"No tenía intención de defraudar y lo último que yo pensaba era en el valor patrimonial". De esta forma se ha referido por primera vez el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero a las 103 piezas de joyería halladas en su despacho el pasado 19 de mayo y tasadas en más de 1,3 millones de euros.
En una entrevista con Javier Ruiz en el programa Mañaneros 360 el ex líder socialista ha incidido en que se trata de "un regalo de cortesía" que "no tiene nada que ver con ninguna tarea política", aunque no ha especificado el origen de las alhajas.
"Es una historia sin intención ni afán patrimonial", ha continuado, "un regalo personal de hace muchos años". "Ni tenían uso ni destino, ni hemos pensado en ellas, ni en el valor que se ha atribuido, que por cierto será sometido a contradicción", ha avanzado.
En esta línea, Zapatero ha insistido en que, "por respeto al procedimiento penal" aclarará "todas las circunstancias ante la Justicia". No obstante, en su declaración ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, el pasado 17 de junio, ZP rehusó hacer declaraciones al respecto.
El ex presidente socialista fue imputado el pasado 19 de mayo. Ese mismo día, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) registró su oficina -donde encontró 103 piezas de joyería tasadas en 1,3 millones de euros-, la empresa de sus hijas y otra de una familia venezolana.
Por otar parte, en el marco del caso Plus Ultra, el pasado martes, el pagador de Zapatero, Julio Martínez Martínez, declaró en sede judicial que fue el ex presidente del Gobierno quien le anticipó que el Gobierno iba a conceder el rescate a la aerolínea Plus Ultra.
En su declaración ante el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama el pasado 17 de junio, Zapatero se desvinculó de las actividades presuntamente delictivas que se le atribuyen en el marco del caso Plus Ultra.