Jueves, 26 de febrero de 2026 Jue 26/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Tirar la verja y soldados británicos sin controles: las claves del acuerdo de Gibraltar con el que "gana Reino Unido"

Tirar la verja y soldados británicos sin controles: las claves del acuerdo de Gibraltar con el que "gana Reino Unido"
Artículo Completo 691 palabras
Se filtra el documento, de 606 páginas, que regula la situación del peñón respecto a España Leer

La verja que durante décadas simbolizó la frontera física entre España y Gibraltar tiene fecha de desaparición. El acuerdo firmado el 3 de febrero de 2026 entre la Unión Europea y el Reino Unido respecto al peñón establece la eliminación de todas las barreras físicas para la circulación de personas y mercancías. Sin embargo, el pacto va mucho más allá de "tirar la Verja".

El documento del acuerdo, colgado por el periodista Ignacio Cembrero y publicado en El Confidencial, reconoce que se ha dejado la soberanía a un lado para poder negociar. De hecho, hay una cuestión controvertida, que es el uso del aeropuerto. El texto crea un modelo singular tras el Brexit: Gibraltar no entra en Schengen, pero desaparecen los controles fronterizos entre el Peñón y los Estados que aplican ese espacio. A cambio, España asumirá los controles Schengen en el puerto y el aeropuerto gibraltareños. Toda persona que entre por vía aérea o marítima será sometida a un doble control: primero por las autoridades de Gibraltar y después por las españolas, que aplicarán el Código de Fronteras Schengen.

Los controles se realizarán por personal gibraltareño y policía española adscrita a Frontex pero, según diplomáticos consultados por EL MUNDO, este hecho sumado al derribo de la verja supone claudicar frente a Reino Unido: "La presencia policial en el aeropuerto es solo una aplicación extraterritorial de Schengen", explica un diplomático que conoce bien las negociaciones quien añade que este hecho "reconoce jurídicamente control británico del istmo ocupado".

Uno de los puntos más sensibles afecta a los soldados británicos. El acuerdo regula específicamente la entrada y salida de las fuerzas no residentes del Reino Unido y de fuerzas visitantes. Estos efectivos estarán exentos de las normas ordinarias de pasaporte y visado y no se someterán a los controles Schengen estándar, siempre que presenten documentación militar y órdenes de movimiento. No adquieren derecho de residencia en el espacio Schengen, pero su operatividad queda preservada. Para la fuente consultada esto "es equiparable al trato con una base de Estados Unidos. A cambio de nada regularizas su base", critica, y se pregunta si "¿España dejará de pedir permiso cuando sus barcos naveguen por aguas de Reino Unido?", es lo mismo.

En el plano económico, Gibraltar se integra en una unión aduanera con la UE. Se eliminan las barreras físicas al movimiento de mercancías, pero se aplicarán normas europeas en materia aduanera, fiscal indirecta y control de ayudas de Estado. El objetivo es proteger la integridad del mercado único y evitar el fraude. También se prevé un mecanismo financiero para fomentar la cohesión con el Campo de Gibraltar. Este punto refiere a lo denominado como "zona de prosperidad compartida", por la que Gibraltar debería homogeneizar sus tasas con las españolas.

La cooperación policial y judicial es otro pilar. Se establecen mecanismos de colaboración con agencias como Europol y Eurojust, intercambio de antecedentes penales y procedimientos de entrega de personas. Aun así, Gibraltar no tendrá acceso directo a las bases de datos de la UE.

Para supervisar el sistema se crea un Consejo de Cooperación conjunto, encargado de velar por la aplicación del acuerdo y resolver disputas. El pacto se fundamenta en principios considerados "esenciales": democracia, Estado de derecho, derechos humanos y compromiso climático. Su vulneración grave podría llevar a la suspensión.

Este acuerdo llega después de cinco años de negociaciones entre la Unión Europea y Reino Unido. Unas reuniones que comenzaron con rondas de consultas técnicas y luego se elevaron a nivel político. En lugar de formar parte del debate, España delegó en Bruselas las discusiones, lo que según los técnicos ralentizaban mucho el acuerdo. El pasado junio lanzaron un texto de acuerdo de nueve párrafos en el que se sentaban las bases del definitivo acordado el pasado 3 de febrero.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir