Uno de los foros en los que ha participado este viernes José Luis Rodríguez Zapatero llevaba por título Los retos para Latinoamérica en un contexto geopolítico complejo y la propia moderadora del mismo, Hana Jalloul, le ha dado la palabra preguntándole específicamente por su diagnóstico sobre los derechos humanos y las libertades en la región. Sin embargo, en sus dos intervenciones de más de media hora de duración en total, el ex presidente español no ha hecho ninguna mención a Venezuela, donde siguen gobernando los integrantes del régimen chavista de Nicolás Maduro tras su detención unilateral por parte de EEUU.
A lo que sí se ha referido el político socialista es al conflicto bélico iniciado en Irán a instancias también de la Administración de Donald Trump, en este caso en colaboración con Israel, pero sin otro respaldo en el ámbito institucional. "Todos los progresistas del mundo deberíamos comprometernos en una declaración con ambición histórica, de futuro, a proponer la abolición de la guerra como instrumento en las relaciones internacionales", ha declarado ante los sonoros aplausos de los asistentes a la cumbre organizada por el PSOE y el Partido Socialista Europeo este fin de semana en Barcelona.
Zapatero ha realizado una enumeración de sus visitas a varios países latinoamericanos, como la que hizo a zonas de Bolivia en las que vivió "de cerca la marginación de los indígenas durante siglos" y a la mina de plata de Potosí, "que los españoles esquilmamos brillantemente"; a Colombia, donde fue consciente del "desastre de la violencia"; y a México, país en el que descubrió "la grandeza y la fortaleza civilizatoria". En cambio, no ha hecho ni una sola mención a Venezuela a pesar de que en muchas de sus múltiples intervenciones públicas previas se había jactado de su papel de intermediación en la liberación de numerosos presos políticos en el país caribeño.
Durante su participación este viernes en la denominada Global Progressive Mobilisation (GPM), que reúne a más de 3.000 participantes de medio centenar de países, el ex dirigente socialista también se ha referido a Argentina y a Chile, con mandatarios ideológicamente situados a la derecha. "Me pregunto qué pensarán cuándo vean las cifras de argentinos y chilenos que se van a regularizar en España como consecuencia de la valiente decisión del Gobierno de Pedro Sánchez, que da derechos y dignidad a quienes están trabajando aquí", ha agregado declarándose "orgulloso" de pertenecer al partido que ha adoptado esta decisión.
En su alegato en favor de la derogación del uso de la fuerza como instrumento de relación entre países, ha argumentado que "a los primeros que pidieron la abolición de la esclavitud los consideraron unos utópicos" porque "era algo lógico económicamente y todos esos hombres y mujeres de África qué iban a hacer, más que servir y ser sometidos". A lo que ha apostillado: "Es la peor página de la historia, aún no asumida en toda su profundidad por los que esclavizaron, una ignominia. Eso lo he aprendido en Latinoamérica".
"Más internacionalismo"
Previamente, en otra mesa redonda sobre acceso global a la Justicia para las mujeres y las niñas, Zapatero había vuelto a agitar el espíritu del No a la guerra que él mismo acuñó en 2003 frente al conflicto bélico en Irak censurando "la innombrable acción de Israel en Gaza" y que "ahora en Irán nos han llevado a un camino muy preocupante". "Éste es el momento histórico en el que necesitamos más internacionalismo, más unión de todos los progresistas de todos los continentes y, sobre todo, determinación y coraje", agregó, fijando dos objetivos: "la paz como gran tarea" y "la igualdad de género como la palanca transformadora social en favor de la Justicia más poderosa que tiene la humanidad".
El ex mandatario español también se ha aventurado a decir que la GPM "es la cumbre progresista internacional más importante de este siglo". Además, ha indicado que "no es casualidad" que se esté celebrando en Barcelona -tanto el alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, como el dirigente al frente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, son socialistas- tras el desafío del independentismo y "con un presidente del Gobierno de España que en estos momentos lidera internacionalmente el coraje, la determinación y los objetivos progresistas por la paz y la igualdad entre los ciudadanos".
"Lo que aquí se dialoga y se debate va a hacer historia, porque estamos a punto de empezar un ciclo en el que veamos caerse las piezas de ese discurso reaccionario, acientífico, negacionista, que olvida los derechos humanos, que no valora la paz, que disfruta con los misiles Tomahawk, los drones, los portaviones, la destrucción, las muertes...", ha añadido Zapatero. "Ya veréis, va a resurgir con fuerza todo lo que es el Me too progresista", ha concluido.