Ramón Santos fue embajador de España en Venezuela entre 2021 y 2024. Llegó con unas relaciones diplomáticas en crisis como encargado de negocios, pero logró reconducirlas y permaneció al frente de la misión española hasta diciembre de 2024. Tras las elecciones de julio de ese año en las que Nicolás Maduro se autoproclamó vencedor, Santos acogió durante unos días en su residencia a Edmundo González, un episodio del que prefiere no tratar en esta entrevista que concede a EL MUNDO tras la detención del dictador por parte de Donald Trump.
¿Qué importancia tiene la detención de Nicolás Maduro para Venezuela y para la región?Da la impresión de que la captura de Nicolás Maduro significa el inicio de lo que probablemente acabe siendo un cambio de régimen en Venezuela. Todavía está confusa la situación. Hay que ver si Delcy Rodríguez, la vicepresidenta, se confirma como heredera o como responsable del periodo que viene. Y lo que todavía no se sabe es si se inicia una transición y hacia dónde. El presidente Trump habló de una transición adecuada, ¿qué quiere decir adecuada? ¿Estamos hablando de una transición a la democracia o no? ¿De qué estamos hablando? En fin, ahí hay toda una serie de interrogantes que deberán ir desvelándose en los próximos días o en las próximas semanas, pero el Tribunal Supremo ya corrió a encargar a la vicepresidenta la cobertura del vacío de poder que se originaba con la extracción de Maduro. Delcy Rodríguez, acompañada del Consejo de Defensa Nacional, dejó claro que no había vacío de poder, que la situación la controlaban ellos, pero estamos posiblemente al inicio de un proceso de transición. ¿Y cómo impacta en la región esta acción de Trump?Es una señal sumamente peligrosa. El ataque y la captura de Nicolás Maduro significa la violación de todas las reglas de derecho internacional, de los artículos I y II de la Carta de Naciones Unidas, violación de la soberanía nacional... No ha habido regla internacional dentro del conjunto de reglas de normas internacionales que nos rigen desde el año 1945 que no haya sido rota en esta actuación. Y si eso lo ponemos en el contexto de la reciente doctrina de seguridad nacional, publicada hace apenas un mes por el Gobierno de Estados Unidos, cualquier gobierno latinoamericano puede poner sus barbas a remojar, porque realmente es inaudito lo que ha ocurrido.Delcy Rodríguez, en un régimen tan personalista, ¿contará con los apoyos para encarar ese cambio?En estos momentos no le hace falta. El chavismo controla todos los resortes del poder en Venezuela y, a lo largo de los años, ha reprimido cuando ha tenido que reprimir, ha desmoralizado a la población... hay ocho millones de venezolanos que se han ido afuera. Es decir, que realmente si logra evitar que haya divisiones entre las distintas instituciones y que Ejército, Policía, tribunales y el Poder Legislativo se mantengan unidos... Digamos que con los poderes reales, se controla el territorio. Esto no implica que no vaya a haber una transición hacia una democracia. En todo caso, sí me parece que, mientras el chavismo controle el poder, habrá posiblemente una suavización de las condiciones de vida actuales y quizás también una suavización de la represión. Si vamos hacia una transición, que todavía no lo sabemos, habrá que ir incorporando elementos externos al chavismo.España ofreció sus 'buenos oficios' para avanzar en la transición. ¿Podría tener un papel relevante en este proceso?A corto plazo, todo el protagonismo lo tiene Estados Unidos. Trump dijo que quien iba a gobernar eran los que tenía detrás, que eran el secretario de Guerra y el secretario de Estado. Evidentemente, ellos no van a gobernar directamente, pero tuvo que haber conversaciones con la vicepresidenta, con Delcy Rodríguez. Tuvo que haber algo, porque esas declaraciones y el haber descartado tan rotundamente quien todos consideraban que iba a ser quien iba a ocupar la posición política... eso que fue una sorpresa, demuestra que en estos momentos no me parece que haya espacio para que nadie entre a mediar, porque todo esto lo está controlando Estados Unidos. En el curso de los meses, si realmente se quiere que haya una transición hacia la democracia, y eso pueda exigir en algún momento tener cierta muñeca y tener cierta capacidad para estar ahí y para evitar roces y lograr propósitos comunes. Ahí, probablemente, España