María Corina Machado durante su rescate
Mundo "Soy María Corina Machado, estoy bien, segura y agradecida": así fue el rescate en alta mar de la líder venezolanaLa organización Grey Bull Rescue difunde imágenes de la operación 'Golden Dynamite', que localizó a la opositora y permitió su traslado a Curazao.
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Gonzalo D. Loeda Publicada 16 enero 2026 23:04hLas claves nuevo Generado con IA
María Corina Machado fue rescatada en alta mar por la organización Grey Bull Rescue cuando intentaba salir de Venezuela tras más de un año en la clandestinidad.
El rescate se realizó en el Caribe, donde la embarcación de Machado quedó a la deriva por el fuerte oleaje, perdiendo la señal GPS y quedando incomunicada.
La operación fue coordinada por veteranos estadounidenses y se consideró de alto riesgo debido a la persecución por parte del régimen de Nicolás Maduro y la constante amenaza de interceptación.
Tras el rescate, Machado fue trasladada a Curazao y su objetivo es regresar a Venezuela, donde enfrenta una situación política tensa y su seguridad sigue en riesgo.
"Soy María Corina Machado, estoy bien, segura y muy agradecida". Esas fueron las primeras palabras de la líder venezolana tras ser rescatada en pleno Caribe por Grey Bull Rescue, una organización dirigida por veteranos de guerra estadounidenses y dedicada a salvar a ciudadanos de su país y sus aliados de zonas de guerra.
El vídeo lo ha difundido la propia organización a través de sus redes sociales y en él se puede ver cómo los activistas detectan en el mar la embarcación, aparentemente a la deriva, en la que viajaba Machado. Poco antes, uno de ellos había definido la operación como "la gran enchilada" tras varios meses de preparación.
"Son ellos, son ellos", dicen tras detectar la lancha en la que la líder opositora viaja con una vértebra rota, según ha explicado ella misma.
Rescate de María Corina Machado en alta mar
La salida de Machado para acudir a recoger el Nobel de Paz, tras más de un año de clandestinidad, no fue un viaje diplomático ni una gira internacional cuidadosamente planificada.
Fue una fuga y, como toda fuga de un régimen autoritario, no estuvo exenta de riesgos, silencios y una logística que revela hasta qué punto el poder en Caracas teme a los símbolos.
La CIA publica la imagen del encuentro de su director y Delcy Rodríguez en Caracas mientras Trump recibía a MachadoPese a que el Caribe no es un mar bravo, las corrientes le jugaron una mala pasada. Ella misma ha reconocido que vivió unas "horas muy intensas" en las que sintió "riesgo real" para su vida.
Los fuertes vientos y el oleaje hicieron que la pequeña barca pesquera se zarandeara y quedara incomunicada.
“Me hice daño porque el oleaje era muy fuerte, olas de más de dos metros con mucho viento y nos perdimos en el mar, perdimos la señal GPS. El teléfono satelital tampoco funcionaba”, dijo Machado este mismo viernes en Washington.
Una vez rescatada de la embarcación, fue transferida a un segundo bote, pilotado por miembros de Grey Bull Rescue, que navegó hasta la isla de Curazao.
La organización responsable de su rescate no tiene fines de lucro, está dirigida por veteranos y es financiada por donantes. Su misión se desarrolla en aquellas zonas donde su gobierno o la ayuda tradicional no pueden llegar.
"A medida que las amenazas contra Machado se intensificaban, su seguridad se deterioró rápidamente. Perseguida activamente por el régimen de Nicolás Maduro, redes narcocriminales y servicios de inteligencia hostiles, se enfrentó a una vigilancia constante y a crecientes restricciones de movimiento", explica Grey Bull Rescue en su página web.
Además, su enorme visibilidad como principal líder de la oposición "aumentó significativamente el riesgo" para su salida de Venezuela.
"Las vías convencionales de evacuación diplomática y comercial se vieron comprometidas o ya no eran viables. Con el acortamiento del plazo operativo y el aumento de la probabilidad de detención o interceptación, permanecer en el lugar ya no era una opción viable. Cualquier retraso habría puesto en mayor peligro su vida y habría impedido las restantes oportunidades de una evacuación segura", asegura la organización.
Por eso, según sostienen, pusieron en marcha un "plan de extracción discreto bajo extrema sensibilidad política y presión operativa", amenazada en todo momento por una "alta probabilidad de interceptación por rutas tradicionales".
Esa situación derivó en que optaran "por una exfiltración marítima para reducir la previsibilidad y minimizar la exposición".
Para conseguirlo, pusieron en marcha a un equipo liderado por veteranos que "coordinó el análisis de inteligencia, la planificación logística y las comunicaciones seguras para sincronizar el movimiento en múltiples dominios".
La operación "se desarrolló bajo constante riesgo de vigilancia y requirió precisión en el tiempo, una ejecución disciplinada y una adaptación continua a las condiciones cambiantes".
"Toda decisión tenía consecuencias. El margen de error era prácticamente nulo", sostienen.
Pese a todos los riesgos, Machado consiguió salir del país suramericano, llegar a Curazao y emprender un viaje que, por ahora, tiene a Washington como penúltima parada.
Ahora, según ella misma ha explicado, tratará de volver a Venezuela, donde Delcy Rodríguez ejerce como presidenta interina con el beneplácito de Washington.