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Tras convivir una semana con él, Volkswagen me ha demostrado que sabe hacer un verdadero SUV de éxito

Tras convivir una semana con él, Volkswagen me ha demostrado que sabe hacer un verdadero SUV de éxito
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El Volkswagen T-Roc es uno de los SUV más exitosos de la marca alemana. El Volkswagen T-Roc es el rey de la marca alemana. Con su renovación, trajo consigo una estética totalmente actualizada y mucha más tecnología. Nosotros hemos podido probar su motor de 150 CV y etiqueta ECO, el más recomendable de la gama. No todos los coches consiguen triunfar durante su primera etapa vital. Lograr esto es sinónimo de que dicho vehículo cuenta con un diseño acorde y aceptado por la mayoría, pero también debe tener un interior habitable y tecnológico, una mecánica acorde y, por encima de todo, un precio de partida más o menos lógico. Fallar en uno de esos pilares puede suponer el terminar siendo un olvidado. Esto último no es algo que se le pueda atribuir precisamente al Volkswagen T-Roc. La marca, con la llegada de este coche, allá por el año 2017, logró lo que en lenguaje popular es conocido como «un pelotazo». El modelo triunfó desde el primer momento en que comenzó su comercialización. De hecho, recuerdo que yo mismo acudí a su presentación internacional en Lisboa. Ahora, nueve años más tarde me pongo a los mandos de su segunda generación. Un SUV que apuntaba a éxito desde el primer minuto El Volkswagen T-Roc ha evolucionado mucho desde entonces. Ahora cuenta con un diseño totalmente diferenciado y mucho más próximo al de otros de sus hermanos. Bien es cierto que el parecido más grande se le puede sacar con el Tiguan. Sin embargo, sus apéndices principales fueron estrenados hace años por la familia ID. De ahí que sus faros de generoso tamaño estén unidos por una tira lumínica que cruza todo el ancho del frontal. En el centro del mismo se aposta el emblema de la marca, también iluminado. Estos son rasgos que inconfundiblemente son pertenecientes a la familia eléctrica y que, posteriormente, se han ido extendiendo al resto de la gama. El perfil sigue siendo totalmente identificable, pues sus cotas (que mencionaremos más adelante) son las de un SUV compacto. En esta vista llaman la atención sus llantas de 20 pulgadas, el clásico y característico pilar D más ancho que el resto y su techo (en esta versión) decorado en color negro en contraste con el resto de la carrocería. El Volkswagen T-Roc ha tomado para sí una vía estilística realmente acertada.La zaga, finalmente, cuenta con un aspecto inconfundiblemente Volkswagen, pero también es más personal. Los pilotos forman parte de la propia línea lumínica que atraviesa todo el ancho del conjunto, con el emblema de la compañía nuevamente en el centro y con retroiluminación (en rojo para este caso). El conjunto se muestra de líneas musculosas, con un difusor muy prominente y con unas decoraciones minimalistas. En términos generales, el Volkswagen T-Roc entra de lleno en el más popular gusto europeo. Sus medidas son realmente apropiadas para este mercado. El SUV tiene 4.372 mm de longitud, 1.828 mm de anchura y 1.584 mm de altura. Su distancia entre ejes es de 2.629 mm y su peso en orden de marcha se sitúa en torno a los 1.470 kg. Un interior totalmente reconocible El habitáculo del Volkswagen T-Roc ha evolucionado por completo. Nada tiene que ver con el que ya conocimos en la generación anterior. Aquí el minimalismo propio de esta época se hace notar con la ausencia casi total de botones físicos, algo que puede tener sus luces y sus sombras. Aquí la mayoría de comandos pasan a formar parte de la pantalla central multimedia de 12,9 