Miércoles, 16 de septiembre de 2026 Mié 16/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Economía

Si no votan los 'nietos', se alejan las urnas

Si no votan los 'nietos', se alejan las urnas
Artículo Completo 872 palabras
Sin arreglar el caos en Ceuta y sin los votos del exterior no habrá milagro electoral para el PSOE Leer
Radar MóvilSi no votan los 'nietos', se alejan las urnasActualizado 15 SEP. 2026 - 21:43El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su entrevista en el programa 'El Intermedio', de La Sexta.Pool MoncloaEFESeguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

Sin arreglar el caos en Ceuta y sin los votos del exterior no habrá milagro electoral para el PSOE

La manifiesta incapacidad del Gobierno de España para gestionar el caos en Ceuta 47 días después de la entrada caótica de decenas de miles de inmigrantes hace si cabe más insistente la pregunta de cuándo va Sánchez a convocar elecciones y poner fin a su agonía en vista de que no es capaz de dirigir el país.

Pero cualquier vaticinio sobre cuándo llamará a las urnas corre riesgo de ser la simple expresión de un anhelo con escasos visos de cumplirse. Más aún después de que el Tribunal Supremo haya paralizado la inscripción como votantes de cientos de miles de residentes en el extranjero nacionalizados por gracia de la mal llamada "ley de nietos"; en realidad una instrucción ministerial que interpretaba de manera sospechosamente magnánima el derecho a voto de los descendientes de exiliados de la dictadura incluido en la Ley de Memoria Democrática.

El furibundo ataque del ministro más vinculado con la factoría del fango de Moncloa, Óscar López, contra los jueces del Alto Tribunal, usando un lenguaje más tabernario que nunca tan sólo días después de que la presidenta del CGPJ, Isabel Perelló, denunciara en la apertura del año judicial que no es admisible que el Ejecutivo utilice las descalificaciones personales a los magistrados como instrumento para presionarles, es la prueba más clara de que el celo del Supremo ante las prisas del sanchismo por engordar el censo electoral han frustrado de momento su plan para evitar el descalabro del PSOE en las urnas que vaticinan todas las encuestas.

Ningún demócrata debería tener reparo alguno a que cualquier cambio en algo tan delicado y troncal para nuestra democracia como la conformación del cuerpo electoral se supervise con el mayor cuidado y con todas las garantías. Y mejor que sean las garantías judiciales que las de un poder político que ya ha dado sobradas muestras de instrumentalizar el Estado con fines partidistas.

La mayor muestra de ello es el CIS de Tezanos, que en cada sondeo maquilla las perspectivas electorales del PSOE, ignorando en su último barómetro el consenso nacional -¡milagro!- respecto a la nefasta gestión del Gobierno antes, durante y después de la invasión sufrida por Ceuta. Sánchez sabe que sin una solución al caos inducido desde Marruecos en la ciudad fronteriza, que ya asume no será posible antes de final de año, y sin el concurso de todos los presuntos nietos de exiliados que las agrupaciones socialistas en el extranjero han estado buscando meses por toda Iberoamérica para ensanchar algunas circunscripciones que serán clave en las próximas generales, no habrá milagro electoral que valga.

Por eso insistió durante el masaje televisado que Wyoming le brindó en la noche del lunes en que las elecciones serán en 2027 como marca la ley (sic) y no antes porque "cuando gobierna la izquierda las legislaturas también duran cuatro años". Aunque él mismo no tuvo reparos en 2019 y en 2023 para amoldar el calendario electoral a sus intereses y los de su partido. De nuevo, el Sánchez del pasado es el mejor crítico del Sánchez del presente, y puede que esa disociación temporal ayude a entender las contradicciones del presidente del Gobierno sobre lo que sucedió en Ceuta.

A saber, insiste en que no hubo avisos sobre la llegada en masa de inmigrantes dispuestos a pasar la frontera como fuera, algo que no creen ni los suyos ni sus socios, entre otras cosas porque los informes de inteligencia desclasificados por su Gobierno prueban lo contrario; y también en que se trata de una crisis migratoria al mismo tiempo que habla de una guerra híbrida de enemigos externos que no se atreve a identificar. Habrá que preguntarle al Sánchez del pasado.

Sánchez y el otoño de la descomposiciónCeuta se ahoga en las mentiras del GobiernoDimite el jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta tras la polémica por los contactos con el CNI Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
Compartir