Pedro Sánchez y Donald Trump durante la cumbre de la OTAN del pasado 7 de julio Ansgar Haase / DPA Europa Press
Tecnología Trump deja a España fuera de su alianza 'anti-China' con quince países europeos para definir el futuro de la tecnologíaEl pacto de EEUU con 24 'socios de confianza' decidirá la hoja de ruta del 6G.
No estar implica el riesgo de perder inversión digital y transferencia de I+D.
Más información: EEUU avisa a España: "Los países que eligen proveedores chinos no fiables desincentivan nuestra inversión"
Fernando Cano Publicada 31 julio 2026 02:32h Las clavesLas claves Generado con IA
El Gobierno de los Estados Unidos ha dejado a España fuera de su nueva alianza para sentar las bases de las redes móviles 6G, definir el futuro de la tecnología y aislar a China de estos desarrollos.
Para ello ha creado la Llamada a la acción para el liderazgo y la seguridad del 6Gen la que ha incluido 24 "socios de confianza" entre los que sí se encuentran Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y otros once países europeos.
Washington considera que las futuras redes 6G son fundamentales para su seguridad nacional, la política exterior y "la prosperidad económica de Estados Unidos". Es por ello que en el sector se le ha bautizado como una alianza 'anti-China' junto a países amigos y aliados estratégicos.
EEUU avisa a España: "Los países que eligen proveedores chinos no fiables desincentivan nuestra inversión"Las fuentes cercanas al sector empresarial y diplomático consultadas por EL ESPAÑOL-Invertia indican que el hecho de que España no esté dentro de este movimiento responde a dos razones fundamentales.
La primera es mal momento por el que atraviesan las relaciones entre Washington y Madrid tras las constantes críticas de Donald Trump a nuestro país por no elevar su gasto en defensa.
La segunda tiene que ver con que Estados Unidos ha dejado de considerar a España como un socio fiable, entre otras cosas por su extrema cercanía con Pekín, con contratos públicos en sectores sensibles y una gran exposición al 5G de la china Huawei, duramente cuestionada por Washington.
Esta Llamada a la acción para el liderazgo y la seguridad del 6G se ha lanzado esta misma semana bajo el paraguas de la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información (NTIA) del Departamento de Comercio de Estados Unidos.
España y Alemania plantan cara a la UE: rechazan la prohibición a una de las compañías chinas más potentes del mundoSegún dice Estados Unidos "reúne a gobiernos socios de confianza para impulsar una visión y una hoja de ruta compartidas que garanticen el liderazgo en la próxima generación de comunicaciones globales". Un nivel "sin precedentes" de coordinación internacional sobre el futuro de la tecnología de las comunicaciones.
Donald Trump quiere ganar la carrera del 6G y para ello ha buscado aliados que califica de "socios de confianza", con los que quiere garantizar que las redes de próxima generación "reflejen sus intereses de seguridad compartidos, fortalezcan su competitividad e impulsen la innovación".
La iniciativa también reconoce que la Inteligencia Artificial (IA) confiable será fundamental para el desarrollo y la operación de redes 6G seguras e innovadoras para Estados Unidos y sus socios globales.
Establece hitos específicos para profundizar la coordinación estratégica y allanar el camino a la innovación del sector privado a medida que la tecnología 6G avanza hacia su comercialización.
La patronal DigitalEurope abre oficina en EEUU para reforzar el rol de las tecnológicas europeas tras la victoria de TrumpEntre estos objetivos se encuentra la coordinación e intercambio de información sobre investigación y desarrollo (I+D) en 6G y la evaluación de estrategias de financiación para preparar redes comerciales ante prioridades de defensa y seguridad pública.
Se aprovecharán los acuerdos bilaterales y multilaterales previos como modelos de cooperación y podrá existir colaboración entre agencias de financiación del comercio y el desarrollo para el despliegue de tecnologías 5G y 6G.
Existirá evaluación de riesgos estratégicos y de ciberseguridad en las inversiones del sector de telecomunicaciones, coordinación para aumentar la transparencia y concienciación sobre las vulnerabilidades de la cadena de suministro.