pulgadas. El interior toma para sí los mismos elementos de diseño que sus hermanos.Esto podría ser un «pero» a destacar. Sin embargo, tengo que admitir que su fluidez de uso es alta y la facilidad de sus menús es grande. Por ello, pese al inconveniente que supone no tener botones físicos, el T-Roc sale muy bien parado de esto. No obstante, ello no quita que sería más apetecible, al menos, un módulo específico para la climatización. La presencia de botones físicos se resume en pocos apartados. Los hay sobre los radios del volante y en la consola central. Estos últimos son los de arranque, freno de estacionamiento y una nueva ruleta en la que se podrá modificar el volumen de la radio o cambiar los modos de conducción (habrá que pulsar sobre ella para seleccionar una cosa u otra). En general, los acabados del Volkswagen T-Roc son bastante buenos. Los que caben esperar de un modelo de la marca alemana. Los ensamblajes entre paneles están bien sellados y todo parece bastante robusto y bien pensado para la durabilidad. La mayoría de paneles cuentan con acolchado, algo que ha mejorado mucho con respecto a la generación anterior. Desde 475 litros de volumen en el maletero y hasta 1.350 litros si se abate la segunda fila de asientos.Sobre su espacio habitable, no hay pegas que ponerle al T-Roc. Los ocupantes de las plazas delanteras viajarán realmente cómodos, con unos asientos que se adaptan bien a la fisionomía y con un gran número de huecos portaobjetos. Lo mismo sucederá a los de la segunda fila, a los que, además, habrá que sumar un reposabrazos central, un módulo específico para la climatización o unas tomas USB-C para cargar dispositivos móviles. Finalmente, el maletero es realmente espacioso. Este ofrece un volumen mínimo de 475 litros, aunque su bandeja del piso es regulable en altura. Esto nos hará ganar un hueco adicional en altura. Para casos de emergencia, la segunda fila de asientos se puede abatir para lograr así un máximo de 1.350 litros. Volkswagen T-Roc Desde 30.956 € Precios Volkswagen T-Roc Acabados, motores y precios del Volkswagen T-Roc en España El Volkswagen T-Roc incluye tres acabados disponibles en España: «Base», «Más» y «R-Line». Cada uno de ellos ofrece diferentes formas de ver al modelo; de un enfoque más práctico y accesible a otro más deportivo. El más barato parte en nuestro país desde 30.570 euros, mientras que el más caro lo hace desde 37.955 euros. El Volkswagen T-Roc ofrece un buen espacio habitable en las plazas traseras.A día de hoy, aunque más adelante aumentará su catálogo, el Volkswagen T-Roc ofrece sólo dos peldaños mecánicos. En ambos casos, el motor principal será el archiconocido bloque de 4 cilindros y 1.5 litros de cubicaje. También las dos opciones contarán con un sistema de apoyo eléctrico mild-hybrid, lo que le dará la etiqueta ECO de la DGT. Las potencias disponibles son 116 o 150 CV. Prueba de conducción al Volkswagen T-Roc Debo decir que el cambio del Volkswagen T-Roc, a mi parecer, ha sido realmente bueno. El exterior ha mejorado mucho, así como en el interior (salvo por la ausencia destacada de botones físicos). Pero, ¿ha mejorado también en su dinámica? Hora de ponerlo a prueba. Para ello he podido convivir con el modelo en su versión mecánica de 150 CV durante varios días. A priori, y a modo resumen, se podría decir que Volkswagen ha tomado la receta de la anterior generación, ha pulido un par de puntos y lo ha lanzado con un nuevo envoltorio. Esto no es algo que se pueda percibir como negativo, sino más bien como algo realmente positivo. La anterior generación era muy buena en casi todos los aspectos; ahora han terminado de rematar un conjunto que es todavía mejor. Estéticamente, la evolución del T-Roc ha sido sobresaliente.La