Los híbridos se imponen en la marca alemana, el diésel sobrevive en dos modelos, por ahora.Volkswagen
Volkswagen retira el diésel de casi toda su gama: el TDI solo sobrevivirá unos años más en Tiguan y Passat. Su relevo será el nuevo híbrido completo de Golf y T-Roc, que Wolfsburgo considera alternativa real al eléctrico mientras Audi y Porsche siguen quemando V6 y V8 a su costa.
El motor que definió a Volkswagen durante mucho tiempo se queda sin sitio. El diésel ya no tiene cabida entre los modelos de la marca alemana, que basará toda su apuesta comercial en los distintos grados que le permite la tecnología de electrificación. El fabricante seguirá confiando en sus eléctricos de nueva hornada y también en unos híbridos que harán olvidar por completo al motor 2.0 TDI.
Esta decisión, consecuencia de una serie de factores que está lastrando a Volkswagen desde hace mucho tiempo, ha sido confirmada por el responsable de Desarrollo Técnico de la marca, Kai Grünitz, sin rodeos: no habrá diésel para toda la gama, sólo dos excepciones: Tiguan y Passat mantendrán el gasóleo durante un tiempo más, mientras el destino del resto es el nuevo sistema híbrido estrenado en el T-Roc y Golf, con un despliegue total en 2027.
El Volkswagen Passat seguirá confiando en el diésel durante unos años, pocos.
Cómo Volkswagen admite que necesita un plan B de volumen
Las declaraciones que han corrido como la pólvora por media Europa, se han dejado a la mitad, ya que Grünitz habló de reforzar la apuesta con nuevas versiones mecánicas de gasolina provistas de tecnología MHEV de 48 Voltios y también a través del nuevo híbrido auto-recargable, pero no de un salto directo dejando al TDI en el absoluto ostracismo.
Desde hace años, Volkswagen tiene un serio problema con los límites de emisiones contaminantes. La marca no es una de las que se presten a acuerdos con otros fabricantes, a los que también tiene que compensar económicamente, para esquivar las sanciones que impone Europa al exceder los límites permitidos, sino que prefiere contribuir directamente a la caja europea.
Y este año 2026, los de Wolfsburgo difícilmente se escaparán de otra sanción. Se dice que la marca ya ha reservado una cantidad en torno a los 1.500 millones de euros para cubrir esta partida de gasto, que se ha convertido en una de las fijas en la contabilidad del fabricante. Esta es otra de las cuestiones que figuran en el plan de ahorro del fabricante.
Volkswagen compra créditos de CO2... para sus marcas
La electrificación de la gama térmica es obligada, con una tecnología de 48 V -los eTSI- que, a pesar de llevar poco tiempo en la casa, está sirviendo sobre todo para maquillar homologaciones. Esta es la parte interesante de la entrevista, y no es el diésel. Grünitz explicó que la marca Volkswagen bajando emisiones permite que el resto del Grupo siga vendiendo motores grandes.
Es decir, dentro del Grupo pueden compartir créditos de CO2, y si la marca Volkswagen respeta sus límites individuales, el excedente sirve para compensar los datos de Audi, Porsche u otras marcas. Lo remató con una frase que vale más que toda la entrevista, señalando que «en el futuro deberían tener margen para seguir ofreciendo V6 o V8, alimentados con gasolina o e-fuels».
El cliente del nuevo Golf Hybrid no está comprando un coche más limpio por convicción de marca, sino que está financiando la supervivencia del biturbo de un Cayenne. Es cómo funciona la contabilidad de emisiones a nivel de grupo, y es legal.
En España el diésel ya estaba enterrado
En España, los diésel son parte de la historia. Según datos de ANFAC, en el primer semestre de 2026, solo el 3 % de los clientes eligió diésel, mientras el híbrido convencional se consolidaba como tecnología dominante con el 45,5 % de las ventas y los enchufables alcanzaban el 23,2 %. En agosto, se matricularon 9.562 eléctricos puros frente a 1.843 turismos diésel: cinco a uno.
Con esas cifras, mantener el TDI en Tiguan y Passat no es una concesión al cliente español, sino a las flotas y al kilometraje alto centroeuropeo. El 2.0 TDI seguirá viviendo, pero en el mercado de ocasión.
