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Un año del misterioso crimen sin resolver del ex alcalde de Gandía: ¿Víctima de unos atracadores o de unos sicarios profesionales?

Un año del misterioso crimen sin resolver del ex alcalde de Gandía: ¿Víctima de unos atracadores o de unos sicarios profesionales?
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Arturo Torró arrastraba deudas y tenía más de un enemigo, pero un año después de su asesinato a bocajarro en una cuneta, la investigación sigue abierta y no hay ningún detenido Leer

«Príncipe ya está en casa, uno más de la familia». Quien escribía esto en su perfil de Instagram un 16 de febrero de 2025 era Arturo Torró, el que fuera todopoderoso alcalde de Gandía (Valencia) entre 2011 y 2015. Exultante de felicidad, el antiguo dirigente del PP valenciano daba así la bienvenida a un nuevo cachorro, posando sonriente para la cámara rodeado de sus perros. Tres días después de aquel post -que se convertiría en su último testimonio público-, a Torró lo asesinaron en una cuneta de Valencia. De un tiro en el pecho y sin un solo testigo. Tenía 62 años.

Este jueves se cumple un año de un crimen con muchas aristas que conmocionó no solo a la capital de la comarca de La Safor, sino a toda la clase política valenciana. Apartado ya de la primera línea por aquel entonces, Torró seguía siendo un viejo conocido gracias a sus negocios... y al reguero de deudas que le perseguía. Pese a ello, su asesinato sigue siendo todo un misterio.

A Torró lo mataron un 19 de febrero de 2025. Desde entonces, sin embargo, la investigación minuciosa de la Guardia Civil no ha permitido todavía detener a ningún sospechoso. Aunque los ha habido.

Fuentes de la Guardia Civil subrayan que la investigación del crimen de Torró -que está bajo secreto de sumario- sigue abierta. Y con muchas incógnitas todavía por resolver.

El paso por la política no impidió a Torró levantar de la nada un emporio empresarial. De hecho, al ex alcalde, que se definía como empresario y emprendedor, le gustaba presumir de que un día fue el empresario más joven con más franquicias abiertas en España. Lo logró a través del Grupo +Visión que fundó en 1994.

De hecho, mucho antes de entrar en política, Torró parecía desenvolverse como pez en el agua en el mundo de la óptica. Óptico optometrista por la Universidad de Alicante, Torró llegó incluso a ampliar su formación en el Instituto canadiense Nazareth et Louis-Braille. Su devoción por Gandía le llevó finalmente a instalarse en este municipio turístico que gobernaría con mano de hierro (y no pocas polémicas).

Hombre de mil negocios, lo cierto es que Torró arrastraba deudas y había denunciado amenazas en varias ocasiones a la Policía. Una vez se desveló la noticia de su muerte, no fueron pocas las personas de su entorno que apuntaron que Torró no atravesaba por su mejor momento económico.

Es más, tenía que pagar al Ayuntamiento de Gandía una deuda de 350.000 euros por el llamado caso Tele7. Y es que el ex alcalde estuvo imputado en varias causas y fue finalmente condenado a tres años y medio de cárcel por un delito de malversación en la adjudicación de los servicios de comunicación audiovisual del consistorio a una empresa, justo después de cerrar la televisión pública de Gandía. Torró tenía muchos amigos, pero también enemigos.

La mujer y los hijos de Arturo Torró, en el minuto de silencio hace un año.EFE

Sus problemas -que incluían deudas con socios y proveedores- llevaron pronto a los investigadores a centrarse en una hipótesis: la de un asesinato a bocajarro con móvil económico. Una de las primeras líneas de investigación, de hecho, fue la de que el crimen había sido organizado y planificado por sicarios profesionales. Un año después, sin embargo, las extrañas circunstancias en las que se produjo el asesinato, así como los interrogantes sin respuesta, han obligado a los investigadores a abrir el foco.

¿Realmente fue un crimen ejecutado conforme a un plan previo? ¿O fue víctima Torró de unos atracadores?

El cadáver del ex alcalde lo encontró su propia mujer bien entrada la noche, en el arcén de la autovía A-38, a la altura del kilómetro 37 en el término municipal de Xeresa. Lo sorprendente del caso es que Torró, que regresaba a casa desde Sueca, conducía solo su Mercedes y paró voluntariamente en el arcén.

¿Por qué lo hizo? Al parecer, se detuvo en pleno trayecto por carretera porque creyó que había pinchado una rueda. De hecho, justo antes de parar hablaba por teléfono y así se lo transmitió a su interlocutor: que tenía que dejarle porque le había saltado el aviso en el coche de una rueda con la presión baja.

Ahora bien, la inspección posterior del vehículo que realizaron los investigadores reveló un detalle inesperado: el Mercedes de Torró no tenía ninguna rueda pinchada. ¿Saltó el sistema de alarma del coche de manera errónea? ¿O a Torró le hicieron creer que había pinchado para que se bajase del coche en plena noche? Esta es una de las grandes dudas de los investigadores.

Porque cuando su mujer, tras varios intentos infructuosos de localizarle por teléfono, salió a la carretera y localizó el coche, el vehículo estaba aún con el motor encendido. Es decir, Torró bajó del coche pensando que solo sería un momento. ¿Fue entonces cuando le sorprendieron?

El cadáver se halló tirado a escasos metros del vehículo, con signos de estrangulamiento y de haber forcejeado y con un disparo en el pecho. De nuevo, otro detalle que no cuadra:la bala de calibre pequeño que por lo general no es el que usaría un sicario profesional.

Si a Torró le tendieron aquella noche una emboscada es la pregunta para la que los investigadores buscan una respuesta. De momento, sin que se haya producido ni un solo arresto.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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