Se promoverá del uso pleno de los sistemas 5G en ámbitos industriales, comerciales y de defensa para impulsar el desarrollo del 6G y se hará un trabajo con la industria privada para dar forma y promover estándares globales de 6G.
El Mobile World Congress se rinde a la inteligencia artificial en el 20 aniversario de su llegada a BarcelonaTambién se promocionarán políticas alineadas dentro de organizaciones internacionales relevantes e integración de los principios de liderazgo y seguridad en 6G dentro de planes de acción y estrategias nacionales o regionales.
La alianza ha nacido con 24 "socios de confianza", dentro de los que hay quince países europeos. Además de las cuatro grandes economías encontramos a Albania, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania, Noruega, Rumanía y Suecia.
Pero no hay sólo europeos. Entre los fundadores se incluyengrandes economías como Australia, Canadá, Japón y Corea del Sur, además de otras más pequeñas como Costa Rica, Honduras, Panamá, Paraguay y Filipinas.
Pero no está España, pese a que sí están todas las economías europeas de nuestro tamaño y otros once países más pequeños, de menor Producto Interior Bruto (PIB) y con un teórico peso internacional más reducido.
Inversiones chinas
El caso es que -dicen las fuentes consultadas- Estados Unidos ya no se fía de Españaen su condición de principal socio comercial de China en Europa.
En los últimos tres años se han anunciado inversiones chinas por valor de 7.900 millones de euros, sólo en cinco macro proyectos con intereses en el sector de la automoción, las gigafactorías y las energías renovables.
En el último mes se han conocido nuevos acuerdos comola llegada de la chinaGeely para tomar el 34% de Almussafes, pacto que se suma a otros similares de Chery en Cataluña, BAIC en Andalucía y SAIC Motor (MG) en Galicia.
Estos acuerdos son vistos en Washington (y en la Unión Europea) como una manera de Pekín de sortear el veto y los aranceles impuestos en Europa a los coches producidos en la economía asiática.
Veto al sector tecnológico
Además, Sánchez ha hecho cuatro visitas de Estado a Pekín (2023, 2024, 2025 y 2026) y su objetivo ha sido atraer inversión del gigante asiático firmando decenas de acuerdos comerciales.
Y todavía existen importantes contratos públicos de la Administración española con la empresa china, Huawei, en especial en sectores críticos.
En el sector empresarial advierten que esta decisión de Washington de dejar fuera a España es un duro golpe que deja en muy mal pie los esfuerzos realizados por nuestro país (y sus empresas) para levantar cabeza en el complejo y competitivo escenario global de las nuevas tecnologías.
De hecho, advierten que este veto explícito de Donald Trump es una enmienda a la totalidad del sector tecnológico español que lleva décadas trabajando para digitalizar nuestra economía.
Usos del 6G
Lo que es claro es que estamos ante una muy mala noticia para España ya que supone quedarse fuera del diseño del 6G y de buena parte de las inversiones relacionadas con esta nueva tecnología. El ecosistema de innovación tampoco saldrá favorecido.
Se ponen en riesgo futuras inversiones de gigantes tecnológicos como Nvidia, Samsung, NEC, Fujitsu, Cisco o Qualcomm que pondrán por delante en sus inversiones en 6G a los miembros de esta alianza.
España tendrá 6G -como ya ha tenido 3G, 4G y 5G- pero creado y diseñado por otros. Una situación preocupante porque el 6G es la columna vertebral que une IA física (robótica avanzada) con el cloud.
Hablamos de tecnologías de uso dual, es decir civil, misión crítica y defensa. Entre otras cosas, 6G permite implementar redes que hagan que la red móvil se comporte como un radar o proteger infraestructuras frente a drones.
Además, el tejido de innovación y empresarial español tendrá muchas menos opciones a nivel europeo para participar en proyectos de envergadura ligados al European Competitiveness Fund, un fondo de desarrollo digital de 175.000 millones de euros.