De todas las acciones políticas y jurídicas que Vox ha impulsado en respuesta a la entrada irregular a Ceuta de 72.000 personas, hay una que el propio partido reconoce como la "más importante": su petición de activar una investigación al Gobierno por "traición". Sin embargo, esta propuesta de los de Santiago Abascal requiere tramitarse a través del Congreso, con el respaldo de 88 diputados para tan solo debatirla, y Vox no ha encontrado esos apoyos en el mes transcurrido desde que lanzó la idea. Por eso, aunque sin pasar página de esta iniciativa -el partido sigue presionando indirectamente al PP para que le secunde-, Vox ha anunciado hoy que recurre al cauce judicial ordinario para acusar al Ejecutivo de otros delitos.
Estos son "prevaricación omisiva, omisión del deber de socorro, homicidio y lesiones en grado de imprudencia y colaboración con el terrorismo", según ha expuesto el coordinador jurídico de Vox, Jorge Buxadé. En rueda de prensa este lunes, el dirigente ha anunciado que su partido se querellará contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, por estos delitos, que son aquellos que no entran en el paraguas de la traición y que, por tanto, no requieren el sí del Congreso para investigarse en los tribunales.
No es la primera vez que Vox recurre a este cauce: ya pidió investigar a Sánchez por homicidio imprudente y omisión del deber de socorro en la gestión de la dana, o también por el primero de estos delitos ante los incendios del verano pasado. Ahora, vuelve a hacerlo tras observar cómo su órdago para investigar al Gobierno por "traición" no lo ha secundado el PP, que lo considera "fuegos de artificio".
En todo caso, sin embargo, en Vox mantienen vigente la tregua política con los populares y evitan chocar con la cúpula de Alberto Núñez Feijóo en público. No así con el Gobierno, frente a quien la derecha dura no escatima en acusaciones. Si Abascal calificó al presidente de "portavoz" y "embajador" de Rabat, este lunes Buxadé ha sostenido que Sánchez "puede ser considerado desde el punto de vista político un agente de Marruecos". Lo ha explicado así el dirigente: "Yo creo que Sánchez es un agente de Marruecos y el PSOE es su red de difusión y de comunicación en toda España, porque es un Gobierno lacayo" de Mohamed VI.
Por contra, el encargado de elevar el tono con los populares en la sede de la calle Bambú ha sido este lunes el portavoz de Vox en Ceuta, Juan Sergio Redondo, que ha ahondado en los reproches de la derecha dura al presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, por no incluirles en el gobierno. "El objetivo principal es que rompa los acuerdos con esos que son directamente responsables del daño ocasionado a la ciudad", ha señalado el dirigente, "tendiendo la mano" al popular y acusándolo de haber estado "en connivencia política durante todos estos años con el gobierno socialista y con el gobierno de Sánchez".
Aunque Redondo ha tildado de "crítica" y "dramática" la situación en Ceuta, el portavoz de Vox en la ciudad se ha mostrado alineado con la dirección nacional en lo que a la solución se refiere. "Nos han invadido y queremos que todos los invasores sean expulsados", ha sostenido, mostrándose así en contra de la posibilidad de que, sobre todo los menores inmigrantes, sean trasladados a la península para aliviar la situación en Ceuta mientras se resuelven sus expedientes. "Tienen que volver a Marruecos todos, no hay que abrir otras alternativas", había dicho antes Buxadé.
El portavoz de Vox en Ceuta, al que Vox lleva dos semanas concediendo la palabra en sus ruedas de prensa nacionales de cada lunes, ha llamado a "mantener la presión" en la acción de su partido ante lo ocurrido. "Solo en esa presión y en esa constancia se puede conseguir el objetivo que es liberar Ceuta de esos invasores y poner al Reino de Marruecos en el sitio que le corresponde", ha valorado.