Gastón Greco conoce de cerca esa dinámica. Desde adolescente acompañaba a su padre, dueño de un pequeño negocio en Argentina, a buscar proveedores y los mejores precios. “Siempre estuve muy ligado a estar detrás de un mostrador atendiendo un negocio de distintos tipos de rubros”, cuenta en entrevista con WIRED en Español.
Esa experiencia ayudó a definir el propósito de Rintin: apoyar a emprendedoras para que puedan hacer crecer sus negocios y mejorar su calidad de vida. En México, 13.5 millones de mujeres laboran en la informalidad. Muchas de ellas deben trasladarse desde municipios alejados hasta zonas mayoristas de la Ciudad de México, como Tepito, La Lagunilla o el Centro Histórico.
Rintin plantea una alternativa: permitir que las usuarias hagan pedidos desde su celular y accedan a un catálogo de productos de proveedores verificados. La empresa reúne más de 15 mil artículos y ofrece opciones como el pago contra entrega, un mecanismo pensado para reducir la desconfianza de quienes compran por WhatsApp. La plataforma comenzó a operar con este sistema porque detectó que muchas posibles clientas dudaban de comprar en línea por experiencias de fraude que habían tenido.
herramientas digitales con la Academia Rintin, un espacio de capacitación gratuita con contenidos sobre cómo poner precios a los productos, llevar las cuentas del negocio, vender y promocionarse en redes sociales como TikTok.La iniciativa busca acompañar a emprendedoras que, en algunos casos, apenas comienzan a usar herramientas digitales para su negocio. “Partimos de lo más básico”, dice Greco. “Hay personas que no usan el teléfono o que no tienen internet en sus estados”.