Lunes, 02 de febrero de 2026 Lun 02/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Cultura

Shanghái Express: el paraíso está al otro lado

Shanghái Express: el paraíso está al otro lado
Artículo Completo 781 palabras
El 26 de enero de 2009 fue el último día del Shanghai Express . Era más que un tren. Era un símbolo. Llevaba circulando seis décadas entre Galicia y Barcelona. Todavía viven miles de gallegos que se subieron a sus vagones para emigrar a Cataluña en los años 50 y 60 cuando descendían en la antigua estación del Norte en Barcelona .El proyecto de enlazar Vigo y La Coruña con Cataluña surgió durante la II República. La Compañía del Norte y la MZA impulsaron el trayecto, pero la Guerra Civil impidió materializar la iniciativa. Hubo que esperar a que Renfe en 1949 pusiera en servicio el primer tren directo entre Galicia y Barcelona. El apelativo de 'Shanghái Express' se le ocurrió a un ferroviario que había visto la película de Marlene Dietrich , dirigida por Josef von Sternberg , que sobrevive a una accidentada peripecia en el ferrocarril.En aquel entonces, el expreso tardaba 36 horas en recorrer el trayecto. Los miércoles, jueves y sábados, salían vagones de Vigo y La Coruña que enlazaban en Monforte de Lemos. Luego el tren se dirigía a León y se adentraba en Castilla hasta Miranda de Ebro . De allí a Logroño y Zaragoza para terminar en Barcelona. Los martes, viernes y domingos hacía el recorrido inverso.Como había en la gran mayoría de los tramos una sola vía, el jefe de estación tenía que llamar por teléfono a su homólogo de la parada siguiente para asegurarse de que el trayecto estaba despejado. En 1968, se completó la electrificación de la línea , lo que supuso en la práctica el abandono de las máquinas de vapor.Conocí en mi infancia a maquinistas de Miranda de Ebro que habían conducido las legendarias locomotoras Mikado cuya caldera era alimentada por carbón y que prestaban servicio en el Shanghái Express.El nombre del tren se le ocurrió a un ferroviario que había visto la película de Marlene Dietrich, dirigida por Josef von SternbergRecuerdo que el expreso a Barcelona pasaba en torno a las dos de la madrugada por Miranda de Ebro. Lo cogí varias veces a principios de los 80 cuando ya el trayecto se había reducido a unas 18 horas, lo que permitía a los viajeros salir después de la comida y llegar a su destino a primera hora de la mañana. Los ferroviarios conocían al expreso como 'El Gallego' . Posteriormente, pasó a llamarse 'El Estrella de Galicia' . Tenía literas, coches cama y restaurante y nada era como había sido en sus comienzos: un tren proletario, en el que los pasajeros llevaban sus tarteras en los vagones de madera de tercera y dormitaban en sus asientos en aquellos viajes interminables en el 4025, su denominación técnica hasta 1982.Una de las innovaciones más importantes en la línea fue la introducción del sistema de frenado de aire comprimido, lo que permitió elevar la velocidad hasta 120 kilómetros por hora . Ello posibilitó una reducción sustancial del tiempo de desplazamiento. Otro hito fue la incorporación de enlaces a Gijón y Salamanca en 1994, lo que permitió un incremento del tráfico de viajeros. Cinco años después, Renfe empezó a explotar el Trenhotel en vagones de Talgo con cabinas individuales.La historia del Shanghái Express discurre pareja al desarrollo industrial de España desde principios de los 50 a comienzos del nuevo siglo, cuando el país estaba ya plenamente integrado de la UE. El propio crecimiento económico y el profundo cambio social fueron las causas de la desaparición de este tren cargado de recuerdos y de nostalgia .Cuando residía en Barcelona en los años 80 , me gustaba pasear por el vestíbulo de la estación del Norte, ya cerrada. Tenía la sensación de escuchar las voces de los viajeros y el silbido de las máquinas de vapor mientras la carcoma y el polvo seguían haciendo su trabajo. El Shanghái Express vivirá siempre en la memoria de quienes lo cogieron.

