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Vox tumba a Guardiola por segunda vez,pero Abascal abre la puerta antes de larepetición electoral: "Hay mucho tiempo"

Vox tumba a Guardiola por segunda vez,pero Abascal abre la puerta antes de larepetición electoral: "Hay mucho tiempo"
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María Guardiola pidió a Vox la abstención hasta el último minuto antes de las votaciones: "Tengo la conciencia muy tranquila y sigo tendiendo la mano" Leer

No hubo sorpresas en la Asamblea de Extremadura. Por segunda vez en 48 horas, los 11 diputados autonómicos de Vox han votado en contra de la candidatura de María Guardiola a la presidencia de la Junta, por lo que se abre ahora un periodo de dos meses antes de la repetición electoral. "Nosotros estamos dispuestos, pero también somos fieles a la palabra dada a nuestros votantes", señaló desde la tribuna de oradores Óscar Fernández Calle, el portavoz de esta formación. Antes, el presidente nacional, Santiago Abascal, dejó abierta una puerta a la esperanza: "Todavía hay mucho tiempo para ello".

La protagonista, la baronesa del PP, en el centro de la diana, del foco, recibiendo los ataques de todos los grupos parlamentarios (PSOE, Unidas Podemos... y Vox), que votaron al unísono en su contra, aunque hubiera bastado la abstención del partido de Abascal, que no la hubo, a pesar de que antes de las votaciones, la presidenta en funciones de la Junta, en los 10 minutos que tuvo de intervención, les pidió un cambio de rumbo, más por aspectos protocolarios que porque tuviera fe. Bambú ya lo había decidido: "Mi obligación no es rendirme, pido que nos dejen gobernar a quien ha ganado las elecciones con un apoyo de más del 43% porque por encima de todo están las familias extremeñas".

Fue clamar en el desierto: "No les piden que voten a favor, sino que no voten que no, nadie entendería que saliésemos de aquí sin un acuerdo, he tendido mi mano y lo voy a seguir haciendo". Todo en vano, como sus discursos de esta semana, acercándose al máximo a las exigencias de Vox, esas 23 propuestas (de cargos no se habló públicamente) para gobernar de la mano y al que Guardiola se abrazó (inmigración, pacto verde...), y que parecía tan cercano. No lo estaba. Al menos hasta que pase las elecciones en Castilla y León... o luego Andalucía. Habrá que comprobar las excusas.

Sin resignarse a su suerte hasta el último momento, Guardiola apeló a distinguir entre "un 'no' de trinchera y un 'no razonado", mirando a la bancada de Vox, inflexibles: "Hace 48 horas se abrió una muy buena oportunidad para construir, para poner en valor la política como herramienta al servicio del crecimiento de Extremadura", señaló Guardiola, quien varias veces volvió "a tender la mano, y lo voy a seguir haciendo".

En su segundo turno, ya de tan sólo cinco minutos, aseguró que "es difícil explicarle a la gente como la política no avanza cuando la gente lo necesita" y abogó por una región "más fuerte y más próspera, una Extremadura moderna, ambiciosa y orgullosa de sí misma". Además, recordó que, con todos los ciudadanos con los que ha podido dialogar en los últimos tiempos, le han transmitido que "teníamos que llegar a un acuerdo". Y luego, ante los ataques de todos los portavoces del resto de grupos parlamentarios, les espetó: "Dejen de hablar de mí, hablen de la gente, de los extremeños y de sus necesidades" para hablar seguidamente de "estabilidad y el acuerdo" que es "el mandato" de las urnas.

Además, señaló que "no es el momento de reproches y así se lo voy a pedir a mi partido", un mensaje que se interpretó como un intento de llegar, de la forma que sea, y sin excusas de filtraciones o ataques verbales, a un acuerdo en las próximas ocho semanas. "Cuando ese camino se ha roto siempre lo han pagado los ciudadanos". Y añadió: "No pido que nadie renuncie a sus principios", pero añadió que "los votos no nos pertenecen y la mejor respuesta es ponerlo al servicio de los ciudadanos". Y mensaje final: "Tengo la conciencia muy tranquila, he tendido la mano, he escuchado".

Anticipó que va a mirar hacia adelante: "Sólo pido lealtad, estabilidad y futuro". E insistió: "Mi mano sigue tendida, Extremadura nos está esperando, señor Fernández (el portavoz de Vox), no la fallemos".

Tras la votación, y ya ante los medios, Guardiola rechazó abandonar el intento de investidura: "No me planteo dar un paso al lado".

ABASCAL

Minutos antes de que se consumara el 'no' de Vox a la investidura de Guardiola, el presidente del partido de derecha dura, Santiago Abascal, compareció ante los medios en Cigales (Valladolid) para justificar la decisión tomada. "Vox no negocia con prisas", fue una de las afirmaciones que lanzó el dirigente, que en todo momento tendió la mano a que las conversaciones sigan su curso y se pueda alcanzar un acuerdo en el futuro.

Sin embargo, Abascal se mostró crítico con la dirección nacional del PP, después de que, la noche anterior, fuentes de Génova cargaran contra Vox por su voto en contra de la investidura de Guardiola. "Nunca pensamos que el partido de Santiago Abascal uniría sus votos al partido de Pedro Sánchez en contra de un gobierno del PP", afeaban los 'populares'. Abascal respondió a esas críticas: "Es sorprendente que el PP no haya comprendido aún que Vox no negocia ni bajo presión, ni bajo coacciones, ni bajo chantaje, ni con guerras sucias ni con prisas".

"Parece que Génova está más empeñada en estos momentos en construir un relato político que culpabilice a Vox de la falta de acuerdo que en esforzarse en dialogar de manera leal para construir un gobierno de coalición o para lograr una investidura", incidió el líder del partido más a la derecha. Además, Abascal aseguró que, ahora, el freno al pacto en Extremadura "no está siendo Guardiola", a quien reconoció un "esfuerzo por acercarse" a los planteamientos de Vox.

El dirigente justificó el voto en contra de Vox señalando que, para cerrar un acuerdo, exigen "una negociación detallada, de medidas concretas, y de plazos y garantías de cumplimiento de esas medidas", deslizando que esto aún no se habría cerrado. Pero, en todo caso, tendió la mano a seguir hablando en los próximos días. "Yo creo que es perfectamente posible alcanzar un acuerdo en Extremadura. Hay tiempo para ello. Todavía hay mucho tiempo para ello".

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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