dirección tiene un tarado bastante suave. Aún así es capaz de transmitir muy bien qué sucede en todo momento. Para rutas por ciudad, esta es especialmente cómoda, aunque en vías rápidas echo de menos algo de peso en esto; también en carreteras secundarias con muchas curvas. No obstante, no es algo que me tome como un inconveniente, sino más bien algo a lo que hacerse. La caja de cambios se desenvuelve bien, es bastante calmada según en qué modo de conducción estemos operando. Esta tranquilidad será especialmente palpable a la hora de necesitar una salida más instantánea, como por ejemplo en la entrada a una rotonda. Ahí echaremos de menos algo más de vitalidad en la respuesta. También se puede solucionar insertando el «modo S» en la palanca de cambios (situada tras el volante). Cargando contenidos desde Instagram... Tanto el tarado de dirección como la respuesta del acelerador se puede personalizar a través de sus cuatro modos de conducción: ECO, Confort, Sport o Individual. El más recomendable para el día a día siempre será el Confort, aunque el Sport nos proporcionará estas particularidades que ya hemos mencionado que echamos en falta. Con todo ello, hay que incidir en el hecho de lo cómodo que puede resultar el Volkswagen T-Roc ante cualquier circunstancia o terreno. Sus amortiguaciones son lo bastante blandas como para filtrar todas las imperfecciones del asfalto pero, a su vez, son suficientemente rígidas como para que el coche balancee lo justo a la hora de circular por una carretera de curvas. Muy bien en este aspecto. Su tamaño lo hace ser un SUV ideal para todo tipo de situaciones.Sí debo decir que lo que no me ha convencido del todo, tras una semana de uso, ha sido el tacto del pedal del freno. Este tiene un primer recorrido en el que parece que no hace su trabajo y, a partir de ahí, es cuando empieza a actuar. La primera sensación es bastante extraña. Y aunque con el paso de los días más o menos te vas haciendo a él, lo cierto es que no llegue a encontrarme especialmente cómodo. En circulación a velocidad constante, el coche tendrá por costumbre desconectar el motor térmico y avanzar con el pequeño sistema eléctrico. Esto es conocido popularmente como «efecto vela» y genera un gasto cero de combustible y reduce la media general notablemente. A mi, personalmente, es algo que me gusta mucho y me parece realmente útil. En términos de rumorosidad, el Volkswagen T-Roc es bastante cómodo. No se oyen ruidos especialmente notorios en una conducción rutinaria. El más audible es el de rodadura, aunque tampoco en unos términos que lleguen a molestar. Ni el mecánico ni el aerodinámico serán apenas perceptibles en ningún momento. El Volkswagen T-Roc es una de las mejores alternativas del mercado actual.Otro punto positivo para el Volkswagen T-Roc ha sido su consumo medio. Como digo, he podido usarlo con absoluta normalidad durante una semana. En este periodo, ciertamente, lo he utilizado mucho, pues he recorrido con él algo más de 800 kilómetros. La mayoría de esta distancia se ha llevado a cabo en las inmediaciones de Madrid, a velocidades medias o rápidas, pero también lo he usado en vías urbanas. El resultado de ello ha sido una media general de 5,8 litros a los 100 km. Realmente, una muy buena cifra en este aspecto. En vías urbanas, esta media crecerá hasta los 7 litros, o incluso algún decimal por encima. Sin embargo, en rutas de autopista, con velocidades constantes, el consumo se puede quedar en 5,3 litros con cierta facilidad. Estos datos son realmente buenos si tenemos en cuenta que estamos ante un coche de no poco peso y con una aerodinámica típica de un SUV.
Tras convivir una semana con él, Volkswagen me ha demostrado que sabe hacer un verdadero SUV de éxito

