Los toros gaditanos, una de las ganaderías con mayor respeto entre los corredores de los Sanfermines, han completado el recorrido en 2 minutos y 26 segundos
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Beatriz Campuzano
08/07/2026 Actualizado a las 08:49h.Un encierro atípico para ser los Cebada Gago ya que la manada ha permanecido muy compacta, sin rezagados y dejando escenas de gran emoción, aunque ... con numerosas caídas. Encierro vibrante y casi limpio, en el que, según el primer parte médico, tres personas han precisado de atención médica y una de ellas, un guipuzcoano de 23 años, ha tenido que ser trasladada a un centro hospitalario tras recibir una cornada en el brazo derecho. El herido, que corría en el tramo de Telefónica, no reviste de gravedad ya que se trata de un «puntazo». También se han registrado otras dos incidencias, aunque solo una de ellas precisa de traslado en ambulancia. Ambas se han dado en la plaza de toros, una por una contusión y otra por una hemorragia no masiva en un brazo debido a una caída.
Los astados procedentes de Medina Sidonia (Cádiz) han protagonizado una carrera en la que apenas han concedido oportunidades a los mozos para abrirse hueco delante de las astas. Desde que han salido de los corrales, han impuesto un gran ritmo de carrera. Un cabestro iba abriendo la manada y le acompañaba a su lado derecho un morlaco negro. Parecía que este toro podía dotar de emoción extra al encierro, pero no. Aunque en un primer momento parecía que dos astados se quedaban atrás, pronto se han unido a sus hermanos y ya desde la plaza del Ayuntamiento han seguido unidos.
Uno de los momentos de mayor tensión se ha vivido cuando un mozo se ha caído al suelo en el tramo de Telefónica y la manada le ha pasado prácticamente por encima. Es justo en esa parte en la que el guipuzcoano ha resultado herido. También en ese tramo de Telefónica y el Callejón, la manada ha quedado partida en dos, con un primer grupo formado por los mansos y hasta cuatro toros, mientras dos quedaban rezagados y entraban en la plaza con unos segundos de retraso. La entrada a la plaza también ha sido algo complicada por las caídas.
Durante el recorrido ha habido momentos bonitos sobre el adoquín del Casco Viejo, con varios mozos logrando mantener la cara de los toros durante algunos metros antes de retirarse.
Los Cebada Gago llegaban a Pamplona precedidos por su conocida reputación. Considerados los toros más temidos por muchos corredores, su historial habla por sí solo. En todas sus participaciones acumulan 61 corneados y el pasado año dejaron un herido por asta de toro. En esta ocasión, sin embargo, los astados han ofrecido un comportamiento noble. Pese a las numerosas caídas registradas durante el recorrido, los toros no han hecho extraños ni han buscado a los corredores con derrotes.
Por la tarde, los seis astados serán lidiados por los matadores David Galván, Román y Manuel Diosleguarde, constituyendo el debut en Pamplona del matador cañaílla que abre cartel y del salmantino que lo cierra.
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