- IKER MORÁN
Siempre se dice que la alta cocina no viaje bien. Y menos en avión. Pero el chef catalán Nandu Jubany sabe lo suficiente de caterings, banquetes y retos como para aceptar la propuesta de Singapore Airlines y confeccionar el menú que se ofrecerá en clase business en el vuelo directo de esta compañía entre Barcelona y Singapur.
Comer bien en el avión es la clara frontera entre la clase turista y la zona business o First Class. Más allá del espacio, del asiento que se convierte en cama o de las amenities, es a la hora de la comida cuando las diferencias se acentúan. Todas las compañías prometen un menú de primera y una selecta carta de vinos, pero algunas van un paso más allá y cuentan con un chef de renombre para diseñar los platos que se servirán a bordo.
Singapore Airlines es una de ellas y acaba de anunciar el fichaje de Nandu Jubany para servir algunos platos emblemáticos del recetario catalán de la mano del hiperactivo Nandu Jubany en su ruta entre Barcelona y Singapore. Con una estrella Michelin en su restaurante desde nada menos que 1998, el chef catalán lo mismo hace croquetas de gama alta que arrasan en los supermercados, que está presente en Formentera, Andorra o Baqueira con sus restaurantes o lidera el que es considerado el mejor catering de Cataluña.
El lujo de comer un buen fricandó a 10.000 metros de altura.Precisamente esta experiencia en banquetes, explicaba él mismo, le permite jugar con cierta ventaja a la hora de subir sus platos a un avión. Hablamos de un pollo a la catalana, de bacalao con tomate, fricandó, flan… Probados en tierra durante la presentación de los nuevos menús son deliciosos, ¿pero qué ocurrirá allí arriba?
Serán prácticamente idénticos, promete, porque ya se han creado pensando en las condiciones del avión y las particularidad del sistema de calentamiento usado a bordo, que no tiene nada que ver con el horno de una cocina. De la preparación se ocupa Gate Gourmet, la empresa de catering que trabaja con Singapore Airlines en Barcelona. Pero antes cada plato ha sido probado y adaptado para la cabina del avión, donde la presión y la humedad pueden afectar el sabor de cada plato. En total, recodaba el chef, dos años de trabajo.
Menús de temporada a 10.000 metros de altura
Los platos servidos en esta ruta permitirá dar a conocer la cocina catalana incluso antes de llegar a Barcelona, apuntaban los responsables de la aerolínea. En un contexto en el que la guerra de precios entre compañías parece haber afectado a la atención y calidad de muchos servicios, Singapore Airlines reivindica su posicionamiento como una línea de gama alta, algo que se traduce también en la propuesta gastronómica.
Cada plato ha sido adaptado y probado para que funcione también a bordo del avión.Brilla especialmente, claro, en clase business, pero también en clase turista ofrecen comida gratuita en todos sus vuelos, independientemente de la duración. Algo cada vez menos habitual.
El cuidado menú estará disponible a partir del próximo mes de mayo e irá variando según la temporada, con cuatro cambios a lo largo del año. Un interesante nexo aéreo y gastronómico, defendía Jubany, entre dos destinos que tienen en su cocina uno de los principales atractivos.
Ensaladilla con ventresca, uno de los platos fríos que componen el menú de Jubany.Algo que el chef conoce muy bien porque desde hace más de una década tiene en Singapur dos restaurantes (Fox y Foc Sentosa) donde propone una cocina catalana y mediterránea. Eso sí, explicaba, adaptaba a los paladares asiáticos, que prefieren platos con menos sal y más especias.
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