El Volkswagen T-Roc es el rey de la marca alemana. Con su renovación, trajo consigo una estética totalmente actualizada y mucha más tecnología. Nosotros hemos podido probar su motor de 150 CV y etiqueta ECO, el más recomendable de la gama.

Ver todas las fotos (20)El Volkswagen T-Roc es uno de los SUV más exitosos de la marca alemana.Alberto Pérez[email protected]

Publicado: 15/03/2026 12:00

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No todos los coches consiguen triunfar durante su primera etapa vital. Lograr esto es sinónimo de que dicho vehículo cuenta con un diseño acorde y aceptado por la mayoría, pero también debe tener un interior habitable y tecnológico, una mecánica acorde y, por encima de todo, un precio de partida más o menos lógico. Fallar en uno de esos pilares puede suponer el terminar siendo un olvidado.

Esto último no es algo que se le pueda atribuir precisamente al Volkswagen T-Roc. La marca, con la llegada de este coche, allá por el año 2017, logró lo que en lenguaje popular es conocido como «un pelotazo». El modelo triunfó desde el primer momento en que comenzó su comercialización. De hecho, recuerdo que yo mismo acudí a su presentación internacional en Lisboa. Ahora, nueve años más tarde me pongo a los mandos de su segunda generación.

Un SUV que apuntaba a éxito desde el primer minuto

El Volkswagen T-Roc ha evolucionado mucho desde entonces. Ahora cuenta con un diseño totalmente diferenciado y mucho más próximo al de otros de sus hermanos. Bien es cierto que el parecido más grande se le puede sacar con el Tiguan. Sin embargo, sus apéndices principales fueron estrenados hace años por la familia ID.

De ahí que sus faros de generoso tamaño estén unidos por una tira lumínica que cruza todo el ancho del frontal. En el centro del mismo se aposta el emblema de la marca, también iluminado. Estos son rasgos que inconfundiblemente son pertenecientes a la familia eléctrica y que, posteriormente, se han ido extendiendo al resto de la gama.

El perfil sigue siendo totalmente identificable, pues sus cotas (que mencionaremos más adelante) son las de un SUV compacto. En esta vista llaman la atención sus llantas de 20 pulgadas, el clásico y característico pilar D más ancho que el resto y su techo (en esta versión) decorado en color negro en contraste con el resto de la carrocería.

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Calcula tu precio onlineEl Volkswagen T-Roc ha tomado para sí una vía estilística realmente acertada.

La zaga, finalmente, cuenta con un aspecto inconfundiblemente Volkswagen, pero también es más personal. Los pilotos forman parte de la propia línea lumínica que atraviesa todo el ancho del conjunto, con el emblema de la compañía nuevamente en el centro y con retroiluminación (en rojo para este caso). El conjunto se muestra de líneas musculosas, con un difusor muy prominente y con unas decoraciones minimalistas.

En términos generales, el Volkswagen T-Roc entra de lleno en el más popular gusto europeo. Sus medidas son realmente apropiadas para este mercado. El SUV tiene 4.372 mm de longitud, 1.828 mm de anchura y 1.584 mm de altura. Su distancia entre ejes es de 2.629 mm y su peso en orden de marcha se sitúa en torno a los 1.470 kg.

Un interior totalmente reconocible

El habitáculo del Volkswagen T-Roc ha evolucionado por completo. Nada tiene que ver con el que ya conocimos en la generación anterior. Aquí el minimalismo propio de esta época se hace notar con la ausencia casi total de botones físicos, algo que puede tener sus luces y sus sombras. Aquí la mayoría de comandos pasan a formar parte de la pantalla central multimedia de 12,9 pulgadas.

El interior toma para sí los mismos elementos de diseño que sus hermanos.

Esto podría ser un «pero» a destacar. Sin embargo, tengo que admitir que su fluidez de uso es alta y la facilidad de sus menús es grande. Por ello, pese al inconveniente que supone no tener botones físicos, el T-Roc sale muy bien parado de esto. No obstante, ello no quita que sería más apetecible, al menos, un módulo específico para la climatización.

