"Horas o días". Es el plazo temporal en el que Vox confía en sacar adelante un acuerdo que desbloquee la gobernabilidad de la Junta de Castilla y León. Transcurridos 78 días desde las elecciones en esta comunidad, el número dos del partido, Ignacio Garriga, ha señalado este lunes que las negociaciones con el PP de Alfonso Fernández Mañueco "avanzan adecuadamente", llegando a afirmar que ambas formaciones están "cerca de poder llegar a un acuerdo de gobierno". "Pero aún hay flecos que cerrar", ha matizado el dirigente, cuyo departamento, la Secretaría General de Vox, participa activamente en la mesa de negociación.
"Aún hay margen para hablar, para negociar", ha insistido Garriga, recalcando que el pacto "no está cerrado". Aunque, preguntado si considera que el acuerdo podría sellarse a lo largo de esta semana, ha deslizado: "Confío en que sea en las próximas horas o próximos días". En línea con su habitual silencio sobre el avance de las conversaciones, el número dos de Vox ha evitado dar más detalles sobre los aspectos sobre los que ya hay consenso y, sobre su entrada en el equipo de gobierno, se ha limitado a señalar que Vox "va a tener la capacidad presupuestaria y competencial para impulsar [el] cambio".
El día siguiente a las elecciones en Castilla y León, Santiago Abascal ya avanzó que su partido reclamaría asientos en el gabinete de Mañueco si se alcanzaba antes un acuerdo programático entre ambas formaciones. El patrón a seguir sería, pues, el mismo marcado en Extremadura y Aragón, con un pacto sobre la hoja de ruta a seguir durante la legislatura que recoja el "principio de prioridad nacional" que Vox ha convertido ya en su gran bandera. En Castilla y León, las negociaciones se han desarrollado con especial secretismo en estos dos meses y medio, sin grandes choques públicos entre ambas formaciones -en esta comunidad, PP y Vox solían tener mejor sintonía-. Pero cerrar el pacto ya se está demorando más que en Aragón -allí hicieron falta 73 días- y mantiene bloqueada la gobernabilidad de la región.
Sin contacto en Andalucía
Menos optimista se ha mostrado Garriga respecto al otro frente de negociación que ambas derechas tienen aún abierto, y sobre el que, según ha señalado el secretario general de Vox, sigue sin haber avances. "Nos parece profundamente irresponsable que el señor Juanma Moreno aún no haya llamado al portavoz de un grupo parlamentario que tiene 15 diputados que le pueden dar esa mayoría suficiente para que pueda gobernar", ha afeado el número dos de Vox, siguiendo con los reproches que ya trasladaron la semana pasada desde la sede de la calle Bambú.
"Moreno, el que no se quería meter en líos, parece que se está metiendo en un lío, o mejor dicho, está metiendo en un lío a los andaluces", ha proseguido Garriga, que sin embargo ha negado que este tardío arranque en las negociaciones vaya a hacerles endurecer su postura en las conversaciones. "Vamos a ser responsables en el minuto -1 del partido, en el minuto 1 y en el minuto 92", ha afirmado, para asegurar que su partido actuará "consciente del resultado que salió en las urnas" y de la "proporcionalidad" que se dibuja de la representación parlamentaria que obtuvieron PP y Vox.
"Nos sentaremos a negociar cuando Moreno Bonilla decida que se ha acabado el bloqueo y que está dispuesto a impulsar el cambio que decidieron los andaluces", ha añadido Garriga, que también ha dejado un dardo al barón popular: "Si hay algún problema" con la prioridad nacional o la desregulación que PP y Vox han pactado en Extremadura y Aragón, "que diga abiertamente si es que lo que quiere pactar es con el PSOE", le ha dirigido.