Volkswagen empieza a despedirse del TDI, solo Tiguan y Passat lo mantendrán, y el motivo afecta a Audi y Porsche
Volkswagen retira el diésel de casi toda su gama: el TDI solo sobrevivirá unos años más en Tiguan y Passat. Su relevo será el nuevo híbrido completo de Golf y T-Roc, que Wolfsburgo considera alternativa real al eléctrico mientras Audi y Porsche siguen quemando V6 y V8 a su costa.
Los híbridos se imponen en la marca alemana, el diésel sobrevive en dos modelos, por ahora. - VolkswagenFran Romero[email protected]
El motor que definió a Volkswagen durante mucho tiempo se queda sin sitio. El diésel ya no tiene cabida entre los modelos de la marca alemana, que basará toda su apuesta comercial en los distintos grados que le permite la tecnología de electrificación. El fabricante seguirá confiando en sus eléctricos de nueva hornada y también en unos híbridos que harán olvidar por completo al motor 2.0 TDI.
Esta decisión, consecuencia de una serie de factores que está lastrando a Volkswagen desde hace mucho tiempo, ha sido confirmada por el responsable de Desarrollo Técnico de la marca, Kai Grünitz, sin rodeos: no habrá diésel para toda la gama, sólo dos excepciones: Tiguan y Passat mantendrán el gasóleo durante un tiempo más, mientras el destino del resto es el nuevo sistema híbrido estrenado en el T-Roc y Golf, con un despliegue total en 2027.
El Volkswagen Passat seguirá confiando en el diésel durante unos años, pocos.
Cómo Volkswagen admite que necesita un plan B de volumen
Las declaraciones que han corrido como la pólvora por media Europa, se han dejado a la mitad, ya que Grünitz habló de reforzar la apuesta con nuevas versiones mecánicas de gasolina provistas de tecnología MHEV de 48 Voltios y también a través del nuevo híbrido auto-recargable, pero no de un salto directo dejando al TDI en el absoluto ostracismo.
Desde hace años, Volkswagen tiene un serio problema con los límites de emisiones contaminantes. La marca no es una de las que se presten a acuerdos con otros fabricantes, a los que también tiene que compensar económicamente, para esquivar las sanciones que impone Europa al exceder los límites permitidos, sino que prefiere contribuir directamente a la caja europea.
Y este año 2026, los de Wolfsburgo difícilmente se escaparán de otra sanción. Se dice que la marca ya ha reservado una cantidad en torno a los 1.500 millones de euros para cubrir esta partida de gasto, que se ha convertido en una de las fijas en la contabilidad del fabricante. Esta es otra de las cuestiones que figuran en el plan de ahorro del fabricante.
Volkswagen compra créditos de CO2... para sus marcas
La electrificación de la gama térmica es obligada, con una tecnología de 48 V -los eTSI- que, a pesar de llevar poco tiempo en la casa, está sirviendo sobre todo para maquillar homologaciones. Esta es la parte interesante de la entrevista, y no es el diésel. Grünitz explicó que la marca Volkswagen bajando emisiones permite que el resto del Grupo siga vendiendo motores grandes.
Es decir, dentro del Grupo pueden compartir créditos de CO2, y si la marca Volkswagen respeta sus límites individuales, el excedente sirve para compensar los datos de Audi, Porsche u otras marcas. Lo remató con una frase que vale más que toda la entrevista, señalando que «en el futuro deberían tener margen para seguir ofreciendo V6 o V8, alimentados con gasolina o e-fuels».
En España el diésel ya estaba enterrado
En España, los diésel son parte de la historia. Según datos de ANFAC, en el primer semestre de 2026, solo el 3 % de los clientes eligió diésel, mientras el híbrido convencional se consolidaba como tecnología dominante con el 45,5 % de las ventas y los enchufables alcanzaban el 23,2 %. En agosto, se matricularon 9.562 eléctricos puros frente a 1.843 turismos diésel: cinco a uno.
Con esas cifras, mantener el TDI en Tiguan y Passat no es una concesión al cliente español, sino a las flotas y al kilometraje alto centroeuropeo. El 2.0 TDI seguirá viviendo, pero en el mercado de ocasión.