Viernes, 21 de agosto de 2026 Vie 21/08/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Economía

Sesenta años de 'Taxman'

Sesenta años de 'Taxman'
Artículo Completo 893 palabras
La primera canción política de The Beatles se convirtió en un símbolo revolucionario. Leer
Retratos liberalesSesenta años de 'Taxman'
  • CARLOS RODRÍGUEZ BRAUN
Actualizado 21 AGO. 2026 - 17:35The Beatles incluyó 'Taxman' en el disco 'Revolver', lanzado en 1966.Seguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

La primera canción política de The Beatles se convirtió en un símbolo revolucionario.

Escuché de adolescente en mi Buenos Aires natal el álbum Revolver de The Beatles cuando apareció, en 1966. Recuerdo que, como a millones de admiradores en todo el mundo, me gustó mucho la canción de apertura del álbum, la satírica Taxman, que se convirtió en una de los más populares, junto con la sombría Eleanor Rigby, la psicodélica Yellow Submarine, y la romántica Here, there and everywhere.

Mi error entonces fue creer que cuando George Harrison, encarnando al recaudador de impuestos, cantaba "hay uno para ti, diecinueve para mí" estaba exagerando, cuando expresaba con precisión el tipo marginal del Impuesto sobre la Renta, que era del 95%. Si The Beatles ganaban una libra adicional, o veinte chelines, Hacienda se quedaba con diecinueve. Era exactamente "there's one for you, nineteen for me".

Taxman resultó una canción revolucionaria y pionera, tanto en lo musical como en lo político y hasta en lo estrictamente fiscal. En el campo musical es reconocida como una anticipación del punk, por ser el primer tema claramente político de The Beatles, con una rebeldía que tiempo después caracterizaría a bandas como The Sex Pistols.

Y anticipó algo más. Josh Harlan, fundador y director de Harlan Capital Partners, explicó en The Wall Street Journal que la canción iba a transformar el negocio musical. Spotify pagó 11.000 millones de dólares por derechos a la industria musical: quien creó sin pretenderlo el germen de ese extraordinario mercado fue Harrison.

Acosados por el fisco, y renuentes a abandonar Reino Unido, como harían The Rolling Stones, Lennon y McCartney traspasaron la propiedad de sus canciones a Northern Songs, compañía cotizada en Londres, de la que tenían el 40% del capital. Pero Dick James, que tenía la mitad, se la vendió a ATV, que en 1985 fue comprada por Michael Jackson, que la fusionó con una división de Sony en 1995, creando Sony/ATV.

Dice Harlan: "Lo que empezó siendo un refugio fiscal para una banda británica terminó siendo una infraestructura en un conglomerado japonés de un imperio de la propiedad intelectual". Se trataba de un activo que generaba ingresos en forma de derechos legales cobrados gracias a conciertos, anuncios o videojuegos. The Beatles querían defenderse del recaudador y terminaron asociando su creatividad a las finanzas. Pensamos en George Harrison como el hombre de la cítara y el yoga. Irónicamente, "buscó la trascendencia y puso en marcha la titulización", añade Harlan.

Desde el punto de vista político y fiscal, Taxman anticipó la reducción de los tipos marginales, que bajaron en todo el mundo, porque su capacidad recaudatoria tenía patas cortas. Los contribuyentes de mayores ingresos, en efecto, recurrieron a la ingeniería fiscal, como The Beatles, para pagar menos o abandonaron su actividad o directamente cambiaron su residencia fiscal a otros países.

Como reacción a la evasión y la elusión, y dado el incremento del gasto público, las Haciendas de todo el mundo ampliaron su base recaudatoria en una dimensión tal que terminó alcanzando al grueso de la población. En todas partes se mantuvo el señuelo de la progresividad, y los Estados acometieron ingentes esfuerzos de ocultación tributaria, diversificación de impuestos, y de propaganda sobre las virtudes del gasto público y la maldad perversa de la desigualdad y los ricos. Pero no pudieron impedir la reacción hostil de unos ciudadanos oprimidos que ya no se tragan el cuento de que el gasto lo pagan "los ricos".

Si Taxman fue una protesta de los contribuyentes más acaudalados, hoy el tema afecta al ciudadano corriente, que se siente identificado cuando oye: "Si conduces un auto/Voy a cobrarte la calle/Si tratas de sentarte/Voy a cobrarte el asiento/Si sientes mucho frío/Voy a cobrarte el calor/Si sales a caminar/Voy a cobrarte los pies".

Se anticipó Harrison criticando a conservadores y laboristas. En España sabemos muy bien que derecha e izquierda nos crujen, y que al final, como dice la canción, trabajamos para Hacienda, "and you're working for no one but me".

Benicasim, un pequeño Biarritz entre naranjos y el MediterráneoLa crisis de la FIFA escala: UEFA, AFC y Concacaf estudian echar a InfantinoLa Vuelta 2026 arranca en Mónaco: el negocio que mueve la gran ronda española Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
Compartir