- CHRISTOPHER MILLER
Kiev está modificando su campaña de drones de largo alcance para mantener las plantas fuera de servicio por más tiempo.
Ucrania ha modificado su campaña de drones de largo alcance contra la industria energética rusa, pasando de ataques generalizados contra refinerías a ataques más selectivos contra componentes esenciales difíciles de reemplazar.
Planificadores militares ucranianos, operadores de drones y especialistas en energía afirman que el objetivo de Kiev ya no es simplemente provocar incendios en refinerías o destruir tanques de almacenamiento, sino mantener las plantas fuera de servicio por más tiempo y hacer que cada ataque sea más costoso para Moscú, una estrategia "meticulosamente dirigida y coordinada".
El presidente Volodímir Zelenski declaró el fin de semana pasado que había ordenado al recién nombrado comandante en jefe y ministro de Defensa interino de Ucrania que ampliara la campaña de ataques del país.
Yevhenii Khmara, el nuevo ministro de Defensa, declaró haber colaborado con el nuevo comandante en jefe, Mykhailo Drapatyi, en planes para intensificar la guerra contra el territorio del agresor en la medida de lo posible: "Ucrania seguirá ejerciendo presión tecnológica y de choque sobre Rusia por todos los medios. Debemos intensificar lo que ya es efectivo", refiriéndose específicamente a los ataques de largo alcance con drones ucranianos, cuya selección de objetivos se basa en un análisis técnico detallado. Se tienen en cuenta la logística, las rutas de vuelo y las prioridades operativas generales.
Antes de las misiones, las unidades de drones reciben información de ingenieros energéticos y expertos de la industria sobre qué componentes son indispensables para las operaciones de las refinerías y cuáles tardarían más en reemplazarse. Estas personas les indican a las unidades de drones que ataquen "estas tuberías, esta chimenea, este espacio, esta parte de la conexión del equipo, esta caja, etc.", explica un operador de drones.
Algunas operaciones aún implican ataques a grandes depósitos de petróleo, donde se utilizan municiones con elementos de fragmentación.
Rusia y Ucrania heredaron sistemas energéticos similares de diseño soviético, lo que proporcionó a los ingenieros ucranianos un conocimiento detallado de muchos de los procesos industriales, la disposición de los equipos y las vulnerabilidades operativas de las instalaciones rusas.
"Lamentablemente, aprendimos de los rusos. Nos están haciendo exactamente lo mismo", señala Andriy Zagorodnyuk, ex ministro de Defensa y presidente del Centro de Estrategias de Defensa, un centro de estudios de seguridad con sede en Kiev, refiriéndose a los ataques con misiles y drones rusos contra infraestructuras energéticas, militares y civiles ucranianas.
Las misiones se planifican con múltiples objetivos y planes de contingencia. Si no se puede alcanzar el objetivo principal debido a las defensas aéreas o problemas de navegación, se les desvía hacia objetivos secundarios o terciarios preseleccionados en lugar de abandonar el ataque.
Robert Brovdi, comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania, afirma que los ataques a refinerías forman parte de una campaña más amplia para desmantelar las redes que sustentan el esfuerzo bélico de Rusia, desde las exportaciones de petróleo que financian al ejército hasta las rutas logísticas que abastecen a las tropas en el frente: "El objetivo es claro: primero destruir las fuentes que financian la guerra de Putin (el comercio de petróleo) y segundo destruir el complejo militar-industrial que abastece de armas al ejército ocupante".
La estrategia refleja lo que los planificadores militares describen como "guerra sistémica": tratar la infraestructura energética rusa como una red interconectada en lugar de como un conjunto de objetivos individuales, lo que permite detectar los puntos donde el impacto es mucho mayor.
Al detectar las interdependencias entre refinerías, subestaciones y sistemas de transmisión, los planificadores ucranianos identifican nodos donde una ojiva relativamente pequeña puede causar trastornos mucho más allá de la explosión inicial.
Las unidades de drones ucranianas también han comenzado a atacar repetidamente los mismos equipos esenciales antes de que se completen las reparaciones, impidiendo que las instalaciones reanuden sus operaciones. Funcionarios ucranianos afirman que los servicios de inteligencia proporcionados por Estados Unidos y Francia han ayudado a detectar los despliegues de defensa aérea rusos e identificar rutas que permitan a los drones evadirlos y alcanzar objetivos en el interior de Rusia.
La campaña también depende de la eliminación sistemática de los sistemas rusos de defensa aérea, radar y guerra electrónica para abrir corredores para los drones en territorio ruso.A partir de ahí, la selección de objetivos se convierte en una cuestión de matemática pura: volúmenes de producción, consumo interno, flujos de exportación y puntos de envío. 80 millones de personas, aproximadamente dos tercios de la población rusa, viven en la parte europea del país, dentro de la zona de ataque, que ya no es ni será considerada la retaguardia segura de Rusia.
Según funcionarios ucranianos, los servicios de inteligencia estadounidenses y franceses también han mejorado la selección de objetivos, lo que ha ayudado a los equipos ucranianos de drones a "aprender dónde atacar".
Los planificadores ucranianos han creado un mapa detallado de la red energética rusa, lo que les permite identificar nodos críticos donde una interrupción podría paralizar gran parte del sistema y atacar los equipos más difíciles de reemplazar.
El creciente ritmo de los ataques ha aumentado la presión sobre los sistemas rusos. "Atacamos nodos críticos una y otra vez antes o poco después de que se hayan reconstruido. Antes era un gran problema. Atacábamos algo y luego lo reconstruían", declara Zagorodnyuk.
Según Brovdi, las fuerzas de drones no planean bajar la guardia: "La escalada de ataques hasta la destrucción total del sector energético y de combustible del enemigo, así como de su complejo militar-industrial, es inevitable".
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