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Tatuajes que son pecado: Lamine Yamal no es el único que no se los hace por su fe

Tatuajes que son pecado: Lamine Yamal no es el único que no se los hace por su fe
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El islam censura estos adornos corporales, aunque no está solo en esta postura. Otros credos también lo hacen...
Tatuajes que son pecado: Lamine Yamal no es el único que no se los hace por su fe

El islam censura estos adornos corporales, aunque no está solo en esta postura. Otros credos también lo hacen...

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Julio Arrieta

08/07/2026 Actualizado a las 19:02h.

En vísperas de que España goleara a Austria en el Mundial, el periodista Juanma Castaño preguntó a Lamine Yamal si se tatuaría algo como celebración ... si La Roja se proclamaba campeona. La respuesta del jugador fue rotunda: «¡No, no, no, no! No me puedo tatuar, soy musulmán». La declaración sorprendió a mucha gente, en un momento en el que los tatuajes son muy comunes (más aún entre los futbolistas) y han dejado de ser una extravagancia propia de «marinos, presidiarios y caníbales», como decían nuestras abuelas.

En cuanto al cristianismo, en el Nuevo Testamento no hay referencias a estos adornos corporales, pero algunas iglesias evangélicas y fundamentalistas mantienen su prohibición, argumentando que el cuerpo es «templo del Espíritu Santo» (1 Corintios 6.19-20) o refiriéndose al versículo citado del Levítico. Otras iglesias, incluida la católica, lo entienden como una cuestión de libertad personal y no ven mayor problema en el tatuaje siempre que no sea ofensivo, blasfemo o idolátrico. Curiosamente, los cristianos coptos de Egipto mantienen la antigua tradición de tatuarse una cruz en la muñeca como signo de testimonio y reconocimiento.

El islam –o para ser precisos, su corriente mayoritaria, la suní– mantiene la posición más uniforme de rechazo. El tatuaje «es haram (prohibido o ilícito) en todas sus formas, cause dolor o no. Esto se debe a que implica alterar la creación de Al-lah, y porque el Profeta maldijo a quien hace tatuajes y a quien se los hace», como se puede leer en la web 'Islam: preguntas y respuestas'. La rama chií es más permisiva. Líderes espirituales como el gran ayatolá Ali Al-Sistani han dictaminado que los tatuajes permanentes están permitidos, siempre y cuando no contengan mensajes e imágenes ofensivas e inmorales. Con su negativa, Yamal no es una excepción. Sigue una norma religiosa mayoritaria entre los musulmanes.

Un mapa corporal

Otras creencias y espiritualidades admiten los tatuajes o hasta los han favorecido. En muchas culturas tradicionales, lo común es que estén vinculados con alguna creencia mágica o religiosa. Por ejemplo, para los maoríes de Nueva Zelanda, el ta moko es un arte sagrado que refleja la genealogía, el estatus y la identidad de la persona. No se tatúa cualquiera: es un rito de paso que marca la transición a la edad adulta y conecta al individuo con sus ancestros y con los dioses.

El antropólogo Alfred Gell argumentaba que los tatuajes «no son simples imágenes sobre la piel, sino que transforman la superficie del cuerpo en una especie de mapa social y espiritual». Según Gell, en sociedades tradicionales «hacen visible lo invisible: la posición del individuo en el cosmos y en la comunidad» Esta idea explica por qué en culturas polinesias, africanas y amazónicas estos diseños corporales funcionaban como protección mágica, marcas de clan o emblemas de valor guerrero.

El hinduismo es una de las religiones en las que el tatuaje es una práctica aceptada. Las imágenes de deidades como Ganesha o Hanuman, el símbolo Om o mantras son comunes en ciertas comunidades como forma de devoción y protección espiritual. En India, las mujeres de grupos como los Rabari o los Ramnaami han usado tatuajes extensos como un escudo divino y afirmación identitaria. En contextos budistas, especialmente en algunas tradiciones del sudeste asiático, los tatuajes pueden asociarse con protección espiritual, mérito o bendición y son vistos como algo positivo y propiciatorio.

'Tattoos' vikingos que no son tan vikingos como parece

La aparición de movimientos neopaganos, sobre todo en los países escandinavos, ha dado lugar a la popularización de tatuajes vikingos que, en realidad, no lo son. Porque no hay gran evidencia de que los pueblos nórdicos se tatuaran. La única fuente contemporánea que lo menciona es el cronista árabe Ahmad ibn Fadlan (siglo X), quien describió a los varegos cubiertos de «líneas verde oscuro que forman dibujos y demás». La mayoría de los símbolos que la gente se tatúa hoy como vikingos no existían en la Era Vikinga. Casi todos son «dibujos sacados de grimorios, libros de magia, astrología y hechicería que tienen sus orígenes en la Europa de la Baja Edad Media y que fueron muy populares en los siglos XVII y XVIII», según la historiadora Laia San José Beltrán. «Y aún sabemos mucho menos si estos símbolos se tatuaban, porque nada nos lo indica».

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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