El presidente español defiende que China debe promover activamente la paz en conflictos como el de Irán, aportar estabilidad ante la convulsión geopolítica y abrirse económicamente.
"China está llamada a jugar un papel esencial en el futuro del mundo", reivindicó ayer el presidente del Gobierno español en su cuarto viaje a Pekín. Pedro Sánchez arrancó su visita oficial instando al gigante asiático a consolidarse como una potencia que aporta estabilidad frente las convulsiones geopolíticas que agitan el planeta; que interceda decididamente por la paz en conflictos como el desatado en Oriente Próximo; y que avance en su apertura económica, como socio estratégico de la Unión Europa -y de España- en un momento de inéditas tensiones con EEUU. "Necesitamos que China se abra para que Europa no tenga que cerrarse", reclamó, advirtiendo de que el actual déficit comercial es "insostenible". Durante un discurso ante alumnos y académicos en la prestigiosa Universidad de Tsinghua, en Pekín, Sánchez instó a China a corregir los desequilibrios comerciales existentes para "construir conjuntamente una economía globalizada que genere prosperidad compartida".
Conviene tener en cuenta que el déficit comercial de la Unión Europea con China alcanzó los 359.800 millones de euros a cierre de 2025, según los datos de Eurostat, un 15,3% más que en el ejercicio anterior. En el caso particular de España, el desequilibrio aumentó más del 12%, hasta los 42.300 millones de euros, según el ICEX. De hecho, este desequilibrio explica 7,4 de cada diez euros de todo el déficit comercial de España con el exterior.
Europa y China "estamos llamados a entendernos y cooperar", aseguró, recordando que la UE es el mayor bloque comercial del mundo, la segunda mayor economía del planeta, el primer destino de inversión extranjera directa y el territorio con mayores niveles mundiales de bienestar.
En este sentido, Sánchez abogó por trabajar en la consecución de "una economía más horizontal y más justa, en la que no haya regiones perdedora y otras ganadoras", en contraposición a los "movimientos aislacionistas y los agravios y el dolor social que provoca".
"La propuesta de España es clara: construir una relación basada en el respeto mutuo. Un respeto que nos permita cooperar en todo lo posible. Competir en lo que sea necesario. Y gestionar nuestras diferencias cuando estas resulten inevitables. España defiende esta visión. Lo hace en Madrid. Lo hace en Bruselas. Y lo hará donde haga falta", aseveró durante su intervención el presidente español.
Sánchez aclaró que España busca aproximarse a China "desde el realismo, desde el pragmatismo y, sin duda alguna desde la responsabilidad", pero sin obviar "puntos en los que no vamos a estar de acuerdo, tal vez nunca".
En cualquier caso, el presidente del Gobierno argumentó que este acercamiento comercial a China no tiene por qué ir de detrimento de alianzas tradicionales, dijo sin citar expresamente a EEUU, que es a la vez socio comercial clave para España y gran adversario económico de Pekín. "Argumentar que profundizar determinadas relaciones implica renunciar a otras" es una postura "equivocada", "peligrosa por inmovilista", que "nos convierte en prisioneros del pasado y limita las posibilidades que nos ofrece el futuro", adujo.
Más allá, el presidente del Gobierno español destacó la necesidad de apostar por un multilateralismo renovado, por diseñar un Consejo de Seguridad de Naciones Unidas más representativo, con un sistema decisorio más democrático, y cuya secretaria general sea una mujer latinoamericana, por primera vez.
Más allá, Sánchez pidió a China, y al resto de grandes potencias, una mayor implicación en la lucha contra el cambio climático; el desarrollo de una Inteligencia Artificial "responsable", el control de los arsenales nucleares o en la erradicación de la pobreza. En esta misma línea, el presidente español reclamó al Gobierno chino un rol más decidido en defensa del derecho internacional y de la paz.
"Sé que China es plenamente consciente y está haciendo mucho y lo celebro, pero creo que puede hacer más, exigiendo como está haciendo que el derecho internacional se cumpla y cesen los conflictos en el Líbano, en Irán, en Gaza, en Cisjordania y en Ucrania", señaló Sánchez, según recoge Europa Press, defendiendo que "el derecho internacional es la base de todo".
Alianza tecnológica
Tras su intervención en la universidad, Sánchez visitó la sede del gigante tecnológico Xiaomi, donde se reunión con su CEO, Lei Jun, a quien trasladó que España ofrece un ecosistema industrial y logístico ideal para albergar proyectos de cooperación de alto nivel entre empresas chinas y españolas. El presidente presentó a España como hub europeo de infraestructuras digitales, centros de datos y proyectos de Inteligencia Artificial, que ofrecen una oportunidad de inversión a la empresa más allá de los proyectos que ya mantiene de la mano de firmas españolas en automoción y manufacturas. Posteriormente, ambos visitaron una exhibición de las últimas innovaciones de Xiaomi en materia de vehículos eléctricos, viviendas inteligencias o baterías.
Sánchez se reunirá hoy con el presidente chino, Xi Jinping; el primer ministro, Li Quiang, con el que firmará varios acuerdos bilaterales; y con un grupo de inversores chinos, antes de citarse mañana con empresarios locales y compañías españolas presentes en el gigante asiático.
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