Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, junto a Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda
Observatorio de la vivienda Sánchez ha prometido 34.000 millones y 276.000 viviendas protegidas en seis años pero sólo se han entregado 49.000El Gobierno ha puesto sobre la mesa otros 2.800 millones para vivienda pública en el nuevo Plan Estatal 2026-2030.
Más información: El Gobierno da luz verde al nuevo 'Plan Estatal de Vivienda' con cuatro meses de retraso
Fernando Cano Publicada 22 abril 2026 02:39h Las clavesLas claves Generado con IA
El Gobierno ha prometido movilizar una inversión de 44.000 millones de euros en vivienda desde 2021. De ellos, 34.000 millones se utilizarán para construir vivienda pública accesible en diferentes programas, entre los que se incluye el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030.
En estos sucesivos anuncios, incluyendo fondos 'Next Generation', líneas ICO, dos planes de vivienda y hasta un fondo soberano, se han prometido hasta 276.000 nuevas viviendas públicas a precios sociales y por debajo del mercado.
Hablamos de parque público, el gran cuello de botella que el propio Ejecutivo ha identificado como el principal problema para acceder a la vivienda.
El Gobierno da luz verde al nuevo 'Plan Estatal de Vivienda' con cuatro meses de retrasoEl problema es que la realidad indica que, desde 2021, apenas se ha realizado la certificación definitiva de 49.000 viviendas protegidas (VP), sólo un 17% de todo lo prometido.
Y con la salvedad de que esta última cifra incluye no sólo los esfuerzos de la Administración central, sino también de comunidades autónomas y ayuntamientos.
Entra en vigor: el nuevo Plan de Vivienda destinará 7.000 millones de euros a blindar los pisos públicosLos datos del 'Observatorio de vivienda y suelo' del Ministerio de Vivienda hasta el primer semestre de 2025 -últimos disponibles- hablan de que desde 2021 se han entregado una media de 10.000 viviendas protegidas al año, lejos de los objetivos del Gobierno.
El único balance del Ejecutivo -que data de agosto de 2024- indica que ya se habían movilizado 80.745 viviendas del Plan de Vivienda en Alquiler Asequible (PVAA).
Aprobada por el Gobierno: ayuda de 15.000 euros para jóvenes de hasta 35 años que compren vivienda en pueblosPero la gran mayoría está lejos de estar terminada. Para entonces había 59.879 viviendas para alquiler social en distintas fases de desarrollo (sin entregar ninguna); 14.000 viviendas puestas a disposición de los ciudadanos por parte de la Sareb; y 10.411 activadas por el Fondo Social.
Con todo, los expertos indican que España necesita una media de 150.000 a 200.000 nuevas viviendas cada año y los datos (incluyendo promociones privadas) hablan de una media de 100.000 desde 2021, de las que sólo un 10% son de alquiler social.
Confirmado por el Gobierno: ayudas de hasta 50.000 euros por reformar viviendas en el mundo ruralEn este sentido, expertos inmobiliarios advierten que es probable que se encuentren muchas viviendas en fase de desarrollo. Unas 70.000 viviendas protegidas con calificación provisional desde 2021, pero buena parte de ellas no están terminadas.
Del mismo modo, dudan de que efectivamente se estén invirtiendo los montantes comprometidos y apuntan a que muchos programas y anuncios se reciclan en nuevas convocatorias con el mismo dinero a repartir.
En todo caso, este martes el Gobierno ha vuelto a cumplir con el ritual de hacer al menos un gran anuncio relacionado con la vivienda, aunque este 2026 ya lleva dos grandes promesas, quizás porque las urgencias políticas así lo exigen.
El Consejo de Ministros aprobó el martes el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 que estará dotado de 7.000 millones de euros, 2.800 millones para "aumentar la oferta de vivienda protegida de manera permanente". Aunque esta vez no se comprometieron con cifras.
Plan de Recuperación
Pero todo comenzó en 2021. En el Plan de Recuperación y Resiliencia se comprometieron 6.820 millones para rehabilitar 1,2 millones de viviendas hasta 2030 y levantar 20.000 casas de alquiler social. Este último objetivo con una inversión de 1.000 millones.
El Plan de Vivienda 2022-2025 (antecesor del plan presentado el martes) prometió 1.700 millones para vivienda nueva, aunque buena parte (otros 600 millones) se destinaron a ayudas de alquiler para jóvenes.
Posteriormente, en 2023 se lanzó la línea ICO vivienda, con un montante de 4.000 millones y la promesa de construir otras 43.000 viviendas de alquiler social.
Pero la gran promesa vino en la campaña electoral de las generales de verano de 2023 con el compromiso de Pedro Sánchez de construir 183.000 viviendas nuevas durante la siguiente legislatura, desde 2024 hasta 2027.
Perte de Industrialización
Un compromiso que luego se transformó en el plan de vivienda en alquiler social asequible y bebió del ICO anunciado meses antes.
Posteriormente, en 2025, y en medio de las protestas ciudadanas por los problemas para acceder a la vivienda, se anunció un Perte de Industrialización con 1.300 millones para construir 15.000 casas al año.
Si asumimos que son las mismas viviendas que se anunciaron en campaña, estamos ante la reducción de las 183.000 prometidas a sólo 60.000.
En cualquier caso, en febrero de 2026 se anunció que el fondo soberano que Sánchez había desvelado días antes se centraría en la promoción de vivienda.
Viviendas prometidas
¿El objetivo? Movilizar hasta 23.000 millones de euros de inversión "en el segmento de la construcción para alquiler asequible" y contribuir a la construcción de cerca de 15.000 viviendas al año. Se entiende que con colaboración privada. La misma cifra que las 15.000 viviendas del Perte.
Con ello, desde el año 2021 el Ejecutivo español y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han prometido una inversión total en vivienda de al menos 43.820 millones de euros, entre ayudas para el alquiler, para comprar casas y para rehabilitar. E incluso con intervención del sector privado.
No obstante, el mayor montante de estas promesas se ha destinado a la construcción de vivienda pública, un apartado en el que se han prometido 33.800 para construir vivienda pública, ya sea en alquiler o en propiedad.