4% reconoció que borracho "estás más expuesto a que te pueda pasar algo".
No solo eso. La mayoría de los entrevistados (67,6%) presume de un estilo de vida "bastante o muy saludable", lo que entre otras cosas pasa por ir al gimnasio (23,1%) o practicar deporte (21,6%). Son porcentajes interesantes porque, como recuerda Fad, superan los asociados a actividades basadas en el alcohol.
¿Todo perfecto, no? No. Y aquí empiezan los matices. A lo largo de las últimas décadas España ha ido cambiando de forma "significativa" su forma de consumir alcohol. Y esa transformación está siendo especialmente clara entre los jóvenes. Eso es algo que reconoce incluso el Ministerio de Sanidad. Una cosa es sin embargo beber menos o distinto y otra darle la espalda a las copas.
En el mismo informe en el que constata el desplome de consumo, Fad lanza un aviso a navegantes: "A pesar de esa tendencia, el alcohol sigue muy presente en la vida de la juventud: seis de cada diez jóvenes de entre 15 y 29 años consumen con frecuencia u ocasionalmente". El organismo ha detectado además otra tendencia preocupante: el 20% de quienes usan alcohol y bebidas energéticas reconocen que las mezclan con frecuencia, y eso que saben sus efectos en el organismo.
La presión social, intocable. Curiosamente y a pesar de todos los cambios registrados en las últimas décadas, hay algo que persiste: la presión social en torno al alcohol. Más de la mitad de los jóvenes tiene interiorizado que beber es perjudicial para su organismo, pero eso no quita que el consumo de cerveza, vino y demás destilados siga estando normalizado por las noches. Es más, Fad ha detectado "una presión general para beber", sobre todo en las fiestas.
"Existe en contextos de ocio y fiesta y se relaciona con la necesidad de 'ser normal', encajar, integrarse en el grupo de pares y pertenecer a algo, y se ha intensificado en edades tempranas", advierte el organismo, que añade: “Quienes no beben afirman que muchas veces tienen que explicarse, justificar su postura. Además, en algunos contextos se asume que quien no bebe 'corta el rollo'".
"Para que te dejen en paz". El informe de Fad Juventud no se basa solo en sondeos o estadísticas. Sus autores se han apoyado en grupos de discusión con 32 jóvenes de entre 18 y 28 años residentes en Madrid. Y su conclusión es clara: por paradójico que suene, beben menos alcohol, pero esa tendencia convive con "una fuerte normalización del consumo". Tan fuerte, de hecho, que mantiene viva la "presión general para beber". Exactamente igual que hace dos o tres décadas.
Lo explicaba de maravilla uno de los jóvenes entrevistados por Fad, quien reconoce que en ocasiones, al salir de fiesta por las noches, se pide solo una Fanta. Sin embargo, cuando le preguntan qué está bebiendo responde que es un cubata de refresco con vodka. "Solo para que te dejen en paz. Tienes que aprender a convivir con ello porque vayas a donde vayas te preguntan".
Imágenes | Tobias Tullius (Unsplash)FAD Juventud 1 y 2
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