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

El 26 de enero de 2009 fue el último día del Shanghai Express. Era más que un tren. Era un símbolo. Llevaba circulando seis décadas entre Galicia y Barcelona. Todavía viven miles de gallegos que se subieron a sus vagones para emigrar a Cataluña ... en los años 50 y 60 cuando descendían en la antigua estación del Norte en Barcelona.

El proyecto de enlazar Vigo y La Coruña con Cataluña surgió durante la II República. La Compañía del Norte y la MZA impulsaron el trayecto, pero la Guerra Civil impidió materializar la iniciativa. Hubo que esperar a que Renfe en 1949 pusiera en servicio el primer tren directo entre Galicia y Barcelona. El apelativo de 'Shanghái Express' se le ocurrió a un ferroviario que había visto la película de Marlene Dietrich, dirigida por Josef von Sternberg, que sobrevive a una accidentada peripecia en el ferrocarril.

En aquel entonces, el expreso tardaba 36 horas en recorrer el trayecto. Los miércoles, jueves y sábados, salían vagones de Vigo y La Coruña que enlazaban en Monforte de Lemos. Luego el tren se dirigía a León y se adentraba en Castilla hasta Miranda de Ebro. De allí a Logroño y Zaragoza para terminar en Barcelona. Los martes, viernes y domingos hacía el recorrido inverso.

Como había en la gran mayoría de los tramos una sola vía, el jefe de estación tenía que llamar por teléfono a su homólogo de la parada siguiente para asegurarse de que el trayecto estaba despejado. En 1968, se completó la electrificación de la línea, lo que supuso en la práctica el abandono de las máquinas de vapor.

Conocí en mi infancia a maquinistas de Miranda de Ebro que habían conducido las legendarias locomotoras Mikado cuya caldera era alimentada por carbón y que prestaban servicio en el Shanghái Express.

El nombre del tren se le ocurrió a un ferroviario que había visto la película de Marlene Dietrich, dirigida por Josef von Sternberg

Recuerdo que el expreso a Barcelona pasaba en torno a las dos de la madrugada por Miranda de Ebro. Lo cogí varias veces a principios de los 80 cuando ya el trayecto se había reducido a unas 18 horas, lo que permitía a los viajeros salir después de la comida y llegar a su destino a primera hora de la mañana. Los ferroviarios conocían al expreso como 'El Gallego'. Posteriormente, pasó a llamarse 'El Estrella de Galicia'. Tenía literas, coches cama y restaurante y nada era como había sido en sus comienzos: un tren proletario, en el que los pasajeros llevaban sus tarteras en los vagones de madera de tercera y dormitaban en sus asientos en aquellos viajes interminables en el 4025, su denominación técnica hasta 1982.

Una de las innovaciones más importantes en la línea fue la introducción del sistema de frenado de aire comprimido, lo que permitió elevar la velocidad hasta 120 kilómetros por hora. Ello posibilitó una reducción sustancial del tiempo de desplazamiento. Otro hito fue la incorporación de enlaces a Gijón y Salamanca en 1994, lo que permitió un incremento del tráfico de viajeros. Cinco años después, Renfe empezó a explotar el Trenhotel en vagones de Talgo con cabinas individuales.

La historia del Shanghái Express discurre pareja al desarrollo industrial de España desde principios de los 50 a comienzos del nuevo siglo, cuando el país estaba ya plenamente integrado de la UE. El propio crecimiento económico y el profundo cambio social fueron las causas de la desaparición de este tren cargado de recuerdos y de nostalgia.

Cuando residía en Barcelona en los años 80, me gustaba pasear por el vestíbulo de la estación del Norte, ya cerrada. Tenía la sensación de escuchar las voces de los viajeros y el silbido de las máquinas de vapor mientras la carcoma y el polvo seguían haciendo su trabajo. El Shanghái Express vivirá siempre en la memoria de quienes lo cogieron.

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Escucha todos los capítulos del podcast de Historia de ABC

María Izquierdo, socióloga, sobre los matrimonios forzados: «En España existe una falsa percepción de que aquí no existe»

50 pulgadas, QLED y Google Assistant: esta Smart TV baja más de 150 euros y se está vendiendo como churros

Fuente original: Leer en ABC - Cultura
Compartir