La presencia de botones físicos se resume en pocos apartados. Los hay sobre los radios del volante y en la consola central. Estos últimos son los de arranque, freno de estacionamiento y una nueva ruleta en la que se podrá modificar el volumen de la radio o cambiar los modos de conducción (habrá que pulsar sobre ella para seleccionar una cosa u otra).

En general, los acabados del Volkswagen T-Roc son bastante buenos. Los que caben esperar de un modelo de la marca alemana. Los ensamblajes entre paneles están bien sellados y todo parece bastante robusto y bien pensado para la durabilidad. La mayoría de paneles cuentan con acolchado, algo que ha mejorado mucho con respecto a la generación anterior.

Desde 475 litros de volumen en el maletero y hasta 1.350 litros si se abate la segunda fila de asientos.

Sobre su espacio habitable, no hay pegas que ponerle al T-Roc. Los ocupantes de las plazas delanteras viajarán realmente cómodos, con unos asientos que se adaptan bien a la fisionomía y con un gran número de huecos portaobjetos. Lo mismo sucederá a los de la segunda fila, a los que, además, habrá que sumar un reposabrazos central, un módulo específico para la climatización o unas tomas USB-C para cargar dispositivos móviles.

Finalmente, el maletero es realmente espacioso. Este ofrece un volumen mínimo de 475 litros, aunque su bandeja del piso es regulable en altura. Esto nos hará ganar un hueco adicional en altura. Para casos de emergencia, la segunda fila de asientos se puede abatir para lograr así un máximo de 1.350 litros.

Volkswagen T-Roc

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Acabados, motores y precios del Volkswagen T-Roc en España

El Volkswagen T-Roc incluye tres acabados disponibles en España: «Base», «Más» y «R-Line». Cada uno de ellos ofrece diferentes formas de ver al modelo; de un enfoque más práctico y accesible a otro más deportivo. El más barato parte en nuestro país desde 30.570 euros, mientras que el más caro lo hace desde 37.955 euros.

El Volkswagen T-Roc ofrece un buen espacio habitable en las plazas traseras.

A día de hoy, aunque más adelante aumentará su catálogo, el Volkswagen T-Roc ofrece sólo dos peldaños mecánicos. En ambos casos, el motor principal será el archiconocido bloque de 4 cilindros y 1.5 litros de cubicaje. También las dos opciones contarán con un sistema de apoyo eléctrico mild-hybrid, lo que le dará la etiqueta ECO de la DGT. Las potencias disponibles son 116 o 150 CV.

Prueba de conducción al Volkswagen T-Roc

Debo decir que el cambio del Volkswagen T-Roc, a mi parecer, ha sido realmente bueno. El exterior ha mejorado mucho, así como en el interior (salvo por la ausencia destacada de botones físicos). Pero, ¿ha mejorado también en su dinámica? Hora de ponerlo a prueba. Para ello he podido convivir con el modelo en su versión mecánica de 150 CV durante varios días.

A priori, y a modo resumen, se podría decir que Volkswagen ha tomado la receta de la anterior generación, ha pulido un par de puntos y lo ha lanzado con un nuevo envoltorio. Esto no es algo que se pueda percibir como negativo, sino más bien como algo realmente positivo. La anterior generación era muy buena en casi todos los aspectos; ahora han terminado de rematar un conjunto que es todavía mejor.

Estéticamente, la evolución del T-Roc ha sido sobresaliente.

La dirección tiene un tarado bastante suave. Aún así es capaz de transmitir muy bien qué sucede en todo momento. Para rutas por ciudad, esta es especialmente cómoda, aunque en vías rápidas echo de menos algo de peso en esto; también en carreteras secundarias con muchas curvas. No obstante, no es algo que me tome como un inconveniente, sino más bien algo a lo que hacerse.

La caja de cambios se desenvuelve bien, es bastante calmada según en qué modo de conducción estemos operando. Esta tranquilidad será especialmente palpable a la hora de necesitar una salida más instantánea, como por ejemplo en la entrada a una rotonda. Ahí echaremos de menos algo más de vitalidad en la respuesta. También se puede solucionar insertando el «modo S» en la palanca de cambios (situada tras el volante).

