En 2021 solo 14 personas fueron juzgadas por alta traición, y en los 24 años transcurridos desde 1997, cuando se aprobó el actual Código Penal, apenas se habían acumulado 170 casos en total. Vyorstka, un rotativo crítico con el poder y que recibió la etiqueta de agente extranjero por parte de las autoridades, publicó que en los primeros seis meses de 2026 fueron juzgadas 312 personas por delitos relacionados con la seguridad del Estado.
Durante la mayor parte del período entre 1997 y 2021 hubo menos de un juicio al mes por estos cargos. Incluso el delito de «cooperación confidencial con extranjeros» no existía antes de 2022. Se creó durante la invasión de Ucrania para castigar contactos no autorizados con otros países. En cambio, entre 2022 y este año, más de 1.900 personas han sido acusadas de este y cargos similares, y los medios independientes rusos han podido obtener información de alrededor de 1.500. Según la base de datos de estos sitios web, solo el 4% de ellos tenía acceso real a información clasificada.
Detenidos en zona de guerra
Un tercio de los acusados son civiles y otro tercio, ciudadanos ucranianos que viven en Rusia o zonas controladas por Moscú. Es el caso del detenido este martes en Riazán. Aunque se nacionalizó como ruso en 2022, nació en Ucrania. La mayoría de los oriundos del país invadido acusados vivían en regiones ocupadas como Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón. La comunidad internacional reconoce estas provincias como parte de Ucrania aunque estén bajo control total o parcial de Moscú.
Según denuncian organizaciones como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a muchos de los detenidos en los territorios anexionados se les culpó solo por tener fotografías cerca de convoyes rusos o por conservar mensajes críticos. Personal de la ONU habló con 403 civiles que fueron liberados. El 85% de ellos denunció haber sufrido torturas, agresiones sexuales, palizas y condiciones inhumanas (privación de agua, alimentos y asistencia médica).
Condenas en aumento
Las penas para aquellos juzgados por estos delitos han ido aumentando paulatinamente. La duración media de la condena en 2022 era de 12 años, mientras que ahora ya es de 16. Incluso diez de ellos han sido sentenciados a cadena perpetua, algo que generalmente antes de la guerra se reservaba para asesinos en serie y pederastas. Sin embargo, desde 2022 se introdujeron cambios legales para permitir que los condenados por traición también puedan recibir este castigo. En teoría, la ley rusa contempla que los reos puedan pedir la libertad condicional tras 25 años de prisión, aunque la respuesta más habitual es una negativa. Durante su castigo, además, el reo no iría a una cárcel común, sino a una colonia penal, centros penitenciarios heredados de la Unión Soviética. Algunos de ellos son famosos por sus condiciones infames, como el 'Delfín Negro' o el 'Búho Polar'. Allí no se mezclarán con los presos comunes.
En muchos casos, la identidad de los condenados no se hace pública. Sin embargo, hay uno muy conocido: el del periodista Iván Safronov. Este profesional de la información fue condenado en 2022 a 22 años de prisión en una colonia de régimen estricto tras ser declarado culpable de alta traición. Actualmente cumple su pena en la colonia penitenciaria de máxima seguridad IK-7 en la región de Krasnoyarsk, Siberia, a más de 4.000 kilómetros de Moscú.
Trabajó durante muchos años con medios del 'establishment' ruso sin ser especialmente crítico. Era periodista de investigación, especializado en asuntos militares, de defensa y del sector espacial. La defensa de Safronov argumentó que todos los datos supuestamente secretos que utilizó provenían de fuentes abiertas de internet y publicaciones públicas. La fiscalía le propuso reducir la pena a solo 12 años de prisión si admitía su culpabilidad, pero él se negó y siguió luchando por demostrar su inocencia.
comentarios Reportar un error