pueda tener papel.Ayer la oposición se movilizó, llamando a varios países para presionar y que tengan un papel en esta nueva etapa. Pero no llamaron a España. ¿Cree que hemos perdido una oportunidad?La verdad es que esto nos remontaría a episodios en el pasado que que fueron mal leídos por la oposición. Y además es que hay distintas oposiciones en Venezuela. En estos momentos hay una oposición dominante. Del resto de las oposiciones no se habla, se las tilda directamente de oposiciones colaboracionistas o de alacranes. La oposición es muy variada y tiene un rango ideológico bastante amplio que va desde el Partido Comunista, a la democracia cristiana, que ha sido completamente opacada por la oposición de María Corina y las fuerzas políticas que la apoyan. Y esa oposición está viva. Quizá una labor que habrá que hacer será mediar dentro de las propias oposiciones, de los distintos grupos ideológicos, y creo que sí que España puede tener ahí un papel que jugar, una labor por la reconciliación de los venezolanos.Si hay un español cercano al régimen chavista es José Luis Rodríguez Zapatero.Bueno, yo no le sabría decir. Además, ahí entramos en honduras en las que, teniendo en cuenta el problema que tenemos en España, y es que la política venezolana, lo que ocurre en Venezuela forma parte de la política interna de España, pues yo casi preferiría abstenerme. Pero en fin, tampoco es que esté muy al tanto de esas situaciones...En las elecciones, cuando usted era embajador, Zapatero actuó como observador dentro del grupo de Puebla.El ex presidente se movía en todos los medios, tanto en el medio gubernamental como en los medios de oposición, se lo puedo asegurar. O sea que sí, él tiene interlocución con muchos grupos distintos en Venezuela. Antes hablábamos de la pluralidad de la oposición venezolana, y el expresidente habla y tiene interlocución con todos.Edmundo González estaba este fin de semana en Madrid, no sé si tuvo la oportunidad de hablar con él.No he tenido la oportunidad de hacerlo. He hablado con él un par de veces, pero ayer no hablé con él. [En el arranque de la entrevista ya había advertido de que, como embajador en ese momento, no debe abordar los detalles de la estancia de Edmundo González en la sede diplomática española en Caracas, desde donde emprendió su exilio en España].Donald Trump afirmó el mismo sábado que María Corina no contaba con la popularidad para ser presidenta, usted que ha vivido allí, ¿cree que es así?María Corina fue subiendo en popularidad hasta alcanzar una verdadera ola; fue una suerte de exaltación de María Corina, casi se convirtió en devoción religiosa en algún momento, y eso ocurrió en muy poco tiempo. Realmente, María Corina barrió al resto de la oposición, por razones que sería interesante analizar, pero es verdad que María Corina, su figura y su partido, barrió en las primarias y después barrió en las presidenciales. Esto no se puede negar. A partir de ahí, quizás la interpretación que haya que hacer de las palabras de Trump sea un poco diferente, en el sentido de que ella puede tener la legitimidad pero ¿cómo logras que asuma, una vez que has extraído a Maduro, ¿cómo logras que quien ha ganado esas elecciones se ponga al mando de la nación? Como decíamos antes, los chavistas controlan todo, controlan absolutamente todo, todas las instituciones, todos los resortes, todo el territorio. Posiblemente estamos ante una operación de intentar evitar el caos que se produciría, y posiblemente un conflicto interno, si se pretendiera entronizar a Edmundo González y a María Corina Machado.¿Qué necesita Venezuela? Necesita una suerte de plan de estabilización, una reestructuración total de la economía, atraer inversiones extranjeras, refinanciar una deuda de más de 160.000 billones, que vuelva el crédito de las instituciones financieras internacionales... Y, bueno, Delcy Rodríguez parece haberse revelado, a ojos de Trump, como una buena gestora. Yo creo que estamos un poco yendo así a tientas, pero yo creo que por ahí viene la interpretación de lo que está pasando.Ramón Santos, ex embajador de España en Venezuela: "Delcy Rodríguez parece haberse revelado, a ojos de Trump, como una buena gestora"
Artículo Completo
1,545 palabras
Analiza la situación del país en el que encabezó la misión diplomática española entre 2021 y 2024 Leer
Fuente original:
Leer en El Mundo - España