La ministra de Igualdad, Ana Redondo, visitó ayer por primera vez Ceuta, 38 días después de que la entrada masiva de inmigrantes del 30 de julio desencadenara una crisis en múltiples focos, entre los que está la situación de vulnerabilidad de las mujeres y chicas y el auge de la violencia sexual contra ellas. Un problema que ha generado una profunda preocupación social y política dentro y fuera de Ceuta.
Su llegada se produce cuando la violencia sexual se ha disparado a lo largo de todo el mes. El último balance de la Fiscalía, fechado el 31 de agosto, eleva a 23 las agresiones sexuales de las que hay un registro oficial. La cifra supera en dos los casos que la propia Redondo había comunicado apenas unas horas antes en una comparecencia en el Congreso, lo que da cuenta de la continuidad del problema. Nueve víctimas son menores de edad. De los ocho presuntos autores identificados por ahora, cuatro son marroquíes, tres españoles y uno belga.
Con la oposición y los socios del Gobierno apretando a Redondo y exigiendo más medidas para frenar las agresiones, la ministra quiso pasar por Ceuta inadvertida. Hizo una visita casi clandestina con varias reuniones pero en la que la tónica fue rehuir a la prensa. Los demás ministros que han acudido a Ceuta durante la crisis han hecho atención a los medios de comunicación y se han sometido a las preguntas. La titular de Igualdad tampoco tuvo encuentro alguno con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas.
La agenda oficial de Redondo arrancaba con una cita con mujeres migrantes en la sede de la Delegación del Gobierno. Sin embargo, el encuentro no llegó a celebrarse debido a una manifestación en la zona, lo que obligó a modificar el programa. La ministra se desplazó entonces al dispositivo de atención humanitaria instalado en La Hípica, donde permanecen acogidas alrededor de 300 mujeres.
A su llegada, Redondo situó a este colectivo en el centro de su intervención. "Es nuestra preocupación principal", señaló en unas declaraciones facilitadas por el Ministerio. En ellas, reconoció que, aunque se está avanzando en la ubicación de las menores, todavía son necesarios "más espacios seguros".
La titular de Igualdad insistió en el carácter temporal de esos recursos, "hasta que se vuelva a la normalidad", y pidió la colaboración de la ciudad para encontrar nuevas ubicaciones. Su objetivo, explicó, es que una vez alojadas las mujeres puedan acelerarse las filiaciones y los triajes. El resto de su jornada se desarrolló en su totalidad a puerta cerrada: una reunión con entidades sociales en la Delegación del Gobierno; un encuentro con los equipos encargados de la prevención, protección y respuesta frente a la violencia contra las mujeres; y, finalmente, una visita al Centro de Crisis 24 horas para víctimas de violencia sexual de Ceuta.
El mensaje que llevó Redondo a todas esas reuniones es que la "prioridad" de su departamento es encontrar espacios seguros y poder situar en ellos a todas las mujeres "con la mayor agilidad posible".