Ante el debate abierto por la inclusión del "principio de prioridad nacional" en los pactos de PP y Vox en Extremadura y Aragón, el partido de Santiago Abascal ha venido otorgando aún más protagonismo a este concepto en su discurso y en su día a día. Lo ha hecho siempre desde una posición de máximos, poniendo de manifiesto que sus aspiraciones a este respecto van más allá de lo que se plasmó en los acuerdos en estas comunidades, más allá de lo que se consensuó con los populares. Pero, ahora, Vox cambia de cierta manera el paso: quiere que se vote en el Congreso y en los parlamentos autonómicos un texto que casi replica lo pactado entre las derechas, y que por tanto tendrá mayor facilidad para aglutinar el sí del PP.
La formación va a registrar en todas las comunidades una iniciativa que insta a introducir el "principio de prioridad nacional" en la concesión de ayudas y subvenciones y en el acceso a vivienda protegida y alquiler social, respetando los términos en que esto quedó establecido en los acuerdos de Extremadura y Aragón. Así, por ejemplo, el texto recoge que el sistema procurará la "asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio" y que todo se hará conforme a la legalidad vigente.
Se aleja así esta iniciativa de las dos anteriores que Vox ha presentado en las últimas semanas sobre "prioridad nacional". Una de ellas extendía este principio al sistema sanitario y ambas incluían además otras propuestas de Vox, como la "remigración" de algunos colectivos de extranjeros, con las que el PP no está de acuerdo. Vox, por tanto, no logró su apoyo para sacar adelante estos textos. Los populares llegaron incluso a enmendar una de esas iniciativas para acotarla a lo pactado en Extremadura y Aragón, pero los de Abascal rechazaron esa modificación. Ahora, sin embargo, el texto que registran es casi idéntico a aquel, en busca de asentar esa parte de la concepción de "prioridad nacional" en la que las dos derechas sí están de acuerdo.
Solo hay en la iniciativa presentada por Vox un matiz que podría alejar al PP de votar a favor. Y este está en la redacción de la exigencia "de arraigo real y prolongado" que se establece para acceder a vivienda pública. "Basado en empadronamiento histórico en España", recoge el texto registrado ahora por Vox, mientras que los pactos de Extremadura y Aragón hacían referencia a un empadronamiento en la comunidad autónoma -el nuevo redactado que propone Vox podría resultar más perjudicial para los extranjeros-. La exposición de motivos también desliza alguna premisa que podría alejar a los populares de un voto a favor, aunque a la vez pone en valor los acuerdos sellados con el PP, tendiendo así la mano a los de Alberto Núñez Feijóo para aprobarlo.
La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha señalado que esta iniciativa responde a su "voluntad de seguir sacando adelante los distintos acuerdos". "Nosotros lo que pretendemos con estas iniciativas es reforzar ese principio de prioridad nacional", ha insistido, señalando que el texto fija la concesión de recursos públicos en función de una serie de requisitos -arraigo y otros- de tal forma que se "asegura que esas prestaciones van a ir dirigidas principalmente a los españoles". Eso sí, pese a que la iniciativa que ahora registra Vox es casi idéntica al pacto en Extremadura, Millán ha destacado que este es solo "el suelo, el mínimo" que defiende su partido. "De ahí, para arriba".