Tanto el tarado de dirección como la respuesta del acelerador se puede personalizar a través de sus cuatro modos de conducción: ECO, Confort, Sport o Individual. El más recomendable para el día a día siempre será el Confort, aunque el Sport nos proporcionará estas particularidades que ya hemos mencionado que echamos en falta.

Con todo ello, hay que incidir en el hecho de lo cómodo que puede resultar el Volkswagen T-Roc ante cualquier circunstancia o terreno. Sus amortiguaciones son lo bastante blandas como para filtrar todas las imperfecciones del asfalto pero, a su vez, son suficientemente rígidas como para que el coche balancee lo justo a la hora de circular por una carretera de curvas. Muy bien en este aspecto.

Su tamaño lo hace ser un SUV ideal para todo tipo de situaciones.

Sí debo decir que lo que no me ha convencido del todo, tras una semana de uso, ha sido el tacto del pedal del freno. Este tiene un primer recorrido en el que parece que no hace su trabajo y, a partir de ahí, es cuando empieza a actuar. La primera sensación es bastante extraña. Y aunque con el paso de los días más o menos te vas haciendo a él, lo cierto es que no llegue a encontrarme especialmente cómodo.

En circulación a velocidad constante, el coche tendrá por costumbre desconectar el motor térmico y avanzar con el pequeño sistema eléctrico. Esto es conocido popularmente como «efecto vela» y genera un gasto cero de combustible y reduce la media general notablemente. A mi, personalmente, es algo que me gusta mucho y me parece realmente útil.

En términos de rumorosidad, el Volkswagen T-Roc es bastante cómodo. No se oyen ruidos especialmente notorios en una conducción rutinaria. El más audible es el de rodadura, aunque tampoco en unos términos que lleguen a molestar. Ni el mecánico ni el aerodinámico serán apenas perceptibles en ningún momento.

El Volkswagen T-Roc es una de las mejores alternativas del mercado actual.

Otro punto positivo para el Volkswagen T-Roc ha sido su consumo medio. Como digo, he podido usarlo con absoluta normalidad durante una semana. En este periodo, ciertamente, lo he utilizado mucho, pues he recorrido con él algo más de 800 kilómetros. La mayoría de esta distancia se ha llevado a cabo en las inmediaciones de Madrid, a velocidades medias o rápidas, pero también lo he usado en vías urbanas.

El resultado de ello ha sido una media general de 5,8 litros a los 100 km. Realmente, una muy buena cifra en este aspecto. En vías urbanas, esta media crecerá hasta los 7 litros, o incluso algún decimal por encima. Sin embargo, en rutas de autopista, con velocidades constantes, el consumo se puede quedar en 5,3 litros con cierta facilidad. Estos datos son realmente buenos si tenemos en cuenta que estamos ante un coche de no poco peso y con una aerodinámica típica de un SUV.

La opinión de Alberto Pérez

El Volkswagen T-Roc me ha convencido mucho. El SUV alemán ha ganado en imagen, tecnología y pulido también los puntos mejorables de la generación anterior. Con ello, ¿tenemos un coches ‘perfecto’? Sigue teniendo algún que otro punto de mejora, pero, en términos generales, se puede decir que son puntos con los que se podrá convivir perfectamente.

¿Recomendaría la compra del Volkswagen T-Roc? Sin lugar a dudas. Es un coche que puede ser idóneo para la práctica totalidad de familias. Tiene buen espacio interior, es práctico, sus consumos son buenos y su precio, pese a no ser barato, no es nada desmesurado para los tiempos que corren. Sin lugar a dudas una de las alternativas más recomendables del panorama actual y siempre dentro de su nicho.

@albertoperez__

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Fuente original: Leer en Motor - Noticias
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