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Tú también eres un alien

Tú también eres un alien
Artículo Completo 1,042 palabras
«Por 60 años, el gobierno de Estados Unidos ha guardado celosamente un secreto. Los aliens han caminado entre nosotros , viviendo en nuestros barrios e interactuando con nosotros en nuestras vidas cotidianas. Han comprado en nuestras tiendas, ido a las mismas clases de nuestros hijos, y vivido existencias humanas en apariencia normales. Con una excepción: no pertenecen aquí». Así comienza la advertencia, aparecida en la página oficial de la Casa Blanca, para denunciar el peligro que representan los aliens : solo que, más allá del diseño que recuerda a 'Star Wars' o 'The Matrix', no se refiere a los extraterrestres, sino a los extranjeros sin papeles. Y continúa: «Hasta que un hombre finalmente tuvo el valor de decir la verdad. Directo. Sin rubor. Sin miedo. El presidente Trump ha sido el primero en denunciar el peligro que significan los aliens para cada familia estadounidense y para el futuro de la nación». Y concluye, invirtiendo el conocido lema de los 'X-Files': «La verdad ya no está allí afuera. Está justo aquí. Ahora».No me vanagloriaré de ninguna profecía: semanas antes de la aparición de esta página -que, en otro despliegue de demagogia tecnológica, incluye un mapa interactivo que permite ir a cada condado y ver cuántos extranjeros han sido detenidos y por qué razones, e incluye una línea directa para denunciar a cualquier alien sospechoso al ICE-, yo había entregado a la imprenta un pequeño ensayo, 'Invasión alienígena' que incluye, como epígrafe, la misma cita de los 'Expedientes X', como los llamábamos en México. La metáfora viene, en realidad, de muy atrás, acaso porque, extrapolando nuestra propia historia humana, siempre hemos dibujado a los extraterrestres como conquistadores y, con mucha menor frecuencia, como migrantes.En 'El hermano de otro planeta' (1984), John Sayles presenta a un desafortunado alienígena cuya nave espacial se estrella ni más ni menos que en Ellis Island . Aturdido y sin habla, lo primero que ve es el letrero del Centro de Inmigrantes, mientras que sus capacidades sobrehumanas le permiten oír el llanto y los murmullos de los millones de aliens que lo precedieron. El que este extraterrestre sea negro y mudo, y termine tratando de integrarse en Harlem mientras es perseguido por unos oscuros agentes, no muy distintos de los del ICE, acentúa la diatriba de Sayles contra toda variedad de discriminación .Página web del gobierno de los Estados Unidos en las que equipara a los extranjeros a los alienPocos años después llegó 'Alien Nation?' (1988), escrita por Rockne S. O'Bannon y dirigida por Graham Baker, con James Caan y Mandy Patinkin, que pronto daría el salto a la televisión en una serie estrenada en 1989. En un tono en apariencia menos radical, muestra un Los Ángeles en el que los aliens -cuyo rasgo distintivo son sus cráneos lisos, con manchas atigradas- conviven mal que bien con los humanos . Copiando el modelo de un sinfín de series policíacas, un detective humano se ve obligado a convivir con su nueva pareja alienígena, a quien primero desdeña y poco a poco comienza a tratar como si fuera humana. Una vez más, la ciencia ficción funciona aquí como un estudio sobre la discriminación y la penosa integración de los otros en una sociedad que, al tiempo que los necesita, los trata con irremediable desdén. Los extraterrestres que sufren la violencia o el desprecio humanos ocupan un lugar marginal frente a los que son dibujados como peligrosos invasoresMás cerca de nosotros, 'Distrito 9' (2009), de Neill Blomkamp , lleva la metáfora a sus últimas consecuencias. Aquí, los aliens se hallan hacinados en guetos y son brutalmente explotados y maltratados por los humanos, quienes se refieren despectivamente a ellos como «gambas»: un recordatorio de que en el centro del supuesto problema migratorio no subyace sino un profundo racismo .De las versiones más edulcoradas que van de 'Alf' (1986) a 'Resident Alien' (2021), pasando por el último 'Superman' (2025) -quien por primera vez se reconoce explícitamente como migrante sin papeles y se decide a proteger a sus similares-, los extraterrestres que sufren la violencia o el desprecio humanos ocupan sin embargo un lugar marginal en nuestra imaginación frente a los que son dibujados como peligrosos invasores decididos a esclavizarnos o a destruirnos. Acaso sea aquí donde la metáfora trumpista resulta más obscena: al valerse del imaginario que los pinta como criaturas aviesas y malévolas, en la vena de los lagartos enmascarados de 'V. Los visitantes' (de la serie original de 1983 al remake de 2009), convierte a las personas más vulnerables de nuestra época en los más aviesos enemigos, al tiempo que los deshumaniza por completo . La página de la Casa Blanca lo dice con claridad: «Viven existencias humanas en apariencia normales» .Lo más escandaloso es el 'disclaimer' final: «Si has presenciado la abducción de un alien, no te alarmes. El alien está en buenas manos. Nosotros nos encargaremos de él… Y lo regresaremos a salvo a su lugar de origen».Observando las miles de imágenes de cómo en verdad trata el ICE a los migrantes -o las condiciones de los campos de concentración en los que son internados-, esos puntos suspensivos no podrían ser más ominosos. Al final, si en verdad quisiéramos aproximarnos a la experiencia muy humana de quienes han sido apresados solo por buscar un lugar mejor para ellos o sus hijos, bastaría con recurrir a otra serie de ciencia ficción: la malograda 'Colony' (2016), en la cual la Tierra entera ha sido convertida en una gigantesca prisión del ICE.

«Por 60 años, el gobierno de Estados Unidos ha guardado celosamente un secreto. Los aliens han caminado entre nosotros, viviendo en nuestros barrios e interactuando con nosotros en nuestras vidas cotidianas. Han comprado en nuestras tiendas, ido a las mismas clases de nuestros ... hijos, y vivido existencias humanas en apariencia normales. Con una excepción: no pertenecen aquí». Así comienza la advertencia, aparecida en la página oficial de la Casa Blanca, para denunciar el peligro que representan los aliens: solo que, más allá del diseño que recuerda a 'Star Wars' o 'The Matrix', no se refiere a los extraterrestres, sino a los extranjeros sin papeles.

Y continúa: «Hasta que un hombre finalmente tuvo el valor de decir la verdad. Directo. Sin rubor. Sin miedo. El presidente Trump ha sido el primero en denunciar el peligro que significan los aliens para cada familia estadounidense y para el futuro de la nación». Y concluye, invirtiendo el conocido lema de los 'X-Files': «La verdad ya no está allí afuera. Está justo aquí. Ahora».

No me vanagloriaré de ninguna profecía: semanas antes de la aparición de esta página -que, en otro despliegue de demagogia tecnológica, incluye un mapa interactivo que permite ir a cada condado y ver cuántos extranjeros han sido detenidos y por qué razones, e incluye una línea directa para denunciar a cualquier alien sospechoso al ICE-, yo había entregado a la imprenta un pequeño ensayo, 'Invasión alienígena' que incluye, como epígrafe, la misma cita de los 'Expedientes X', como los llamábamos en México.

La metáfora viene, en realidad, de muy atrás, acaso porque, extrapolando nuestra propia historia humana, siempre hemos dibujado a los extraterrestres como conquistadores y, con mucha menor frecuencia, como migrantes.

En 'El hermano de otro planeta' (1984), John Sayles presenta a un desafortunado alienígena cuya nave espacial se estrella ni más ni menos que en Ellis Island. Aturdido y sin habla, lo primero que ve es el letrero del Centro de Inmigrantes, mientras que sus capacidades sobrehumanas le permiten oír el llanto y los murmullos de los millones de aliens que lo precedieron. El que este extraterrestre sea negro y mudo, y termine tratando de integrarse en Harlem mientras es perseguido por unos oscuros agentes, no muy distintos de los del ICE, acentúa la diatriba de Sayles contra toda variedad de discriminación.

Pocos años después llegó 'Alien Nation?' (1988), escrita por Rockne S. O'Bannon y dirigida por Graham Baker, con James Caan y Mandy Patinkin, que pronto daría el salto a la televisión en una serie estrenada en 1989. En un tono en apariencia menos radical, muestra un Los Ángeles en el que los aliens -cuyo rasgo distintivo son sus cráneos lisos, con manchas atigradas- conviven mal que bien con los humanos.

Copiando el modelo de un sinfín de series policíacas, un detective humano se ve obligado a convivir con su nueva pareja alienígena, a quien primero desdeña y poco a poco comienza a tratar como si fuera humana. Una vez más, la ciencia ficción funciona aquí como un estudio sobre la discriminación y la penosa integración de los otros en una sociedad que, al tiempo que los necesita, los trata con irremediable desdén.

Los extraterrestres que sufren la violencia o el desprecio humanos ocupan un lugar marginal frente a los que son dibujados como peligrosos invasores

Más cerca de nosotros, 'Distrito 9' (2009), de Neill Blomkamp, lleva la metáfora a sus últimas consecuencias. Aquí, los aliens se hallan hacinados en guetos y son brutalmente explotados y maltratados por los humanos, quienes se refieren despectivamente a ellos como «gambas»: un recordatorio de que en el centro del supuesto problema migratorio no subyace sino un profundo racismo.

De las versiones más edulcoradas que van de 'Alf' (1986) a 'Resident Alien' (2021), pasando por el último 'Superman' (2025) -quien por primera vez se reconoce explícitamente como migrante sin papeles y se decide a proteger a sus similares-, los extraterrestres que sufren la violencia o el desprecio humanos ocupan sin embargo un lugar marginal en nuestra imaginación frente a los que son dibujados como peligrosos invasores decididos a esclavizarnos o a destruirnos.

Acaso sea aquí donde la metáfora trumpista resulta más obscena: al valerse del imaginario que los pinta como criaturas aviesas y malévolas, en la vena de los lagartos enmascarados de 'V. Los visitantes' (de la serie original de 1983 al remake de 2009), convierte a las personas más vulnerables de nuestra época en los más aviesos enemigos, al tiempo que los deshumaniza por completo. La página de la Casa Blanca lo dice con claridad: «Viven existencias humanas en apariencia normales».

Lo más escandaloso es el 'disclaimer' final: «Si has presenciado la abducción de un alien, no te alarmes. El alien está en buenas manos. Nosotros nos encargaremos de él… Y lo regresaremos a salvo a su lugar de origen».

Observando las miles de imágenes de cómo en verdad trata el ICE a los migrantes -o las condiciones de los campos de concentración en los que son internados-, esos puntos suspensivos no podrían ser más ominosos. Al final, si en verdad quisiéramos aproximarnos a la experiencia muy humana de quienes han sido apresados solo por buscar un lugar mejor para ellos o sus hijos, bastaría con recurrir a otra serie de ciencia ficción: la malograda 'Colony' (2016), en la cual la Tierra entera ha sido convertida en una gigantesca prisión del ICE.

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Fuente original: Leer en ABC - Cultura
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