- M. MARTÍNEZ
- Santander acuerda pagar tres millones por deficiencias en el control del blanqueo en Brasil
- Santander UK bloquea tres nuevas cuentas por las sanciones a Irán
El banco actualiza su marco contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, protocolo que estaba en vigor desde 2021.
Santander ha actualizado su marco de prevención del crimen financiero para adecuarlo a las expectativas de los supervisores. Esta política fue aprobada por el consejo de administración hace un mes. El grupo no revisaba el protocolo desde verano de 2021.
La lucha contra el crimen financiero es un creciente foco de atención entre las autoridades y los propios bancos. La tensión geopolítica y el desarrollo de nuevas tecnologías han elevado la complejidad de la gestión de este riesgo.
La Unión Europea está implantando el paquete normativo contra el crimen financiero presentado en 2024, que incluye la creación de la nueva Autoridad de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (AMLA). La Autoridad Bancaria Europea (EBA) también ha desarrollado guías sobre las funciones de los responsables de Cumplimiento, a lo que se suman otras expectativas supervisoras recientes.
Con el nuevo marco, Santander se adaptaría a todas ellas, para asegurar su alineación con los estándares regulatorios y de supervisión.
Estructura de gobierno
"Las entidades del grupo deben contar con una estructura adecuada para detectar, disuadir e impedir el crimen financiero, informar en línea con los requisitos establecidos por la ley, y bloquear o congelar fondos tras la aplicación de controles de sanciones", dice el marco revisado.
Las directrices incorporan el concepto de "delito subyacente", el que sirve de base para el lavado de dinero (tráfico de drogas, corrupción, soborno, fraude fiscal, contrabando, terrorismo o fraude financiero) y la "financiación de la proliferación", es decir, la provisión de fondos o servicios financieros para el desarrollo de armas nucleares, químicas o biológicas.
La norma revisada consolida la implicación de la alta dirección con la prevención del crimen financiero, y una autoevaluación continua -al menos de carácter anual- para garantizar el cumplimiento de la regulación. Además, los empleados recibirán formación adaptada a su rol.
Santander también recoge el cumplimiento "estricto" de los regímenes de sanciones internacionales, con una "actualización continua e inmediata de las listas de sanciones, validación y testeo de herramientas tecnológicas utilizadas para su aplicación".
Sin el alcance de las multas impuestas a otros bancos internacionales por los supervisores bancarios o los tribunales, Santander ha sido objeto de sanciones en los últimos años por deficiencias en los controles del crimen financiero. Hace apenas un mes, el banco alcanzó un acuerdo con la Fiscalía de París para cerrar un caso de fraude fiscal en el país galo mediante el pago de 22,5 millones.
A finales del pasado año, la filial carioca del grupo también acordó con el Banco Central de Brasil el abono de una multa de 19,7 millones de reales (3,2 millones de euros) por deficiencias en los controles del blanqueo y la financiación del terrorismo entre 2015 y 2017.
Santander UK pactó hace tres años una multa de 108 millones de libras (125 millones de euros) con el regulador financiero por deficiencias en la vigilancia del lavado de capitales en la banca de autónomos entre 2012 y 2017.
El grupo está implicado desde 2018 en la investigación abierta por la Fiscalía de Colonia por las denominadas operaciones cum-ex, esquema de evasión fiscal vinculado a ventas de acciones antes del pago de dividendos.
En 2024, Financial Times publicó que Irán se sirvió de Santander UK para esquivar las sanciones internacionales. Hasta ahora, no ha trascendido que el banco haya sido objeto de multas u otras actuaciones por este motivo.
Amonestación en Reino Unido
La Autoridad de Competencia y Mercados de Reino Unido (CMA) ha amonestado públicamente a Santander UK por el incumplimiento de la Orden de Banca Minorista de 2017.
Infringió la normativa al no proporcionar a 9.290 antiguos titulares de cuentas corrientes comunicaciones con indicaciones sobre cómo acceder a su historial de transacciones de pago (PTH) tras cerrar la cuenta en la entidad.
El incumplimiento se produjo entre febrero de 2018 y agosto de 2024.
La Orden de Banca Minorista exige a los bancos que envíen sin coste el histórico de operaciones de pago a cualquier cliente con una cuenta personal o empresarial que cancele el producto. El objetivo de fondo es eliminar barreras para el cambio de proveedores financieros.
En el pasado, la posible pérdida del historial bancario al trasladar la cuenta a otra entidad frenaba a algunos clientes a la hora de dar el paso por, por ejemplo, el temor a tener dificultades para acceder al crédito.
Santander ha puesto fin al incumplimiento y se pondrá en contacto con los clientes que debían haber recibido la comunicación con explicaciones sobre cómo acceder a su historial de pagos. La filial también mejorará los procesos para prevenir nuevos casos y chequeará el número de cierres de cuentas.
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